Facundo Manes sobre cerebro, coronavirus y sociedad: “Vivimos un trauma global”

Facundo Manes sobre cerebro, coronavirus y sociedad: “Vivimos un trauma global”

El prestigioso neurocientífico argentino habló a fondo con Infobae y se refirió por primera vez al nuevo mundo que dejará la pandemia global por coronavirus.

Manes señaló enfáticamente que se deben hacer lecturas realistas sobre lo que está pasando, para que el miedo no paralice, ni impida la acción. Por qué la empatía y la resiliencia serán las mejores herramientas para sobreponernos a este trauma colectivo. Advirtió que la fragmentación social y el “sálvese quien pueda” podría llevarnos definitivamente al desastre, y cómo el virus está reconfigurando las relaciones de las sociedades con sus gobiernos.

Podría decirse que el doctor Facundo Manes además de un gran neurocientífico argentino de prestigio mundial es también un gran trovador. Trovador en el sentido más profundo del término, como aquel que cuenta, crea y divulga y permite conocer, de manera simple pero grandiosa, las cosas de la vida. Y allí uno de los tantos atributos del doctor Manes, que además de ser un eximio catedrático en su carácter de médico neurólogo, creador del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO), director del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro, de sus múltiples distinciones internacionales y de su participación en investigaciones científicas sobre la conducta humana y el funcionamiento cerebral, sabe escudriñar qué le pasa, qué sienten y hacia dónde van las sociedades y sus hombres.

Es cierto que Manes hace su aporte sustancial a la sociedad desde las neurociencias, pero también colabora de manera potente e incisiva a pensar la Argentina del presente y la del futuro. En una charla franca y siempre estimulante con Infobae se refirió a este tiempo atravesado por la pandemia global por COVID-19 con números escalofriantes que según el mapa universal de contagios de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore, ya pasó el millón de infectados y superó los 58 mil muertos alrededor del globo.

Doctor Manes, la pandemia por COVID-19 vino a cambiar el mundo para siempre. Un mundo que se describía a sí mismo proactivamente interconectado y globalizado y que ahora está detenido, encerrado, y atravesado por la muerte cotidiana… ¿cómo impacta esta crisis epidemiológica en las sociedades modernas?

Esta pandemia, además de ser una amenaza para la salud, provoca una impresionante crisis a nivel mundial: económica, social, de salud pública, de relaciones entre los países, y también una crisis moral que, a su vez, tiene un gran impacto en las emociones y en los comportamientos individuales y sociales. Actualmente, vivimos un trauma global.

A nivel mundial se está dando un fenómeno por el cual la sociedad en su conjunto presta atención a la necesidad de que los líderes políticos trabajen codo a codo con los científicos para sacar el mundo adelante. Hoy los expertos tienen una voz y un rol imprescindible para ayudar a tomar las mejores decisiones políticas. Esto deja en ridículo las decisiones arbitrarias, los espasmos y la chapucería. La ciencia nos enseña a evitar los pensamientos monolíticos y a mantener siempre el espíritu crítico para analizar, evaluar, discutir y revisar lo que se está haciendo en pos de tomar las mejores decisiones y reducir el margen de error. Esta crisis hace más tangible -aunque lamentablemente por el contexto dramático- algo por lo que venimos militando hace muchos años a lo largo y a lo ancho de nuestro país: que necesitamos instituciones públicas fuertes, transparentes, con buenas administraciones, y decisiones políticas basadas en la mejor evidencia disponible y dirigentes serios y comprometidos. En este momento tan extraordinario, necesitamos líderes en todo el mundo que estén a la altura de lo que estamos viviendo y de lo que vendrá.

