“Hemos conseguido mantener los resultados en hepatitis C pese a la pandemia”

“Hemos conseguido mantener los resultados en hepatitis C pese a la pandemia”

Entrevista a Paco Pérez Hernández, jefe del Servicio de Digestivo del Hospital Nuestra Señora de Candelaria, en Tenerife.

¿Cómo ha afectado la COVID-19 a los pacientes con hepatitis C (VHC)?

Directamente, sólo se ha observado, en estudios poblacionales, peor evolución de la COVID-19 en pacientes con cirrosis. De forma indirecta, la pandemia ha supuesto un retraso en el diagnóstico y tratamiento de pacientes con muchas patologías, incluido el VHC. Esto puede tener consecuencias individuales, al facilitar la progresión a fases más avanzadas de la enfermedad, y de Salud Pública, al retrasar los planes de eliminación de la hepatitis C. Pero en la adversidad hay que ver oportunidades, realizar cambios en nuestra forma de actuar que permitan continuar con nuestro trabajo y evitar estas consecuencias negativas.

¿Cómo está siendo la atención y seguimiento de estos pacientes en la pandemia?

En el momento de aparición de la pandemia COVID-19, centrábamos nuestros esfuerzos de eliminación de hepatitis C en colectivos vulnerables con baja conciencia de enfermedad y baja adherencia al sistema sanitario. En el Hospital Nuestra Señora de Candelaria, en Tenerife, junto a las ONG San Miguel Adicciones y Antad, teníamos diseñado un circuito adaptado basado en la atención in situ por los profesionales de las Unidades de Atención al Drogodependiente, con la captación, screening mediante gota seca, adhesión y apoyo continuado a los pacientes y en la consulta “fast-track” hospitalaria en la que en un solo día completábamos el proceso diagnóstico y prescribíamos el tratamiento. Con esta estrategia demostramos resultados de curación superiores al 90% en esta población tan compleja. Con la aparición de la pandemia nos vimos obligados a modificar rápidamente este circuito para adaptarnos a las exigencias sanitarias. Añadimos dos nuevos conceptos: la “farmacia compartida” con la dispensación in situ de tratamientos a los pacientes, en colaboración con los farmacéuticos de nuestras ONGs, y las grandes posibilidades de la telemedicina que permite el seguimiento de los pacientes mediante teléfono y/o email bien con el propio paciente o con los profesionales de nuestro equipo interdisciplinar, siempre bajo el consentimiento del paciente. Con estos cambios hemos conseguido mantener los excelentes resultados que habíamos tenido previamente.

Recientemente se ha aprobado una Proposición No de Ley que pretende impulsar un Plan Estratégico para el Abordaje del VHC en Canarias. ¿Cuál es la situación en este sentido?

En Canarias hemos tenido numerosas iniciativas para eliminar la hepatitis C. Sin embargo, estas estrategias no han sido homogéneas en todo el archipiélago y se han basado fundamentalmente en el trabajo de profesionales interesados en tratar este problema, muchas veces mas allá de los circuitos habituales; eso sí, con el apoyo de las autoridades sanitarias que han conocido estos planes. El Plan Estratégico pretende homogeneizar, extender a todas las islas y dar rutas oficiales a este tipo de iniciativas.

Mucha población infectada no sabe que lo está. ¿Qué estrategias se deberían seguir para sensibilizar a la población de testar y tratar el virus C?

Para identificar a los pacientes no diagnosticados hay varias estrategias posibles con distintos resultados. A nivel de la población hemos hecho campañas de concienciación a través de los medios para que sujetos con factores de riesgo de contagio (transfusiones antiguas, consumo de tóxicos por vía venosa, relaciones sexuales de riesgo) se hagan la prueba. En segundo lugar, se debe hacer screening entre las poblaciones con alta prevalencia del virus (sujetos con enfermedades de transmisión sexual, pacientes con consumo de drogas o que atienden centros de drogodependientes, presos, ONGs de apoyo a la diversidad sexual y otros colectivos vulnerables. También se puede hacer screening oportunista en personas que acuden a servicios de urgencia o que ingresan en un hospital, a las que se hace screening para otras enfermedades como la infección VIH, el cáncer de colon o los test para COVID, población psiquiátrica, sujetos con penas no privativas de libertad, etc.

¿Cree que el objetivo de eliminación hepatitis C es posible?

