El primer medicamento para la hepatitis D ha sido aprobado por la Comisión Europea

El primer medicamento para la hepatitis D ha sido aprobado por la Comisión Europea

Lo que comenzó como investigación básica hace 25 años ahora ha dado lugar a un fármaco aprobado con éxito: el bloqueador de entrada bulevirtida (nombre comercial Hepcludex, antes conocido como Myrcludex B), desarrollado conjuntamente por investigadores del Hospital Universitario de Heidelberg (UKHD) y la Facultad de Medicina de Heidelberg, el DZIF y otros socios, ahora ha sido aprobado por la Comisión Europea.

El Hepcludex es el primer inhibidor de entrada en su clase para el tratamiento de la hepatitis D y evita que los virus de la hepatitis D y B (VHD / VHB) ingresen en las células hepáticas. El desarrollo de este nuevo medicamento brinda nuevas esperanzas a aproximadamente 25 millones de personas en el mundo que padecen infección por hepatitis D, ya que hasta el momento no ha estado disponible ningún otro medicamento aprobado para tratar esta enfermedad infecciosa. Las infecciones por el virus de la hepatitis D son una forma particularmente grave de hepatitis viral, ya que sólo ocurren como coinfecciones con el VHB y conducen a una progresión acelerada de la cirrosis hepática y el cáncer de hígado. Hasta la fecha, los trasplantes de hígado han sido la única posibilidad de supervivencia para muchos pacientes.

“Estamos muy contentos con este éxito que se basa en décadas de investigación de virología en Heidelberg”, señala el profesor Hans-Georg Kräusslich, portavoz del Centro de Investigación de Enfermedades Infecciosas en el Reino Unido y presidente del Centro Alemán de Investigación de Infecciones (DZIF). “Este medicamento fue desarrollado en estrecha colaboración entre socios en la ciencia, financiadores públicos y una compañía de biotecnología y, por lo tanto, es un epítome de la traducción exitosa de los resultados de laboratorio a la aplicación clínica”.

Cómo una “llave rota” protege las células del hígado

El mecanismo de acción de Hepcludex se basa en un principio de candado y llave: los virus de la hepatitis B y D se replican exclusivamente en el hígado, ya que requieren el transportador de ácidos biliares NTCP para hacerlo, que sólo se encuentra en las células hepáticas. Usan este transportador como el ‘bloqueo’ (receptor de virus) a través del cual ingresan a la célula. Hepcludex bloquea esta cerradura, actuando como una llave rota que está atascada en la cerradura. Sin embargo, Hepcludex también funciona después de que se ha producido una infección y el virus ya ha entrado en la célula, ¿por qué es así?. “El virus necesita continuamente infectar células hepáticas sanas para poder persistir, ya que las infectadas mueren o son eliminadas por el sistema inmunitario”, explica el profesor Stephan Urban. A lo largo de 25 años de investigación, Urban y su equipo desarrollaron Hepcludex y, desde su nombramiento como profesor de DZIF en 2014, se han centrado en desarrollar el medicamento. “Las células del hígado evidentemente se dividen muy rápidamente cuando el hígado está infectado. El medicamento protege a las células nuevas y regeneradas del hígado de la infección, mientras que las células infectadas se eliminan”, señala Stephan Urban. Varios ensayos clínicos de fase I y II demostraron que los seres humanos toleran bien el agente y que previene eficazmente la replicación de los virus de la hepatitis B y D. Actualmente se está llevando a cabo un ensayo de fase III, que investiga los efectos a largo plazo de Hepcludex, entre otras cosas.

La investigación fue financiada inicialmente por el Ministerio Federal de Educación e Investigación de Alemania (BMBF), que proporcionó 2,4 millones de euros para el desarrollo preclínico a través del programa de financiación “Terapias innovadoras”. A partir de 2014, el Centro Alemán de Investigación de Infecciones (DZIF), que fue fundado en 2012, se unió y ha estado financiando la cátedra de Stephan Urban en la Facultad de Medicina de Heidelberg, entre otros proyectos.

¡Buscaron un receptor y encontraron un medicamento!

Cuando el biólogo molecular Stephan Urban comenzó su investigación en un pequeño laboratorio, no tenía en mente el desarrollo de un medicamento para la hepatitis D: inicialmente estaba interesado en un virus diferente y estaba buscando el sitio utilizado por los virus de la hepatitis B para ingresar células al hígado. Muchos investigadores de todo el mundo participaron en esta misión, que Urban llamó el “Santo Grial de la investigación de la hepatitis” porque la hepatitis B está muy extendida. Esto formó el punto de partida de su trabajo meticuloso: primero tuvieron que encontrar una manera de propagar el virus en cultivos celulares para poder estudiar su proceso de replicación. El segundo paso consistió en determinar el receptor correcto de un gran número de candidatos. “Utilizamos partes de la secuencia de la envoltura viral para generar fragmentos de proteínas que imitan una parte de la envoltura viral natural, que agregamos a las células hepáticas no infectadas para ver si podíamos inhibir la entrada viral”, dice Urban. Finalmente hicieron un descubrimiento:

El virus utilizó un transportador de sales biliares, el receptor NTCP (NTCP: polipéptido co-transportador de taurocolato de sodio), para ingresar a la célula como un polizón. Los viriones, es decir, las partículas de virus infecciosos fuera de la célula huésped, no pueden ingresar a la célula cuando este transportador es bloqueado por estos fragmentos de proteína producidos sintéticamente. Bloquear sólo algunos de los receptores es suficiente para evitar la entrada de viriones. “Nuestros estudios clínicos muestran que Hepcludex es eficaz en concentraciones muy bajas, por lo que los transportadores de sales biliares pueden continuar operando para la célula”, resume Urban.

La infección por hepatitis D sólo ocurre como una coinfección por VHB porque el virus D no puede producir su propia envoltura viral. En cambio, como un parásito de un parásito, utiliza partes del virus B para ingresar a la célula hepática. Existen tratamientos efectivos pero no curativos para la hepatitis B y con este pequeño fragmento de proteína, Urban y su equipo habían creado el primer fármaco eficaz contra la hepatitis D en el mundo. Posteriormente, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) otorgó a Hepcludex la elegibilidad para el esquema PRIME. PRIME es la abreviatura de “Medicamentos prioritarios” y fue lanzado por la EMA para mejorar el apoyo al desarrollo de medicamentos que se dirigen a una necesidad médica no satisfecha. El 28 de mayo de 2020, la EMA recomendó la aprobación de Hepcludex y la Comisión Europea lo aprobó para su prescripción en Europa.

Investigación sobre hepatitis: un enfoque central en Heidelberg

La historia de éxito de Heidelberg continúa más allá de la aprobación de Hepcludex para el tratamiento de la hepatitis D. Hace unos años, en el mismo instituto, se hizo una contribución fundamental para el desarrollo de medicamentos contra la hepatitis C. Utilizando la información descubierta sobre las características moleculares y el ciclo de replicación de la hepatitis C, el Prof. Ralf Bartenschlager, Director del Departamento de Enfermedades Infecciosas, Virología Molecular del UKHD, identificó sitios que podrían ser el objetivo del desarrollo de antivirales. Ha estado acompañando y apoyando la investigación de Stephan Urban durante muchos años: “La hepatitis viral en sus diferentes formas plantea un inmenso problema de salud pública global”, dice Bartenschlager. Felicita al equipo de Stephan Urban por su éxito y también añade algo para reflexionar con respecto a la financiación de la investigación en Alemania. “Desearía un financiamiento gubernamental más consistente y a largo plazo para proyectos que están en transición de la investigación básica al desarrollo de aplicaciones clínicas, de modo que en el futuro, los proyectos prometedores ya no fracasen en la etapa de encontrar financiadores”. En su opinión, un ejemplo positivo es el Transregional Research Centre (TRR) 179 “Determinantes y dinámica de eliminación versus persistencia de la infección por el virus de la hepatitis” en la falla médica de Heidelberg, que dirige. Está financiado por la Fundación Alemana de Investigación (DFG) y actualmente se encuentra en un segundo período de financiación con aproximadamente 13 millones de euros. Esto fortalece a Heidelberg como un sitio de investigación de hepatitis. El DZIF también se fundó con el objetivo específico de traducir agentes antiinfecciosos en aplicaciones clínicas.

Del laboratorio al paciente

Comparativamente, hay pocas personas que padecen hepatitis D en Alemania. Una parte de la razón de esto es que muchas personas se vacunan contra la hepatitis B a través de la cual también están protegidas contra la hepatitis D. “El Instituto Robert Koch estima que aproximadamente 240,000 personas en Alemania sufren de infección crónica por el VHB. Esperamos que aproximadamente el 2,5% de estas personas están coinfectadas con VHD, lo que corresponde a aproximadamente 6.000 personas”, dice Stephan Urban. “Sin embargo, no tenemos cifras precisas ya que a muchas personas con infección por VHB no se les han realizado pruebas adicionales de hepatitis D”. La profesora Uta Merle, directora médica interina de la Clínica de Gastroenterología, Enfermedades Infecciosas e Intoxicaciones del UKHD, trató a varios pacientes con hepatitis D en ensayos clínicos y subraya las implicaciones de tener un nuevo agente: “Las infecciones crónicas con hepatitis D son particularmente agresivas y difícil de tratar. Los pacientes con hepatitis D crónica a menudo desarrollan reestructuración hepática a través de la cirrosis hepática dentro de los cinco a diez años posteriores a la infección. Este curso severo se observa en 70 al 90% de las infecciones por VHD, incluidas las de los jóvenes. En la etapa de la cirrosis hepática y sus complicaciones, un trasplante de hígado es la única opción de tratamiento”, resume. Esta forma más severa de hepatitis está particularmente extendida en África, Sudamérica, Mongolia, Rusia y Europa del Este, y muchos desconocen su infección debido a la falta de métodos de prueba. Por esta razón, el medicamento fue aprobado en Rusia y la ex Unión Soviética bajo la marca Myrcludex a finales de 2019.