Y en tren de avizorar lo que vendrá cuáles cree usted que serán los impactos más fundamentales de la pandemia desde lo científico y lo humanitario

En el interior de las sociedades, la pandemia nos debe ayudar a generar mayor solidaridad y funcionalidad. Esto debe borrar las diferencias superficiales entre las personas e igualarnos ante una verdadera amenaza común. Es hora de pensarnos colectivamente, como una comunidad, y apelar a lo mejor del ser humano: cooperación, altruismo, inteligencia colectiva, conocimiento, sentido de propósito y empatía. Justamente la empatía es la cualidad que va a permitir sobreponernos a este trauma colectivo y nos va a posibilitar pensarnos como un todo social que necesita de los demás, de todos y cada uno, para salir adelante.

La fragmentación social, el “sálvese quien pueda”, nos llevaría definitivamente al desastre. Nuestro valor real como seres humanos se da en la responsabilidad y el compromiso solidario de cada uno con los demás.

Hay consenso entre los epidemiólogos, virólogos y expertos acerca de que no se podrá salir de golpe de los distintos confinamientos que decidieron los países. En el caso argentino, el aislamiento social y obligatorio ya cumplió 15 días: ¿Cómo sugiere usted que debería ser ese proceso de salida gradual?

La única certeza durante una epidemia es que la información irá cambiando día a día, incluso minuto a minuto. Esta es una situación sin precedentes modernos, no tenemos recetas. Confiemos en que los expertos tomarán la mejor decisión a partir de la mejor evidencia disponible para salir del aislamiento preventivo.

Debemos entender lo siguiente: esta pandemia probará la resistencia, no sólo de nuestro sistema de salud -que sabemos que tiene las limitaciones de un país que atraviesa desde hace tanto tiempo una crisis económica- sino incluso de los sistemas de salud mejor equipados. Por nuestra parte, debemos intentar evitar la propagación del virus y, al mismo tiempo, el colapso de nuestra economía, sin contar con las capacidades económicas, científicas ni tecnológicas de Asia, Europa y los Estados Unidos. Contamos con una ventaja: el tiempo. Y debemos hacerlo jugar a nuestro favor. Pero también contamos con tremendas desventajas: el deterioro de nuestro sistema de salud, una infraestructura deficiente, la falta de insumos y una situación social que nos aqueja con niveles inmorales de carencia que ya teníamos mucho antes de la pandemia.

¿Cuáles cree que podrán ser las claves para que la sociedad argentina y la del mundo comprenda que la vida no volverá a ser la misma?

Los seres humanos, como especie, contamos con mecanismos que nos permiten superar adaptativamente las situaciones de adversidad. Uno de ellos, que será especialmente importante en los tiempos que vienen, es la resiliencia. Necesitaremos ser resilientes para poder enfrentar el futuro, fortalecernos y superarnos en contextos adversos. No sabemos cómo será la vida en unos meses, seguramente vengan tiempos difíciles, tiempos de reconstruir nuestra sociedad, nuestro país. Deberemos ser más responsables, más creativos, más solidarios.

Una pandemia global opera sobre los sentimientos más íntimos y existenciales del ser humano: la incertidumbre, el miedo, la angustia, entre otros… ¿Cómo impacta esto en la salud física y mental de las personas?

Por primera vez en la historia de la humanidad, existe también una pandemia de miedo y ansiedad globalizada. Ante un contexto amenazante como el que estamos viviendo se activan los sistemas del cerebro que tienen que ver con el manejo y la respuesta frente al peligro y la situación de incertidumbre. Las respuestas del peligro, a su vez, se relacionan con los sistemas de la ansiedad, una emoción muy ligada al miedo pero que reacciona antes de que el peligro esté presente de manera real o inminente. Es una respuesta adaptativa que frente a situaciones de peligro puede ser muy útil, ya que nos ayuda a la supervivencia. El problema es que el miedo excesivo nos puede paralizar, haciéndonos menos efectivos en la resolución de problemas concretos. Los sentimientos de miedo, ansiedad y tristeza son normales y esperables dada esta situación porque en este momento uno no sabe con certeza qué tan extendida o grave será la enfermedad y el impacto que tendrá. Debemos intentar hacer lecturas realistas de lo que está pasando, para que el miedo no nos paralice ni nos impida accionar.