El objetivo es, sin ninguna duda, posible y España es uno de los países que mejor ha trabajado en este sentido. Antes de la pandemia, estábamos a la cabeza entre los países desarrollados en la eliminación de la hepatitis C, nuestro sistema que permite el acceso universal a la Sanidad y el Plan Nacional para el Abordaje de la Hepatitis C (PEAHC) lo ha permitido. Lo más importante que queda por hacer es no interrumpir el camino ya iniciado y buscar y desarrollar planes alternativos para acceder a las poblaciones no diagnosticadas aprovechando todas las oportunidades que nos da nuestra Sanidad.

 

Fuente: larazon.es

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El Segundo Estudio de Seroprevalencia revisa la situación de 11 enfermedades infecciosas, entre ellas, las hepatitis víricas

El Segundo Estudio de Seroprevalencia revisa la situación de 11 enfermedades infecciosas, entre ellas, las hepatitis víricas

Un equipo del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha participado en la realización del 2º Estudio de seroprevalencia en España, que se ha coordinado desde la Dirección General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad y que repasa la situación en torno a las enfermedades inmunoprevenibles.

El informe se publica 21 años después de su primera edición y su objetivo es estimar la prevalencia de anticuerpos de diversas patologías en la población de 2 a 80 años residente en España. Las enfermedades incluidas en el estudio son: poliomielitis, difteria, tétanos, tosferina, sarampión, rubeola, parotiditis, varicela, enfermedad meningocócica invasora por serogrupo C, hepatitis A, B, C, D y E, e infección por virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

El estudio, realizado con un total de 10.223 participantes, permite conocer el estado inmunitario por grupos de edad y sexo de las citadas enfermedades y las coberturas de vacunación por grupos de edad en personas menores de 30 años, para conocer si la inmunidad de esta población es acorde con las vacunas administradas según el calendario de vacunación vigente en cada momento.

Asimismo, los datos recogidos han permitido la creación de una colección de muestras de suero para posterior investigación de enfermedades transmisibles de interés para la salud pública.

Las principales conclusiones del estudio realizado, por enfermedad, son los siguientes:

Sarampión

Se observa un descenso de la población con títulos de anticuerpos protectores a partir del grupo de edad 10-15 años hasta 30-39 años, una bajada que es más pronunciada en el grupo de 20-29 años, lo que puede deberse a la pérdida de protección serológica a medida que pasa el tiempo desde la vacunación con la segunda dosis. Se recomienda evaluar la necesidad de nuevas estrategias de vacunación a medio y largo plazo en ciertos grupos de población en función de su probabilidad de exposición. 

Rubeola

La inmunidad de la población es superior al 95% en todos los grupos de edad (más elevada en mujeres), lo que demuestra el mantenimiento de la inmunidad conferida por la vacunación, aunque se haya realizado en la infancia. La alta inmunidad de la población asegura el mantenimiento de la eliminación de la rubeola en España.

Parotiditis

La seroprevalencia de anticuerpos frente a la parotiditis es elevada entre los 2 y los 14 años de edad. A partir de ese margen de edad la inmunidad empieza a decaer, y aumenta en los mayores de 30 años. Esto sugiere, por una parte, la pérdida de inmunidad con el paso del tiempo desde la vacunación y, por otra, la mejor persistencia de la inmunidad por infección natural en las cohortes nacidas antes de 1978.

Poliomielitis

La prevalencia de anticuerpos neutralizantes frente a poliovirus tipos 1 y 3 es muy alta en todos los grupos de edad, lo que asegura el nivel de población susceptible inferior al 15% necesario para evitar la transmisión en caso de introducción de estos virus. Estos datos garantizan el cumplimiento del objetivo de inmunidad de la población para contribuir a la erradicación de la enfermedad.

Difteria

La seroprevalencia de anticuerpos protectores frente a esta enfermedad aumenta con la edad hasta llegar a los 30 años, edad a partir de la cual desciende de manera importante, probablemente debido a la pérdida de la inmunidad con el paso del tiempo. La evidencia muestra que las altas coberturas de vacunación infantil contribuyen a limitar la transmisión secundaria y el mantenimiento de las cadenas de transmisión en toda la población tras la importación de casos. De manera adicional, mejorar la vacunación frente a tétanos con vacunas combinadas frente a tétanos y difteria (Td) en la población mayor puede contribuir a mejorar también la inmunidad frente a la difteria.