La Facultad de Medicina de Heidelberg y la institución de investigación estatal francesa INSERM (Institut national de la santé et de la recherche médicale) otorgaron la licencia de Hepcludex a la empresa biotecnológica independiente MYR Pharmaceuticals GmbH. La participación francesa fue el resultado de colaboraciones previas entre los investigadores de Urban e INSERM, a partir de la cual se creó la patente básica para el desarrollo posterior de Hepcludex en el campus de Heidelberg. Los beneficios potenciales de la licencia van a las instituciones a cargo (Universidad de Heidelberg, INSERM, DZIF), al desarrollador Stephan Urban, a otros investigadores del hospital involucrados en el desarrollo, así como al Departamento de Virología Molecular.

Como los virus de la hepatitis B también usan el transportador de sal biliar NTCP para ingresar a las células, el hepcludex también es un tratamiento efectivo para la hepatitis B. Mientras tanto, el agente también se ha probado en combinación con el modulador inmune interferón alfa (IFN?), que está aprobado para hepatitis B, con resultados muy satisfactorios. “Después de 48 semanas de tratamiento, las cargas virales disminuyeron significativamente y todos los marcadores virales desaparecieron constantemente en algunos de los pacientes”, dice Stephan Urban. Sin embargo, como el tratamiento establecido para la hepatitis B ya existe, no se cumplieron los requisitos previos para la aprobación de la vía rápida para la monoinfección por VHB, por lo que inicialmente Hepcludex sólo se puede usar para pacientes que están particularmente afectados por infecciones duales. “En el futuro, será muy interesante examinar si una combinación de Hepcludex y un inmunomodulador también puede curar a pacientes con VHB que no están coinfectados con VHD”, añade Stephan Urban.

Sobre el DZIF

En el Centro Alemán de Investigación de Infecciones (DZIF), aproximadamente 500 científicos de 35 instituciones en Alemania investigan conjuntamente nuevos enfoques para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades infecciosas. El DZIF es uno de los seis Centros Alemanes de Investigación en Salud (DZG) que fueron fundados por el Ministerio Federal de Investigación y Educación para combatir las enfermedades generalizadas más importantes. Más información en: http://www.dzif.de.

 

Fuente: eurekalert.org

Noticia traducida por ASSCAT

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Patrón epidemiológico, incidencia y resultados de la infección COVID-19 en pacientes con trasplante de hígado en España

Patrón epidemiológico, incidencia y resultados de la infección COVID-19 en pacientes con trasplante de hígado en España

La incidencia y los resultados de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) en pacientes inmunocomprometidos son temas de debate.

Métodos

Estudio prospectivo a nivel español que incluye una cohorte consecutiva de pacientes trasplantados de hígado en España y que presentaron COVID-19. Dichos pacientes fueron reclutados durante el brote español, del 28 de febrero al 7 de abril de 2020. El resultado primario fue COVID-19 grave, definido como la necesidad de ventilación mecánica, cuidados intensivos y/o muerte. Los índices de incidencia y mortalidad estandarizados por edad y sexo se calcularon utilizando datos del Ministerio de Salud y del registro español de trasplante de hígado. Los predictores independientes de COVID-19 grave entre los pacientes hospitalizados se analizaron mediante regresión de Cox multivariada.

Resultados

Un total de 111 pacientes con trasplante de hígado fueron diagnosticados con COVID-19. La curva epidemiológica y la distribución geográfica se superponen ampliamente entre el trasplante de hígado y la población general. Después de una media de seguimiento de 23 días, 96 pacientes (86,5%) ingresaron en el hospital y 22 pacientes (19,8%) necesitaron asistencia respiratoria. Doce pacientes fueron ingresados en la UCI (10,8%). La tasa de mortalidad fue del 18%, siendo menor en comparación con la población general correspondiente, comparando por edad y sexo. Treinta y cinco pacientes (31,5%) cumplieron los criterios de COVID-19 grave. La inmunosupresión basal que contenía micofenolato fue un predictor independiente de COVID-19 grave, particularmente a dosis superiores a 1.000 mg/día. Este efecto nocivo no se observó con los inhibidores de calcineurina o con everolimus y la retirada completa de la inmunosupresión no mostró beneficio.

Conclusiones

Al estar crónicamente inmunodeprimidos, los pacientes con trasplante de hígado tienen un mayor riesgo de adquirir COVID-19, pero sus tasas de mortalidad son más bajas que las de la población general. Al ingreso en el hospital, la reducción de la dosis de micofenolato o su suspensión podrían ayudar a prevenir COVID-19 grave. Sin embargo, se debe desaconsejar la retirada completa de la inmunosupresión.