¿Cómo protegernos frente a lo que se dio en llamar infodemia (pandemia informativa) que plantea un escenario paradojal para las sociedades actuales: la necesidad de saber y estar informados, por un lado; y la preservación de la sobreabundancia informativa por el otro?

El cerebro busca la certeza y la desinformación se aprovecha de eso y de nuestras emociones exacerbadas por este contexto tan extraordinario. Y es porque la incertidumbre es una de las situaciones que nos genera mayor incomodidad, ya que nos enfrenta a la falta de control sobre las situaciones que nos pueden afectar. Cuando perdemos la sensación de control sobre eso que nos afecta, podemos sentirnos más ansiosos o más deprimidos y nuestra mente hace un gran esfuerzo por recuperarla, aún a costa de depositar nuestra confianza en información poco fidedigna. El esfuerzo por negar o combatir la incertidumbre consume muchos recursos cognitivos y nos hace sentir ansiosos y agotados.

Vayamos a su universo específico: las neurociencias y el inconmensurable funcionamiento del cerebro. ¿Cómo impacta esta pandemia mundial por COVID-19 en el cerebro de los seres humanos?

Algo que nos afecta particularmente de este virus, además obviamente de enfermarnos, es que se aprovecha de nuestra naturaleza social y la usa en nuestra contra. No somos una especie que vive aislada, somos seres sociales. Y hoy hay reportes de mucha ansiedad y soledad de personas que están en cuarentena o en aislamiento preventivo en distintas partes del mundo. Pero es porque vivimos en sociedad que ocurren las epidemias: el virus se pasa de persona a persona, somos los vectores del virus y por eso debemos, de alguna manera, ir en contra de nuestra naturaleza como especie y respetar el aislamiento.

Esta pandemia también va en contra de lo que nos sale hacer cuando un amigo o un familiar está solo o está enfermo: en lugar de poder cuidarlo, abrazarlo y darle apoyo, hoy la manera de ayudarlos es quedándonos en casa, porque es con el contacto estrecho que se propaga el virus.

¿Cómo analiza que serán los saldos y los retos que nos quedarán por delante a los argentinos y a la humanidad en general después de que pase la pandemia? ¿Considera que será una oportunidad o un retroceso?

Creo que tenemos una oportunidad histórica de repensar muchas cosas que evidentemente ya no se sostienen, a nivel país, como región y también a nivel global. Algunos cambios que predicen los expertos por estos días incluyen más sofisticados y flexibles usos de las tecnologías, menos polarización política, revalorización de los espacios verdes y otros placeres simples de la vida. El shock social que nos produzca puede ser para mejor o para peor.

El deseo, obviamente, es que la humanidad toda sea “más humana” al salir de este laberinto. Hoy es más claro que nunca que nuestros destinos individuales están indisolublemente ligados al destino colectivo.

Un país es mucho más que un pedazo de tierra y un montón de gente viviendo adentro. Una Nación es un sentido colectivo. Lamentablemente, esta situación nos encuentra demasiado débiles porque, cuando tuvimos oportunidades, no invertimos en fondos anticíclicos, permitimos la corrupción y la desinversión en las áreas estratégicas que hoy serían imprescindibles para enfrentar esta crisis sanitaria. Espero que aprendamos de esto: tenemos que unirnos como argentinos tras los temas fundamentales: invertir en las capacidades de los ciudadanos, en salud, en educación y en ciencia. Se viene un nuevo país en un nuevo mundo que hay que pensarlo, armarlo y explicarlo. Nuestra generación tiene un desafío que nunca imaginó. Ojalá que estemos a la altura.

 

Fuente: infobae.com

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La aspirina reduce el riesgo de CHC en la hepatitis B crónica

La aspirina reduce el riesgo de CHC en la hepatitis B crónica

Para los pacientes con hepatitis B crónica, la terapia con aspirina se correlacionó con un riesgo reducido de carcinoma hepatocelular, según una presentación en The Liver Meeting Digital Experience.