Tétanos

Hay una alta prevalencia de niveles protectores de anticuerpos frente a tétanos en menores de 50 años, y a partir de esa edad desciende de manera significativa, sobre todo a partir de los 60 años. El informe considera importante concienciar, tanto a la población como al personal sanitario, de la necesidad de la vacunación en mayores, grupo de población en el que se encuentra una importante proporción de personas susceptibles.

Tosferina

Los resultados de seroprevalencia indican que la circulación del microorganismo Bordetella pertussis ocurre en todos los grupos de edad.

Varicela

La introducción de la vacuna en el calendario de vacunación se refleja en el aumento de la seroprevalencia de anticuerpos en el grupo de menor edad (2-5 años) con respecto a estudios anteriores. El informe señala que aún es pronto para observar el efecto de la vacunación infantil en los otros grupos de edad. 

Enfermedad meningocócica invasiva (serogrupo C)

La seroprevalencia de anticuerpos protectores frente a la EMI por serogrupo C es cercana al 75% en las cohortes que se han beneficiado de la vacunación sistemática en la adolescencia (entre 12 y 16 años de edad). Además, se muestra una inmunidad más duradera y mayor protección en estos grupos de edad. 

Hepatitis A

Se observa una alta proporción de susceptibles en la población general. Sin embargo, casi el 5% de la población infantil entre 2 y 5 años presenta una inmunidad que se mantiene hasta los 19 años, por lo que probablemente se adquirió tras exposición natural al VHA en la primera infancia. Esta situación de infección por el virus de la hepatitis A en la infancia, junto al aumento de susceptibilidad en la población adulta, pone de manifiesto la importancia de la vigilancia epidemiológica en la identificación de casos y en la rápida intervención en brotes para limitar la posible extensión. 

Hepatitis B y D

La prevalencia de infección por el virus de la hepatitis B ha disminuido significativamente desde la realización del estudio anterior, en 1996. La prevalencia de infección activa por virus de la hepatitis B y de mujeres portadoras de anticuerpos es también muy baja; la prevalencia de hepatitis D en portadores de anticuerpos es similar a la de otros estudios. Por otro lado, la seroprevalencia de anticuerpos antihepatitis B muestra dos picos, lo que refleja la vacunación sistemática realizada en España, que comenzó en adolescentes y se cambió a la infancia posteriormente. Todos estos resultados reflejan el éxito del programa de vacunación frente a la hepatitis B.

Hepatitis C

El nivel de prevalencia de infección en España es bajo, especialmente en lo que se refiere a prevalencia de infección activa. La prevalencia es mayor en hombres y en personas nacidas fuera de España.

Hepatitis E

Los resultados de seroprevalencia de anticuerpos frente a este virus son superiores a las estimaciones realizadas hasta el momento en España, y sugieren una transmisión continuada con mayor exposición en el pasado. Se observa persistencia de los anticuerpos en quienes han estado expuestos al virus. El bajo número de casos de infección aguda detectados parece indicar que la infección pasa desapercibida en sus formas subclínicas o asintomáticas.

Infección por VIH

La prevalencia global de infección por el VIH obtenida en este estudio es inferior a otras estimaciones realizadas, algo que puede deberse a las características de la población estudiada, con menor representación de los grupos de población más expuestos. La prevalencia según edad y sexo, además de la fracción no diagnosticada, está en el rango de otras estimaciones realizadas.

Los resultados del informe también se han publicado, en forma de reseña, en la Revista Española de Salud Pública. El texto completo se va a remitir a sociedades científicas y otros agentes interesados.

 

Fuente: sietediasmedicos.com

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Una investigadora de Enfermedades Infecciosas del Valme, premiada por sus publicaciones por la Facultad de Medicina

Una investigadora de Enfermedades Infecciosas del Valme, premiada por sus publicaciones por la Facultad de Medicina

A través de dos artículos científicos aporta criterios para predecir el riesgo de complicaciones hepáticas en pacientes ya curados de hepatitis C, coinfectados o no por VIH.

La facultativa integrante del Grupo de Investigación de la Unidad de Enfermedades Infecciosas y Microbiología del Hospital Universitario de Valme de Sevilla, Anaïs Corma-Gómez, ha sido galardonada con dos premios al Mejor Artículo del mes que otorga periódicamente la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla.