Resumen principal

En pacientes con trasplante de hígado, la inmunosupresión crónica aumenta el riesgo de adquirir COVID-19, pero podría disminuir la gravedad de la enfermedad. La retirada completa de la inmunosupresión puede no estar justificada. Sin embargo, se recomienda la retirada de micofenolato o la conversión temporal a inhibidores de calcineurina o a everolimus hasta que la resolución de la enfermedad pueda ser beneficiosa en pacientes hospitalizados.

Introducción

España ha registrado la propagación más rápida de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) en Europa con 210.773 casos detectados el 28 de abril de 2020 y una tasa de letalidad del 11,3%, siendo mucho más alta que las observadas en China, el origen de la pandemia. La red de trasplante de hígado (TH) en España está compuesta por 25 instituciones en las que se encuestó a más de 13.000 pacientes con TH vivos. Algunos autores consideran que los receptores de trasplantes son una subpoblación de alto riesgo para COVID-19, ya que reciben terapia inmunosupresora de por vida.

Según los datos sobre infecciones por coronavirus (MERS-CoV y SARS-CoV), anteriores, se ha planteado la hipótesis de que la COVID-19 tiene una fase anterior de replicación viral y una fase posterior caracterizada por la eliminación viral debido a la respuesta inmune. Esta segunda fase puede desencadenar una desregulación de las células T CD4 +, la activación de las células T CD8 + y los macrófagos, y una tormenta de citoquinas, que finalmente produce las formas más graves de COVID-19. Los agentes inmunomoduladores podrían mejorar esta respuesta inmune dañina, pero esto podría conducir a un aumento de la carga viral y retrasar la recuperación de la enfermedad. Curiosamente, los agentes inmunosupresores más frecuentemente utilizados en los receptores de trasplantes de hígado, a saber, los inhibidores de la calcineurina, han demostrado cierta capacidad para inhibir la replicación de los coronavirus. Por lo tanto, la inmunomodulación basal podría proteger a los pacientes con trasplantes de hígado contra las formas clínicas más graves de COVID-19.

En este estudio prospectivo a nivel español, el objetivo fue analizar el patrón epidemiológico, las características clínicas y los resultados de los pacientes con TH diagnosticados con COVID-19 en comparación con los observados en la población general española.

Debate

Este es el primer estudio a nivel español que evalúa la incidencia y los resultados de COVID-19 en pacientes inmunosuprimidos en comparación con sus homólogos de la población general de la misma edad y sexo. A pesar de un patrón epidemiológico similar, los pacientes con trasplantes de hígado casi duplicaron las tasas de incidencia estandarizadas de COVID-19. La exposición crónica a los agentes inmunosupresores no aumentó las tasas de mortalidad estandarizadas, pero los hallazgos sugieren que el micofenolato, particularmente a dosis superiores a 1.000 mg/día, podría aumentar el riesgo de COVID-19 grave entre los pacientes hospitalizados con TH. Dado que otros inmunosupresores como los inhibidores de calcineurina (tacrolimus y ciclosporina) y los inhibidores de mTOR (everolimus) no mostraron esta asociación, el presente estudio proporciona evidencia clave para modular la inmunosupresión y mejorar así los resultados en pacientes con TH con COVID-19.

Se observó una curva epidemiológica similar y una distribución geográfica de COVID-19 entre los receptores de trasplantes de hígado y la población en general. A pesar de las recomendaciones de rutina dadas a los pacientes con TH en relación con el distanciamiento social, casi duplicaron el riesgo de desarrollar COVID-19 en comparación con la población general de edad y sexo. Las explicaciones más plausibles son la inmunosupresión crónica y el aumento de las comorbilidades, lo que los haría más vulnerables. Se deben intensificar las precauciones en un contexto de epidemia para evitar la transmisión.

Con respecto a los resultados, los pacientes tuvieron un mínimo de 2 semanas de vigilancia para asegurar que la necesidad de cuidados intensivos y mortalidad fueran capturados adecuadamente, ya que en estudios previos se informó que estos resultados pueden ocurrir antes. La evidencia actual de COVID-19 en receptores de trasplante de órganos sólidos se basa en series cortas y no controladas de casos y con conclusiones contradictorias. Mientras que algunos estudios informan COVID-19 agresivo con resultados fatales, otros autores sugieren que la enfermedad respiratoria severa puede ser anecdótica. Dado que los pacientes trasplantados tienen más comorbilidades que la población general, la gravedad esperada de COVID-19 aumentaría. Aunque no se pudieron calcular las tasas estandarizadas de COVID-19 grave (debido a datos poco confiables de la población general), se demostró en este estudio que las tasas de mortalidad estandarizadas fueron en realidad más bajas en pacientes con trasplante hepático en comparación con la población general.