“La cirrosis tuvo un efecto significativo en la asociación entre el uso de aspirina y el riesgo de desarrollo de HCC”, explicó durante su presentación Heejoon Jang, MD, del Departamento de Medicina Interna y del Instituto de Investigación del Hígado del Hospital Universitario Nacional de Seúl.

Usando la base de datos del seguro nacional de salud de Corea, Jang y sus colegas identificaron 329.635 pacientes adultos con hepatitis B crónica; 20.200 de los cuales recibieron aspirina durante 90 o más días consecutivos y 309.435 nunca recibieron tratamiento antiplaquetario. Para equilibrar las características iniciales entre usuarios y no usuarios de aspirina, los investigadores desarrollaron una cohorte emparejada por puntuaciones de propensión. Luego, los investigadores calcularon el riesgo de desarrollo de HCC.

El análisis de emparejamiento por puntuación de propensión generó 19.003 pares. La media de seguimiento fue de 6,7 años.

Los resultados mostraron que la incidencia acumulada de HCC entre los pacientes que recibieron aspirina fue menor en comparación con los no usuarios de aspirina (p <0,0001). Los investigadores también observaron una correlación entre el uso de aspirina y un menor riesgo de HCC (HR ajustado = 0,85; IC del 95%, 0,78–0,92). Los datos mostraron una menor incidencia acumulada de HCC en usuarios de aspirina sin cirrosis (16.507 pares; aHR = 0,87 para HCC; IC del 95%, 0,79-0,95).

“Sin embargo, en los pacientes con cirrosis, no hubo una diferencia significativa en el riesgo de desarrollo de HCC entre el grupo tratado con aspirina y el grupo no tratado”, afirmó Jang.

Además, la correlación entre el tratamiento con aspirina y el HCC no fue claramente evidente (aHR = 1; IC del 95%, 0,85-1,18).

 

Fuente: healio.com

Noticia traducida por ASSCAT

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Realizan un ensayo clínico sobre la vacunación frente al virus de la hepatitis B en pacientes con EII

Realizan un ensayo clínico sobre la vacunación frente al virus de la hepatitis B en pacientes con EII

La Unidad de Enfermedad Inflamatoria Intestinal del Hospital Universitario de La Princesa de Madrid, los investigadores del CIBEREHD, Javier P. Gisbert y María Chaparro, han coordinado un ensayo clínico en el que se han comparado dos tipos de vacuna ‘Engerix-BÒ’, frente a una vacuna con un adyuvante, ‘FendrixÒ’, con el objetivo de determinar el protocolo de vacunación óptimo frente al virus de la hepatitis B (VHB) en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (EII).

Los resultados de este ensayo clínico, publicados en el American Journal of Gastroenterology, han apoyado que tanto la vacunación con doble dosis de la vacuna habitual (‘Engerix-BÒ’) como con dosis estándar de la nueva vacuna (‘FendrixÒ’) podría recomendarse en pacientes con EII. Además, han puesto de manifiesto que los pacientes deben ser vacunados lo antes posible en el curso de la enfermedad, cuando tienen la carga inmunosupresora más baja.

El protocolo de cuatro dosis ha mostrado ventajas en cuanto a la inducción de formación de anticuerpos (anti-HBs) respecto al protocolo de tres dosis, por lo que sería recomendable administrar la vacuna frente al VHB a los 0, 1, 2 y 6 meses en estos pacientes.

Por otro lado, se ha observado que aproximadamente el 20% de los pacientes pierden títulos protectores un año después de la vacunación. Los títulos basales (tras la vacunación) de anti-HBs mayor a 100 UI/L fueron el único factor predictor de mantenimiento de concentraciones de anti-HBs protectoras frente a la infección por VHB a largo plazo y, por tanto, se concluye que una concentración de anti-HBs mayor a 100 UI/L debe ser el título requerido para considerar que la vacunación ha sido exitosa.