Según ha señalado el hospital en un comunicado de prensa, se trata de dos estudios publicados los pasados meses de noviembre y febrero en Clinical Infectious Diseases, una de las revistas internacionales con mayor impacto científico en el área de Enfermedades Infecciosas. Ambos reconocimientos están vinculados a la línea de investigación que coordina Juan Antonio Pineda en el hospital sevillano, siendo la investigadora principal de los mismos Corma-Gómez.

Sobre una cohorte, que supera el millar de pacientes, correspondiente al Grupo de Estudio de Hepatitis Víricas de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC); el Hospital Universitario de Valme ha dirigido una investigación orientada a predecir los riesgos de descompensaciones y/o desarrollo de cáncer hepático en aquellos pacientes curados de hepatitis C, con o sin infección por VIH concomitante.

El curso de la infección por el virus de la hepatitis C puede desembocar en la aparición de cirrosis hepática e incluso en hepatocarcinoma (cáncer de hígado) y, aunque los nuevos tratamientos facilitan la curación de este virus, sus pacientes continúan siendo objeto de seguimiento continuado frente al riesgo a desarrollar complicaciones. Al respecto, las investigaciones realizadas hasta el momento sobre los riesgos de desarrollar complicaciones hepáticas sólo se habían acotado a la fase activa del virus. Sin embargo, no constan estudios sobre estos riesgos en pacientes que ya se han curado de la hepatitis C, aplicándose el mismo manejo sin tener en cuenta la diferenciación de registros clínicos existentes durante la infección y tras la curación.

Por su parte, el grupo investigador del Hospital de Valme ha publicado dos estudios donde, de forma novedosa, aporta y constata la fiabilidad diagnóstica de criterios clínicos para un abordaje de estos pacientes acorde a su situación de curación. Además de constituir un nuevo modelo para la práctica clínica de los especialistas, aporta eficiencia diagnóstica y calidad de vida a los pacientes, puesto que facilita la predicción de aquéllos que van a desarrollar descompensaciones y/o tumores hepáticos, cribando los que no tienen que continuar estudiándose de forma innecesaria.

La pauta innovadora aplica el estudio de factores de riesgo en el momento de la curación. Para ello, utiliza la técnica del FibroScan para conocer de forma mínimamente invasiva la elasticidad hepática. La misma predice las complicaciones hepáticas en su totalidad. En este sentido, Anaïs Corma-Gómez destaca como referencia clínica establecida que “si la rigidez hepática es menor de 14 KPa, los pacientes tienen un riesgo bajo, prácticamente nulo, de desarrollar complicaciones tras la curación de la hepatitis C”.

De este modo, permite cribar a los pacientes que no precisan de un seguimiento continuado cada seis meses, evitando acudir al hospital y someterse a controles analíticos y ecográficos. Supone una nueva herramienta que aporta eficiencia a los recursos sanitarios, restando consultas y pruebas diagnósticas innecesarias; así como potencia la calidad de vida de los pacientes desvinculándolos de revisiones y pruebas invasivas innecesarias. Concretamente, esta práctica clínica ha permitido en este centro dar el alta entre el 20 y el 30% de pacientes curados de hepatitis C, desvinculando su estudio a registros clínicos anteriores relacionados con la fase activa del virus y sí al momento de su curación.

Riesgo de complicaciones hemorrágicas digestivas

Por su parte, el segundo artículo científico galardonado es más específico, centrándose en una de las complicaciones hepáticas que más compromete la vida de estos pacientes: las hemorragias digestivas altas. Destaca la investigadora la complejidad de su manejo y el mal pronóstico de los pacientes que la sufren. “Los resultados de esta investigación reflejada en estas publicaciones se traducen con un valor añadido”, señala.

De forma totalmente novedosa, este centro sevillano aplica dos parámetros en pacientes curados de hepatitis C para predecir si desarrollarán esta severa complicación. Combinan la rigidez hepática con el recuento de plaquetas. Como resultado, logran identificar al máximo número de pacientes que no van a desarrollar hemorragias digestivas por rotura de varices esofágicas.