Las características clínicas asociadas con COVID-19 grave fueron similares a las reportadas previamente: edad avanzada, sexo masculino, aumento de las comorbilidades, aumento del dímero D, de la ferritina sérica y disminución del recuento absoluto de linfocitos. La PaFiO2 y la disnea al ingreso también se asociaron con un mayor riesgo de COVID-19 grave, pero sólo la última variable se incluyó en el modelo multivariado final debido a la falta de información de PaFiO2 en 22 pacientes. Cabe destacar que el intervalo desde el trasplante hepático hasta la infección por SARS-CoV-2 no tuvo impacto en el riesgo de evolucionar a COVID-19 grave. Sin embargo, el número de pacientes diagnosticados de COVID-19 dentro del primer año después de TH fue limitado (n = 15) y se requieren más estudios para confirmar este hallazgo.

La relación entre inmunosupresión y resultados de COVID-19, se ha reconocido con frecuencia como una espada de doble filo. Demasiada inmunosupresión podría aumentar la carga viral y retrasar la recuperación, mientras que un sistema inmunitario competente podría ser responsable de las formas más graves de la enfermedad. En el contexto del trasplante, muchos autores abogan por el beneficio potencial de la inmunosupresión en COVID-19 basado en experiencias personales o en observaciones clínicas no controladas. En el presente estudio, la gran mayoría de los pacientes recibían inhibidores de calcineurina (tacrolimus o ciclosporina), inhibidores de mTOR (everolimus) y/o micofenolato.

Mientras que la calcineurina y los inhibidores de mTOR no se asociaron con peores resultados, al menos no con sus concentraciones mínimas habituales, la terapia con micofenolato al inicio del estudio fue un predictor independiente de COVID-19 grave de una manera dependiente de la dosis. Esta observación interesante puede explicarse por los diferentes mecanismos de acción. El micofenolato produce un efecto citostático en los linfocitos activados. En COVID-19, el virus SARS-CoV-2 tiene un efecto citotóxico directo sobre los linfocitos, particularmente CD8 +, lo que explica la asociación entre la linfopenia y los peores resultados.

Por lo tanto, el micofenolato y el SARS-CoV-2 pueden ejercer un efecto sinérgico y nocivo sobre el agotamiento de los linfocitos periféricos, lo que sería responsable de una reconstitución inmune aberrante como se demuestra con otros virus. Por el contrario, los inhibidores de mTOR aumentan la calidad y la funcionalidad de las células T de memoria y reducen la replicación de numerosos virus, como son: citomegalovirus, herpes virus-8, Epstein-Barr y virus de inmunodeficiencia humana.

Con respecto a los inhibidores de la calcineurina, algunos estudios han demostrado efectos antivirales in vitro contra los coronavirus y también podrían mejorar la tormenta de citoquinas. Un ensayo controlado aleatorio con inhibidores de calcineurina y/o inhibidores de mTOR en individuos inmunocompetentes podría ser de gran interés así como una propuesta de algoritmo para modificar la inmunosupresión basal en pacientes con trasplante de hígado diagnosticados con COVID-19 de acuerdo con los hallazgos del estudio.

Dada la falta de evidencia científica sólida, el enfoque terapéutico contra la COVID-19 varió entre las instituciones participantes y en general se administró una combinación de hidroxicloroquina, azitromicina, antivirales, corticosteroides y/o anticuerpos monoclonales en un proceso gradual. En el único ensayo aleatorizado publicado hasta ahora, la terapia antiviral con lopinavir / ritonavir no logró reducir la mortalidad en pacientes con COVID-19 grave. En la presente cohorte, la hidroxicloroquina y/o azitromicina se iniciaron temprano después del diagnóstico, pero no se observó un beneficio claro. Los antivirales (lopinavir / ritonavir, remdesivir e interferón), bolos de corticosteroides y anticuerpos monoclonales (tocilizumab) se prescribieron principalmente en los casos que no respondieron y es difícil extraer conclusiones válidas. Se debe tener precaución en ausencia de ensayos aleatorios bien diseñados.

Deben destacarse algunas limitaciones del presente estudio. El diagnóstico insuficiente de COVID-19 podría ser un problema dada la sensibilidad subóptima de la PCR de muestras de hisopos nasales y faríngeos y el acceso limitado a pruebas de diagnóstico en algunos momentos durante la epidemia de COVID-19 en España. La verdadera incidencia acumulada de COVID-19 puede haberse subestimado, aunque en una proporción similar en pacientes con trasplante de hígado y en la población general, lo que hace que la razón de incidencia estandarizada sea igualmente confiable.

La falta de informes es otra limitación potencial en los registros prospectivos, pero creemos que tuvo un impacto limitado en el presente estudio porque los pacientes de trasplante hepático y sus familiares están estrechamente conectados por teléfono con la enfermera coordinadora de trasplantes en cada centro para informar sobre cualquier problema de salud intercurrente. El tamaño limitado de la muestra puede haber debilitado algunos análisis y los resultados marginalmente no significativos deben interpretarse cuidadosamente, ya que algunos podrían ser clínicamente significativos. Finalmente, el presente estudio no fue diseñado ni potenciado para evaluar el efecto de terapias específicas contra COVID-19 y no se puede derivar una conclusión sólida a este respecto.