Esta investigación ha podido ser llevada a cabo gracias al trabajo colaborativo de varios grupos del CIBEREHD, Institutos de Investigación Sanitaria y Universidades y a la financiación del Instituto de Salud Carlos III. Los autores han anticipado que los resultados del estudio se incorporarán a las recomendaciones de las guías clínicas sobre vacunación en EII y que redundarán en una mejor atención a este colectivo de pacientes.

Fuente: infosalus.com

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Aprobación de emergencia de la FDA para bamlanivimab, de Lilly, frente a la COVID-19

Aprobación de emergencia de la FDA para bamlanivimab, de Lilly, frente a la COVID-19

Está indicado en pacientes con la enfermedad en estadio leve a moderado y en riesgo elevado de progresar a un estadio grave.

La agencia reguladora estadounidense FDA ha emitido una aprobación de emergencia (EUA por sus siglas en inglés) para el anticuerpo monoclonal en desarrollo bamlanivimab, de la multinacional norteamericana Lilly, para el tratamiento de pacientes tanto adultos como pediátricos con COVID-19 leve a moderada y con un riesgo elevado de progresar a un estadio grave de la enfermedad o de requerir ingreso por ella. Esto último incluye a pacientes mayores de 65 años con patologías crónicas.

La agencia explica en su comunicado que, aunque la seguridad y efectividad de este tratamiento aún se sigue evaluando, bamlanivimab ha mostrado en ensayos clínicos que, en comparación con placebo, reduce los ingresos y consultas en urgencias asociados a la COVID-19 entre pacientes con alto riesgo de progresión en los 28 días siguientes al tratamiento.

Bamlanivimab no se ha aprobado para pacientes ya ingresados o que requieran oxígenoterapia por COVID-19, ya que entre éstos pacientes no se ha observado beneficio con el anticuerpo monoclonal. Este tipo de productos, según la FDA, pueden estar asociados con peores resultados clínicos cuando se administran a pacientes ingresados con COVID-19 que requieren oxígeno-terapia o ventilación mecánica.

Con esta aprobación, bamlanivimab se convierte en el segundo medicamento aprobado frente a la COVID, aunque su predecesor, el antiviral remdesivir, de Gilead, está indicado en pacientes más graves.

La aprobación de emergencia EUA sigue un procedimiento específico en la FDA. Para determinar si emite una autorización de este tipo o una aprobación convencional, la agencia evalúa la evidencia disponible y valora cuidadosamente el equilibrio entre cualquier potencial riesgo conocido y todos los potenciales beneficios conocidos del producto en su empleo durante una situación de emergencia. Así, basándose en la revisión que la propia agencia ha llevado a cabo de toda la evidencia científica disponible, finalmente ha concluido que “es razonable creer que bamlanivimab puede ser efectivo en el tratamiento de pacientes no ingresados con la enfermedad en “fase leve a moderada”, y que en esos casos los beneficios potenciales conocidos compensan los potenciales riesgos.

El organismo también recuerda que no hay alternativas terapéuticas adecuadas aprobadas para los pacientes en los que se ha indicado el uso de bamlanivimab. Como parte de la evaluación de la EUA, la agencia ha impuesto una serie de medidas de calidad para proteger a los pacientes, y que Lilly tendrá que implementar para la comercialización autorizada.

La FDA ha basado su decisión en el análisis de un ensayo en fase II randomizado, doble-ciego y controlado con placebo entre 465 pacientes adultos no ingresados con síntomas leves a moderados de COVID-19. Entre los 465 pacientes, 101 recibieron una dosis de 700 miligramos de bamlanivimab, 107 otra de 2.800 miligramos, 101 recibieron 7.000 miligramos y 156 recibieron placebo en los tres días posteriores al diagnóstico positivo confirmado con un test viral de SARS-CoV-2.

Investigación de Lilly en marcha

Lilly tiene dos anticuerpos bamlanivimab etesevimab, fruto de su colaboración con AbCellera y Junshi, respectivamente. En términos generales, el empleo de anticuerpos monoclonales en este caso se basa en la estrategia de clonar los anticuerpos procedentes de pacientes que han superado la COVID-19. “En esencia se basa en la misma estrategia de inmunidad pasiva que el plasma de convaleciente”, según explicó a este periódico hace unas semanas José Antonio Sacristán, director médico de Lilly España.