Como constatación de la fiabilidad diagnóstica, los investigadores han conseguido el cien por cien del valor predictivo negativo, o sea, que no se ha producido ningún sangrado en pacientes diagnosticados como pacientes sin riesgo hemorrágico digestivo. Ello ha permitido que estos pacientes puedan abandonar el programa de cribado de varices esofágicas con alto riesgo de sangrado; ahorrándoles igualmente desplazamientos hospitalarios y el someterse a pruebas invasivas para los controles de forma periódica.

En este sentido, el director de la Unidad de Enfermedades Infecciosas y Microbiología, Jesús Gómez Mateos, manifiesta su satisfacción por ambos galardones, “puesto que la Universidad de Sevilla pone en valor las novedades científicas halladas con los beneficios clínicos que albergan nuevas vías en el manejo de pacientes con riesgo de complicaciones hepáticas graves”. Asimismo, Gómez Mateos agradece la contribución de esta institución a través de la edición de estos premios para el impulso de la producción científica de calidad, “permitiéndonos mostrar la actividad investigadora desarrollada desde nuestro grupo de investigación”.

 

Fuente: diariodesevilla.es

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Uno de cada diez de pacientes con cirrosis por alcohol mejoran sin necesitar trasplante

Uno de cada diez de pacientes con cirrosis por alcohol mejoran sin necesitar trasplante

Un estudio observa que un porcentaje de ellos eran retirados de las listas de espera, influyendo para ello la estatura o el sexo.

Un 8,6% de los pacientes en lista de espera para un trasplante por una cirrosis hepática por alcohol mejoran y pueden ser retirados de la lista. Lo indica un estudio del Hospital Clínic-IDIBAPS. Este informe ha establecido los factores de mejora de estos pacientes para evitar trasplantes innecesarios.

El estudio, publicado en la revista Journal of Hepatology, ha sido coordinado por el hepatólogo del Clínic Gonzalo Crespo y el jefe del Servicio de Hepatología del mismo hospital, Pere Ginés, y también han colaborado las Unidades de Hepatología de los Hospitales de Bellvitge y Vall d’Hebron y la Organización Catalana de Trasplantes (OCATT).

El estudio ha analizado a más de un millar de pacientes con cirrosis descompensada en lista de espera de trasplante hepático, de los cuales 420 tenían cirrosis por alcohol. De este subgrupo, los investigadores comprobaron que 36 pacientes (el 8,6%) fueron retirados de lista de espera por mejora clínica y evaluaron cuáles fueron los factores que indujeron a la retirada.

Así, encontraron que una puntuación más baja en la escala MELD, que se utiliza para calcular la severidad de la enfermedad hepática crónica, y un mayor número de plaquetas en el momento de la entrada en la lista de espera fueron factores independientemente asociados con una mayor probabilidad de retirada de la lista para mejora. Además, el sexo femenino o bien una altura más baja (variables colineales) se asociaron de forma independiente con la retirada de lista de espera por mejora. De este modo, para puntuaciones de MELD de entre 15-17, más de un 30% de las mujeres en lista de espera se retiraron por mejora, frente a un 7% de los hombres.

Los candidatos a trasplante hepático que presentan una menor altura (situación en general más frecuente en las mujeres) tienen más dificultades en el acceso al trasplante por discrepancias de tamaño con los donantes. Teniendo en cuenta esto, los investigadores interpretan que un menor acceso temprano al trasplante en mujeres, por su menor altura, podría permitir a un porcentaje importante de ellas (las que tuvieran un MELD más bajo) mejorar hasta ser retiradas de lista de espera.

El estudio también analizó la evolución de los pacientes después de ser retirados de la lista de espera. Nueve de los 36 pacientes (25%) presentaron progresión de la enfermedad después de la retirada, en forma de nueva descompensación o hepatocarcinoma, y dos requirieron ser trasplantados. Dos tercios de los pacientes en los que la enfermedad hepática progresó tras la retirada habían vuelto a consumir alcohol.

Cuando se comparó esta evolución con la de los pacientes con cirrosis por el virus de la Hepatitis C (VHC) que se retiraron de la lista de espera por mejora (31 de 403 pacientes, el 7,6%) no se observaron diferencias significativas. Así, el 76% de pacientes con cirrosis hepática por alcohol y el 74% de los pacientes con cirrosis por VHC permanecieron libres de progresión de enfermedad hepática después de 5 años de la retirada de la lista por mejoría.

Según ha informado el Hospital Clínic, este estudio es el primero en investigar el fenómeno de retirada de la lista de espera por mejoría en pacientes con cirrosis hepática por alcohol en Europa.