En conclusión, al estar crónicamente inmunodeprimidos y con un aumento de las comorbilidades, los pacientes con trasplante de hígado tienen más probabilidades de desarrollar COVID-19 dentro de un escenario de brote y, por lo tanto, el distanciamiento social y otras medidas preventivas deberían mejorarse en estos pacientes. Las tasas de mortalidad fueron más bajas que las observadas en la población general de edad y sexo, lo que sugiere que la inmunosupresión crónica podría ejercer un cierto efecto protector contra las formas más graves de COVID-19.

Una retirada completa de la inmunosupresión después del diagnóstico de la COVID-19 puede no estar justificada. Sin embargo, en pacientes que reciben micofenolato, se puede considerar la reducción de la dosis o la conversión temporal a inhibidores de calcineurina o a everolimus hasta la recuperación completa de COVID-19.

 

Fuente: Journal of Hepatology

Referencia: Colmenero J, Rodríguez-Perálvarez M, Salcedo M, Arias-Milla A, Muñoz- Serrano A, Graus J, Nuño J, Gastaca M, Bustamante-Schneider J, Cachero A, Lladó L, Caballero A, Fernández-Yunquera A, Loinaz C, Fernández I, Fondevilla C, Navasa M, Iñarrairaegui M, Castells L, Pascual S, Ramírez P, Vinaixa C, González-Dieguez ML, González-Grande R, Hierro L, Nogueras F, Otero A, Álamo JM, Blanco-Fernández G, Fábrega E, García-Pajares F, Montero JL, Tomé S, De la Rosa G, Pons JA, Epidemiological pattern, incidence and outcomes of COVID-19 in liver transplant patients., Journal of Hepatology (2020), doi: https://doi.org/10.1016/j.jhep.2020.07.040

Artículo traducido y adaptado por ASSCAT

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Detección precoz no invasiva de cáncer cuatro años antes del diagnóstico mediante un análisis de sangre convencional (biopsia líquida)

Detección precoz no invasiva de cáncer cuatro años antes del diagnóstico mediante un análisis de sangre convencional (biopsia líquida)

La detección temprana de un cáncer tiene el potencial de reducir su mortalidad, pero una prueba de detección precoz eficaz debe demostrar la detección del cáncer asintomático, años antes del diagnóstico convencional en un estudio longitudinal.

Resumen

En este Estudio Longitudinal de Taizhou (TZL), 123.115 sujetos sanos proporcionaron muestras de plasma para su almacenamiento a largo plazo y luego fueron controlados para detectar la eventual aparición de cáncer. Aquí se presentan los resultados preliminares de PanSeer, mediante un análisis de sangre convencional se realiza una prueba basada en la metilación del ADN del tumor circulante, en muestras de plasma del estudio TZL de 605 individuos asintomáticos, de los cuales 191 fueron diagnosticados de cáncer de estómago, esófago, colorrectal, pulmón o hígado cuatro años después de la extracción de sangre.

También se analizan muestras plasmáticas adicionales de 223 pacientes con cáncer, más 200 tumores primarios y tejidos normales. Se demuestra que PanSeer detecta cinco tipos de cáncer que son relativamente frecuentes en el 88% de pacientes posdiagnóstico, con una especificidad del 96%. También se demuestra que PanSeer detecta el cáncer en el 95% de individuos asintomáticos y que luego fueron diagnosticados, aunque se requieren más estudios longitudinales para confirmar este resultado. Estos resultados muestran que el cáncer puede detectarse de manera no invasiva hasta cuatro años antes del estándar de atención actual.

Introducción

Los cánceres en etapa tardía a menudo carecen de una opción de tratamiento eficaz. Las tasas de supervivencia aumentan significativamente cuando el cáncer se identifica en las primeras etapas, ya que el tumor se puede extirpar quirúrgicamente o tratar con regímenes farmacológicos más leves; la supervivencia promedio de 5 años en la etapa inicial es del 91%, mientras que la supervivencia promedio de 5 años en la etapa tardía es del 26%. Por lo tanto, la detección de tumores en la etapa más temprana posible es de suma importancia para el tratamiento del cáncer. Actualmente, existe un número limitado de pruebas de detección para algunos tipos de cáncer, incluida la colonoscopia, el antígeno prostático específico, la mamografía y la citología del cuello uterino. Sin embargo, la eficacia de algunas pruebas ha sido cuestionada, y muchos pacientes no siguen las pautas médicas para la detección.

Actualmente, la mayoría de los tipos de cáncer carecen de una opción efectiva de detección temprana no invasiva. Es importante destacar que una demostración formal de detección temprana requiere recolectar muestras años antes del diagnóstico convencional de cáncer, lo cual sólo es factible con el seguimiento longitudinal de un gran número de individuos sanos e identificar la fracción pequeña que desarrolla cáncer con el tiempo (tasa de incidencia de cáncer en la población en general).