La compañía anunció en septiembre resultados positivos con bamlanivimab en monoterapia en pacientes ambulatorios con síntomas leves y moderados. Además de una reducción de la carga viral y los síntomas, el fármaco logró disminuir un 72% las hospitalizaciones y las visitas a Urgencias. Ya en octubre, comunicó nuevos datos del ensayo Blaze-1 con la combinación de bamlanivimab y etesevimab que mostraron una reducción de este parámetro del 84,5%. Los datos formaban parte de la documentación presentada por Lilly a la FDA para la solicitud de la aprobación de uso de emergencia del fármaco. Se trata, por otro lado, del primer estudio longitudinal que evalúa la carga viral en pacientes con COVID-19 ambulatorios.

Desde la compañía explican que bamlanivimab se une a la superficie de las partículas virales, bloqueando su entrada en las células del hospedador, lo que potencialmente conduciría a la reducción de la carga viral. En el estudio se observaron diferencias significativas en el descenso de la carga viral a los 11 días entre los pacientes tratados con la dosis de 2.800 mg de bamlanivimab y los del grupo placebo, siendo esta 3,4 veces menor en los primeros. Cuando se evaluó el descenso de la carga viral en puntos temporales previos, por ejemplo, 3 días después la infusión, se observó un posible efecto del tratamiento, sin diferencias relevantes entre las 3 dosis de bamlanivimab. Se confirmaría, de esta forma, la inmunización pasiva que se había reportado previamente en primates.

Menos hospitalizaciones

Además, un mes después de la infusión, la tasa de visitas a urgencias y hospitalizaciones asociadas a la COVID-19 entre los pacientes tratados con bamlanivimab fue un 72% inferior a la del grupo tratado con placebo. La mayoría de pacientes hospitalizados presentaban factores de riesgo como edad avanzada o un elevado índice de masa corporal, sugiriendo un efecto más pronunciado del tratamiento en estos pacientes. Los datos publicados sugieren, además, una relación entre una menor carga viral y una menor frecuencia de hospitalizaciones.

Mientras que la monitorización de la carga viral por PCR presenta ciertas limitaciones, al poder persistir el ARN viral incluso en ausencia de virus con capacidad replicativa, la reducción de las hospitalizaciones es un parámetro clínico objetivo. Respecto a la solidez y potencia de los resultados, se podría decir que el nivel de evidencia es alto, puesto que se trata de un criterio de valoración secundario clave, preespecificado en el protocolo, y de un ensayo aleatorizado, doble ciego.

Lilly sostiene que es de esperar que su anticuerpo monoclonal sea menos eficaz en pacientes en fase avanzada, que reciben otros tratamientos, que probablemente hayan desarrollado sus propios anticuerpos y se encuentren en la fase inflamatoria de la enfermedad.

 

Fuente: redaccionmedica.com

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La modulación de la microbiota intestinal contribuye a los beneficios del ejercicio en la obesidad temprana

La modulación de la microbiota intestinal contribuye a los beneficios del ejercicio en la obesidad temprana

La modulación de la microbiota intestinal contribuye a los beneficios del ejercicio en la obesidad temprana y la enfermedad de hígado graso no alcohólica, según concluye un estudio colaborativo del Instituto de Biomedicina (IBIOMED) de León y del CIBER de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD).