Sus resultados sugieren que, en pacientes con indicación de trasplante pero una función hepática no demasiado deteriorada, particularmente con una abstinencia de alcohol de pocos meses, la opción de esperar antes de entrar en la lista puede resultar más idónea, evitando trasplantes hepáticos innecesarios.

 

Fuente: lavozdegalicia.es

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El ejercicio físico mejora el estado de salud de las personas con hígado graso no alcohólico

El ejercicio físico mejora el estado de salud de las personas con hígado graso no alcohólico

El ejercicio mejora el estado de salud de las personas con hígado graso no alcohólico, según ha puesto de manifiesto un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Tsukuba (Japón) y que ha sido publicado en el International Journal of Environmental Research and Public Health.

Estos investigadores han evidenciado que el ejercicio beneficia a estos pacientes al reducir la grasa, la inflamación y las cicatrices en el hígado; así como mejorar la respuesta del hígado y la eliminación de la endotoxina; y reducir la enfermedad de las encías.

De hecho, los investigadores llevaron a cabo análisis bioquímicos y genéticos de la saliva de hombres con sobrepeso con hígado graso no alcohólico y enfermedad de las encías antes y después de programas de dieta o ejercicio de 12 semanas.

Así, los expertos observaron que los hombres de ambos grupos pudieron perder masa grasa, pero los que siguieron restricciones dietéticas también perdieron masa muscular, mientras que los que siguieron el programa de ejercicio ganaron masa muscular.

“Más importante aún, descubrimos que las reducciones en las concentraciones de lactoferrina, lipopolisacárido e IgA sólo eran evidentes en los hombres que seguían el régimen de ejercicio, lo que sugiere que el ejercicio ha alterado significativamente el entorno oral”, han señalado los expertos.

Las muestras del grupo de ejercicio también mostraron una mayor diversidad bacteriana y cambios en las poblaciones bacterianas constituyentes relativas. En la población general, más bacterias expresaron genes relacionados con el procesamiento de la información ambiental y menos bacterias expresaron genes relacionados con el procesamiento y el metabolismo de la información genética. De hecho, las bacterias expresaron menos genes para producir lipopolisacáridos.

“Por tanto, parece que, en personas con enfermedad hepática no alcohólica y enfermedad de las encías, el ejercicio provoca un cambio bioquímico en el entorno de la boca que favorece la supervivencia de bacterias menos dañinas”, han zanjado los investigadores.

Fuente: infosalus.com

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Inglaterra hizo pruebas a gran escala a las personas sin hogar para la hepatitis C durante el confinamiento por la COVID-19

Inglaterra hizo pruebas a gran escala a las personas sin hogar para la hepatitis C durante el confinamiento por la COVID-19

El alcance a las personas sin hogar en Inglaterra que estaban en alojamientos temporales durante la pandemia de COVID-19 llevó a que se hicieran pruebas de hepatitis C a más de 1.200, a uno de cada diez les dio positivo en la prueba de infección activa y al menos a 83 a comenzar el tratamiento antiviral de acción directa durante 2020, según informaron investigadores de la Universidad de Southampton y Public Health England en Clinical Liver Disease.

Un número similar fue probado y diagnosticado en Londres en el mismo período, según un informe del Grupo de Trabajo Conjunto de Londres sobre el Uso de Sustancias y la Hepatitis C.

El 16 de marzo de 2020, el Ministerio de Vivienda, Comunidades y Gobierno Local escribió a las autoridades locales en Inglaterra pidiéndoles que tomaran medidas para proporcionar alojamiento temporal a las personas que duermen en la calle, para reducir el riesgo de infecciones generalizadas por COVID-19 y muertes entre las personas sin hogar. Un confinamiento nacional comenzó una semana después.

Algunos proveedores de atención de la hepatitis C aprovecharon la oportunidad para ofrecer pruebas de hepatitis C y vinculación para la atención de personas sin hogar en alojamientos temporales. Una encuesta de líderes regionales de apoyo entre pares empleados por Hepatitis C Trust mostró que, para julio de 2020, realizaron un trabajo de divulgación en 63 ubicaciones fuera de Londres. La mayor parte del trabajo de divulgación se llevó a cabo en hostales y hoteles.