Recientemente, el ADN tumoral circulante (ADNc) en el plasma sanguíneo se ha convertido en un prometedor biomarcador de cáncer. Se ha demostrado que el ADNc tiene utilidad para la detección no invasiva del cáncer, el tratamiento personalizado del cáncer en etapa tardía y el control del cáncer residual durante y después del tratamiento. Sin embargo, los estudios de detección actuales se han centrado principalmente en detectar el cáncer en pacientes que ya tienen lesiones, aunque algunos estudios han demostrado la detección del cáncer antes de su diagnóstico convencional en algunos tipos de cáncer.

Si bien el ADNc tiene el potencial para un diagnóstico temprano, existen limitaciones que dificultan esta tarea. La cantidad de ADN del cáncer en plasma es limitada, especialmente en las primeras etapas. Esto podría limitar la sensibilidad. Los métodos de detección de las mutaciones del ADNc típicos, pueden ser propensos a errores, lo que lleva a una especificidad reducida. La naturaleza evolutiva del cáncer también se traduce en un enorme número de posibles mutaciones que se deben evaluar para lograr un biomarcador consistente.

Si bien el uso de 5-metilcitosina como biomarcador puede abordar algunas de estas demandas debido a su mayor consistencia en muestras de cáncer, el proceso de conversión del bisulfito utilizado para observar la metilación del ADN daña el ADN. Sería esencial disponer de un método de análisis con una alta tasa de conversión molecular y un conjunto consistente de biomarcadores de cáncer.

Aquí, se describe PanSeer, una prueba de detección de cáncer en un análisis de sangre, y se demuestra la detección temprana del cáncer utilizando un conjunto único de muestras recolectadas como parte del Estudio Longitudinal Taizhou (TZL). PanSeer estudia firmas de metilación específicas del cáncer y muestra la detección temprana de múltiples tipos de cáncer hasta cuatro años antes del diagnóstico convencional en un estudio longitudinal retrospectivo a gran escala.

Debate

En resumen, se demuestra que se pueden detectar cinco tipos de cáncer mediante un análisis de sangre basado en la metilación del ADN hasta cuatro años antes del diagnóstico convencional. El ensayo PanSeer utiliza biomarcadores de metilación en toda su extensión al enfocarse de manera sensible en 10.613 sitios CpG en 477 regiones genómicas y utilizando una puntuación conjunta y simultánea en cientos de regiones genómicas.

El ensayo PanSeer pudo detectar con éxito cinco tipos de cáncer utilizando un conjunto común de marcadores de metilación, independientemente del tejido de origen. Como tal, los genes incluidos en el clasificador LR representan una firma epigenética central común a múltiples tipos de cáncer. Estos genes precisarán más investigaciones en un contexto terapéutico, ya que un cambio en la regulación epigenética de estos genes parece ser un fenómeno común en el desarrollo del cáncer.

Si bien se ha demostrado la detección temprana del cáncer cuatro años antes del diagnóstico convencional, mediante el uso de una cohorte longitudinal, el ensayo PanSeer probablemente no predice pacientes que luego desarrollarán cáncer. En cambio, lo más probable es que con este ensayo se identifique a pacientes que ya tienen crecimientos cancerosos pero que permanecen asintomáticos con los métodos de control y detección actuales; muchos cánceres no causan síntomas hasta fases más avanzadas en el desarrollo de la enfermedad.

La posibilidad de una prueba de detección temprana del cáncer basada en una analítica de sangre se ha investigado recientemente a través de múltiples enfoques, con un consenso reciente en torno a la alta utilidad de la metilación del ADN libre como marcador de cáncer. Cuando se desarrolla una prueba de detección dirigida a una población de alto riesgo o de riesgo promedio, el coste es un factor crítico para garantizar la disponibilidad y adopción de la prueba.

Si bien algunos estudios anteriores han demostrado que la metilación del ADN se puede utilizar para detectar y determinar de forma no invasiva el tejido de origen de un cáncer, estos estudios requirieron el uso de una gran cantidad de marcadores específicos de tejido y una gran cantidad de ADN de manera tal que se requería un gran volumen de sangre, lo cual elevaba el coste de la prueba.

El ensayo PanSeer se desarrolló únicamente para detectar el cáncer, independientemente del tejido de origen, apuntando a un número limitado de regiones genómicas que comúnmente se metilan de manera aberrante en diferentes tipos de cáncer, lo que permite su uso como una posible detección precoz de cáncer, barata y de primera línea. También requiere una cantidad relativamente pequeña de ADN de entrada (un solo tubo de sangre). Por lo tanto, se prevé un contexto clínico en el que PanSeer podría usarse como una prueba de primera línea; cualquier paciente que dé positivo en PanSeer se sometería a un examen de sangre reflejo más costoso y/o con pruebas de imagen de seguimiento para detectar el tejido de origen.