La obesidad infantil se ha convertido en uno de los más graves problemas de salud de este siglo, en gran parte como resultado de hábitos alimentarios no saludables y sedentarismo en los niños. En consonancia con el aumento de la obesidad en los niños, la enfermedad de hígado graso no alcohólica (EHGNA) representa la principal causa de enfermedad hepática crónica, con una alarmante prevalencia del 40-70% entre niños con sobrepeso/obesidad que viven en países occidentales. Existen pruebas que respaldan la importancia de la microbiota intestinal en los trastornos metabólicos relacionados con la obesidad y las enfermedades hepáticas y se sabe que las situaciones de disbiosis alteran la integridad de la barrera intestinal, permitiendo la translocación de productos bacterianos que alteran el eje intestino-hígado e inducen vías de señalización implicadas en la progresión de la EHGNA. La ausencia de tratamientos farmacológicos eficaces y los conocidos efectos modulatorios del ejercicio sobre la microbiota intestinal abren una ventana atractiva para la búsqueda de nuevas aproximaciones terapéuticas. Con el objetivo de descifrar la contribución de la microbiota intestinal a los beneficios del ejercicio en la obesidad infantil, el equipo de Sonia Sánchez Campos del IBIOMED y del CIBEREHD, perteneciente al grupo de Javier González Gallego, ha estudiado el efecto de un programa de entrenamiento combinado de fuerza y resistencia de 12 semanas en pacientes pediátricos obesos. Treinta y nueve niños obesos fueron asignados al azar al grupo de control o de entrenamiento. Los datos obtenidos pusieron de manifiesto que el ejercicio redujo los niveles de glucosa plasmática y aumentó la fuerza dinámica en las extremidades superiores e inferiores en comparación con el grupo de control obeso. El análisis metagenómico reveló una composición bacteriana asociada con la obesidad, mostrando cambios a nivel de filo, clase y género. La modulación de la microbiota intestinal contribuye a los beneficios del ejercicio en la obesidad temprana. El ejercicio contrarrestó la disbiosis, dando lugar a un perfil de microbiota similar al de los niños sanos. El análisis metabolómico puso de manifiesto cambios en los ácidos grasos de cadena corta, los aminoácidos de cadena ramificada y varios azúcares en respuesta al ejercicio, en correlación con un perfil de microbiota específico. Finalmente, el protocolo de entrenamiento inhibió significativamente la activación de las rutas inflamatorias asociada a la obesidad. Según explica uno de los miembros del equipo, María Victoria García Mediavilla, el estudio forma parte de una línea de investigación traslacional en la que un artículo publicado el pasado año en Disease Models & Mechanisms había puesto de manifiesto en un modelo en ratas con obesidad temprana y EHGNA inducidas por una dieta rica en grasa que el ejercicio contrarrestaba el desequilibrio microbiano y preservaba de la barrera intestinal, lo que, a su vez, evitaba la desregulación del eje intestino-hígado y mejoraba la homeostasis de los ácidos biliares. “Nuestros datos sugieren la existencia de un perfil de microbiota deletéreo relacionado con la obesidad que se modifica positivamente con la intervención de actividad física” asegura la doctora Sánchez Campos, quien añade que “el ejercicio físico podría considerarse una terapia no farmacológica eficaz en el manejo de la obesidad temprana y el desarrollo de NAFLD”.   Fuente: infosalus.com

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El abordaje de poblaciones de alta prevalencia, clave contra la Hepatitis C

El abordaje de poblaciones de alta prevalencia, clave contra la Hepatitis C

Continúa siendo uno de los grandes problemas de salud del mundo por su incidencia y morbimortalidad.

A pesar de la irrupción del SARS-CoV-2, la infección por el virus de la hepatitis C continúa siendo uno de los grandes problemas de salud del mundo por su incidencia, morbimortalidad e impacto en el sistema sanitario. Analizar los diferentes abordajes de la hepatopatía crónica por virus de hepatitis C, la importancia de reactivar los circuitos asistenciales o poner el foco en poblaciones de alta prevalencia son algunos de los temas claves tratados en el ciclo de jornadas “Update Virtual Enfermedades Hepáticas 2.0”, organizado por Gilead Sciences, y que ha contado con la participación de médicos, microbiólogos, enfermeras y farmacéuticos del País Vasco.