El trabajo de divulgación llevó a que 1.263 personas se hicieran la prueba de hepatitis C. De éstas, 224 (17,7%) dieron positivo en anticuerpos contra el virus de la hepatitis C (VHC) y 133 (10,5%) también dieron positivo en el ARN del VHC, lo que indica una infección crónica. Los autores del estudio dicen que la prevalencia de infecciones crónicas coincide con una encuesta de personas sin hogar en Londres entre 2011 y 2013.

En 32 entornos en los que se disponía de información actualizada sobre el número de personas sin hogar alojadas, al 63% de los residentes se les hizo la prueba de la hepatitis C.

A 92 personas (69% de las que dieron positivo en la prueba de ARN) se les había ofrecido tratamiento y 83 habían comenzado el tratamiento, pero pocas lo habían completado cuando se compiló el informe.

En Londres, 1.082 personas fueron evaluadas en 98 eventos de prueba en hoteles y hostales. El 11% dio positivo en anticuerpos contra la hepatitis C y el 7% dio positivo en el ARN del VHC. De 72 personas con infección activa, 42 habían comenzado el tratamiento en el momento de la notificación en diciembre de 2020. A las personas también se les ofreció la prueba de hepatitis B y VIH. Veintidós dieron positivo en la prueba del VIH, de los cuales 12 no habían sido diagnosticados previamente. A cinco personas se les diagnosticó hepatitis B activa. En los 22 entornos donde se disponía de información actualizada sobre el número de personas alojadas, al 37% de los residentes se les hizo la prueba de al menos un virus de transmisión sanguínea.

Los dos informes ofrecen lecciones comunes sobre iniciativas de ‘prueba y tratamiento’ entre las personas sin hogar:

  • La COVID-19 ofreció una oportunidad para una rápida reconfiguración de servicios para abordar las necesidades de un grupo previamente difícil de alcanzar. La innovación en la prestación de servicios será fundamental para lograr la eliminación de la hepatitis C, especialmente en los grupos marginados.

 

  • El uso de pruebas orales o gotas de sangre seca era preferible a la toma de muestras de sangre venosa debido a problemas con la salud de las venas en los inyectores a largo plazo. Las pruebas rápidas en el lugar de atención mantuvieron a las personas involucradas.

 

  • Los clientes generalmente apreciaron las pruebas y las vieron como una oportunidad para volver a involucrarse con la atención médica o apoyar su propia recuperación del consumo de drogas. Se ofrecieron otros controles de salud. Un enfoque de salud integral fomentó el compromiso con las pruebas.

 

  • La estabilidad proporcionada por el alojamiento temporal y el encierro permitió que las personas que dieron positivo en la prueba se concentraran en tomar un curso de medicación. Al igual que en otros entornos, satisfacer las necesidades básicas de alimentación y refugio permitió a las personas cuidar de su salud.

 

  • Los compañeros de apoyo fueron cruciales para la realización exitosa de las pruebas. Pudieron hablar con la gente sobre el tratamiento y disipar mitos, además de compartir sus propias experiencias. Era importante utilizar un lenguaje y un contenido que el público objetivo no considerara estigmatizador.

 

  • Debido a las restricciones de la COVID-19, a las personas diagnosticadas a menudo se les administraba un ciclo completo de medicación y seguían a sus compañeros de apoyo.

 

  • Las intervenciones resultaron exitosas gracias a las asociaciones de múltiples agencias. Los servicios clínicos trabajaron con grupos de apoyo de pares, agencias para dormir a la intemperie y trabajadores de extensión para personas sin hogar de manera que rompieron los límites entre los servicios y sentaron las bases para una mejor colaboración en el futuro.

“El proyecto ha impulsado el trabajo conjunto entre organizaciones, lo que nos permite ofrecer una variedad de pruebas y apoyo a las personas sin hogar”, explicó Julian Surey, del equipo Find and Treat del University College Hospital.

 

Fuente: infohep.org

Referencias:

Wilkinson R, Mandal S, Phipps E. Evaluation of hepatitis C test and treat interventions targeted at homeless populations (outside London) in England during the COVID-19 pandemic. Clinical Liver Disease, 17: 90-94, 2021.

London Joint Working Group on Substance Use and Hepatitis C. Hepatitis C testing and treatment interventions for the homeless population in London during the COVID-19 pandemic. Outcomes and learning. December 2020.

Noticia traducida por ASSCAT

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