Evolución natural de la infección por el virus de la hepatitis B (VHB)

El virus de hepatitis B (VHB) provoca enfermedad hepática aguda y crónica y es endémico en muchas partes del mundo, a pesar de que desde 1982 se dispone de una vacuna segura y eficaz para el VHB, cuya eficacia para evitar  nuevas infecciones es de 95%.

Cuando la infección ocurre en un escenario de inmunotolerancia del paciente (recién nacidos y niños) la tasa de evolución a la cronicidad es muy alta (cerca del 90% en la infección perinatal y 30% en la infancia), mientras que en la infección en jóvenes y adultos es más frecuente la forma ictérica que refleja una fuerte respuesta inmune.La curación clínica va a depender finalmente del resultado de la interacción entre la respuesta inmune y la actividad replicativa viral.

Cuando los mecanismos inmunomoduladores son eficaces y cuantitativamente adecuados, cosa que sucede en la mayor parte de las personas que se infectan, la primoinfección se resuelve de forma definitiva y sin apenas síntomas específicos;en pocas ocasiones (5-10%) la inmunomodulación excesiva provoca una respuesta inflamatoria severa en el hígado provocando síntomas de enfermedad aguda y alteraciones analíticas manifiestas y típicas y que, en la mayoría de casos, también se resuelven de forma favorable sin necesidad de ayuda terapéutica; de forma excepcional (<1%) existen pacientes con una reacción inflamatoria de tal magnitud y severidad que en unas pocas horas provoca una lisis rápida y masiva de hepatocitos infectados apareciendo un fracaso fulminante de las funciones hepáticas.

Por último, en otros pacientes (5-10%), los sistemas defensivos no son lo suficientemente eficaces para controlar la replicación y la infección se cronifica, necesitando para su control la ayuda terapéutica.

La hepatitis B crónica es una enfermedad dinámica que fluctúa con el tiempo, probablemente como consecuencia de las interacciones entre el virus y el sistema inmunitario de la persona infectada. En la infección crónica por VHB se pueden identificar las 4 fases siguientes—no necesariamente en secuencia.

Las 4 fases evolución Hepatitis B asscat

La fase de inmunotolerancia se caracteriza por tener el HBeAg en la sangre, con niveles elevados de ADN-VBH, pero sin evidencia de inflamación en el hígado, es decir niveles normales de alanino aminotransferasa (ALT). El avance de la enfermedad es mínimo en las personas  que se mantienen en esta fase , pero la posibilidad de infectar a otras personas es muy elevada.

En la fase de aclaramiento viral el HBeAg persiste, pero el ADN-VBH y la ALT son fluctuantes.

En la fase de portador inactivo o fase de “aclaramiento” (negativización) inmune del HBeAg o seroconversión. La mayoría de los pacientes se presentan como portadores innactivos del VBH. El HBeAg es negativo y el anti-HBe +, niveles bajos o indetectables de ADN-VBH (< 2000/IU/mL), la ALT es normal y si se realizara una biopsia hepática se apreciaría una inflamación del hígado mínima o nula.

La fase de reactivación se caracteriza por el HBeAg negativo, elevación de ALT (intermitente o persistente), niveles elevados de ADN-VBH e inflamación hepática en la biopsia.

La mejoría clínica y el control de esta infección no está inequívocamente asociada con la desaparición del virus. La persistencia de pequeños reservorios de ADNccc en el núcleo del hepatocito puede ser suficiente para que la enfermedad se mantenga de forma silente, asintomática y sin marcadores de replicación detectables, pero lista para reactivarse si concurren ciertas situaciones clínicas, como la inmunodepresión.

Última actualización: 5/03/16