Hoy en día, sigue sin haber una vacuna contra el VHC, sin embargo, los tratamientos actuales han demostrado una tasa de eficacia muy elevada. Según los datos facilitados por Osakidetza, entre 2015 y 2019, en el País Vasco han sido tratadas cerca de 7.500 personas con hepatitis C y el 97% de las que concluyeron su tratamiento se han curado. Para lograr el objetivo de eliminar el VHC en el contexto actual, Lander Hijona, del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario de Álava, ha destacado la importancia de “revisar, desde un punto de vista multidisciplinar, un tema tan amplio como es el de las enfermedades hepáticas, pero en el escenario hostil de la primera ola de la COVID-19, en donde es necesario implicar especialidades de aparato digestivo, microbiología o farmacia hospitalaria”.

Antivirales de acción directa

Los antivirales de acción directa han permitido simplificar los tratamientos de enfermedades crónicas hepáticas, por lo que superar las barreras de la infradetección y llegar a toda la población infectada es realmente importante para atajar la infección por el virus C. Durante el ciclo de encuentros, los expertos han puesto de manifiesto el reto de identificar y recuperar a los pacientes diagnosticados de una forma rápida y eficaz para poder tratar al máximo posible de personas infectadas por el virus de la hepatitis C. Así, tal y como ha apuntado Raquel González, del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital San Eloy de Barakaldo, “es necesario reactivar los circuitos de derivación de los que disponemos a día de hoy para el diagnóstico en un solo paso y la consulta directa con el especialista en hepatología de los nuevos casos detectados sin consultas intermedias que retrasen la llegada de pacientes o incluso la perdida de éstos y facilitarles el acceso al tratamiento a través de sus rutinas habituales apoyándonos en la consulta de enfermería”.

Además, para facilitar el acceso al tratamiento, es necesario plantear un abordaje multidisciplinar de la enfermedad entre los distintos profesionales, como psiquiatras, virólogos, médicos de atención primaria, enfermeras de ambulatorios, médicos y enfermeras de prisiones… que permita llegar a las poblaciones de alta prevalencia a través de estrategias y herramientas efectivas. En este sentido, Blanca Sampedro, del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario de Galdakao-Usansolo, ha explicado que, actualmente, “la telemedicina en el ámbito penitenciario ha permitido, a través de proyectos de microeliminación, que tengamos cárceles sin pacientes infectados de VHC, evitando así el contagio de sus residentes y los centros de día para pacientes usuarios de drogas, asimismo, permiten una mayor proximidad, asegurando su adherencia y buen cumplimiento terapéutico”.

Gilead ha organizado el ciclo de jornadas “Update Virtual Enfermedades Hepáticas 2.0” dirigidas por jóvenes especialistas, como parte de su compromiso con la sociedad científica y el apoyo a los profesionales sanitarios involucrados en la eliminación de la hepatitis C y favorecer el trabajo colaborativo. La primera jornada, moderada por Lander Hijona, del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario de Álava, se ha centrado en “COVID-19: diferentes abordajes en la era post-COVID”, en la segunda, moderada por Raquel González, del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital San Eloy de Barakaldo, se ha debatido sobre “La importancia de reactivar los circuitos, diferentes abordajes”, y en la tercera, moderada por Blanca Sampedro, del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario de Galdakao-Usansolo, se ha puesto el foco en “Poblaciones vulnerables, aprendizajes y buenas prácticas”.

Participantes

Además, estas jornadas han contado con la participación de especialistas como Patricia Salvador, del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Cruces de Bilbao; Paloma Liendo, del Servicio de Microbiología del Hospital Universitario de Basurto; Oihana Mora, del Servicio de Farmacia del Hospital Universitario de Galdakao-Usansolo; Pablo Ruíz, del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario de Basurto; Carmen Gómez, del Servicio de Microbiología del Hospital Universitario de Álava; Ana Rosa Arteaga, enfermera de consulta de hepatología del Hospital Universitario de Galdakao-Usansolo; Ylenia Pérez, del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario de Donostia;  Ester Sáez de Adana, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario de Álava; y Maite Nogales, Servicio de Farmacia del Centro Penitenciario de Zaballa.

 

Fuente: redaccionmedica.com

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