Se deben reconocer varias limitaciones al presente estudio. Primero, aunque el estudio fue longitudinal, el análisis fue retrospectivo e incluyó una proporción equivalente de cáncer y muestras sanas para permitir el desarrollo de un modelo de detección de cáncer preciso; aún no se ha establecido si el ensayo PanSeer mejoraría los resultados de los pacientes y requeriría un estudio prospectivo longitudinal. En segundo lugar, debido al marco temporal de TZL27, las técnicas modernas de preservación del plasma no se utilizaron durante la recolección de muestras, lo cual podría haber originado diversos grados de contaminación del ADN genómico y, en algunos casos, una alta tasa de fracaso de la muestra. Además, sólo 1 ml de plasma estaba disponible para cada muestra.

Es probable que con las extracciones de sangre de 10 ml que se usan típicamente en los protocolos actuales y con mejores técnicas de preservación del plasma, haya más moléculas de ADN de mayor calidad, disponibles para el ensayo y la sensibilidad de detección pueda aumentar aún más. En tercer lugar, el espectro de cánceres observado en la cohorte TZL no coincidía exactamente con los observados en la población general china. Estas diferencias podrían deberse a factores locales (como el estilo de vida, la contaminación o la composición genética). Cuarto, el número total de muestras de cáncer prediagnóstico en este estudio es limitado. Esta limitación es inevitable, ya que la tasa de incidencia de cáncer en una población sana es baja.

Quinto, como se mencionó anteriormente, el ensayo PanSeer fue desarrollado únicamente para detectar cáncer independientemente del tejido de origen, por lo que sería necesario utilizar un panel más amplio que incorpore una gran cantidad de marcadores específicos de tejido para permitir el mapeo de tejido de origen. Sexto, debido a la naturaleza longitudinal de la TZL y al consentimiento otorgado por los pacientes, no se pudieron obtener muestras de tejido de los pacientes prediagnósticos cuando posteriormente fueron diagnosticados; por lo tanto, para garantizar que las señales identificadas se derivan del tejido canceroso, se utilizaron 200 muestras de tejido primario tumoral y normal de muestras biológicas comerciales.

Séptimo, debido a la naturaleza longitudinal y el diseño de la TZL, no se pudo obtener la información completa del estadio del cáncer en todos los pacientes pre-diagnosticados, ya que la base de datos de la TZL sólo rastrea internamente si un paciente fue diagnosticado temprano (I / II) o en etapa tardía (III / IV). Se intentó obtener información sobre el estadio en tantos pacientes como fue posible, y se mencionó por qué la información sobre el estadio no estaba disponible para cada paciente en el que faltaban estos datos. La razón más común para la falta de información sobre la etapa fue que el paciente murió de cáncer poco después del diagnóstico y sin cirugía.

Finalmente, como se discutió anteriormente, algunas regiones genómicas no mostraron patrones consistentes de metilación entre el tejido canceroso y el plasma canceroso. Si bien esto puede deberse a diferencias intrínsecas entre los tipos de muestra, es posible que exista algún factor de confusión no conocido. Se llevaron a cabo análisis adicionales para eliminar la mayor incertidumbre posible pero será necesaria una validación adicional en la detección del cáncer prediagnóstico en un estudio longitudinal grande para confirmar completamente estos resultados.

El ensayo PanSeer proporciona una demostración preliminar de la detección temprana de múltiples tipos de cáncer cuatro años antes del diagnóstico convencional de manera sólida, y sienta las bases para que un análisis de sangre convencional permita la detección temprana del cáncer en personas con un riesgo alto (o con un riesgo promedio en el futuro). Si bien gran parte de la investigación actual sobre el cáncer se centra en el desarrollo de nuevas terapias, los estudios han demostrado que la detección temprana tiene el potencial de reducir tanto el coste del tratamiento como las tasas de mortalidad por cáncer de un modo significativo.

Los cinco tipos de cáncer estudiados aquí representan 261.530 muertes anuales por cáncer en los EEUU y entre 4 y 2,1 millones de muertes anuales por cáncer en China. La detección temprana podría reducir en gran medida las muertes por estas enfermedades. Estudios recientes también han identificado que la detección temprana del cáncer podría reducir los costes de tratamiento del cáncer en 26 mil millones de dólares anuales (y también reducir la pérdida de productividad causada por el cáncer). En el futuro, para establecer completamente la utilidad clínica de PanSeer y validar completamente los resultados de la detección pre-diagnóstica de cáncer, se espera realizar un gran estudio prospectivo de individuos sanos para determinar si la detección de cáncer de manera no invasiva puede reducir eficazmente las muertes por cáncer.

 

Fuente: nature.com

Referencia: Chen, X., Gole, J., Gore, A. et al. Non-invasive early detection of cancer four years before conventional diagnosis using a blood test. Nature Communications 11, 3475 (2020). https://doi.org/10.1038/s41467-020-17316-z

Artículo traducido y adaptado por ASSCAT

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El asesoramiento sobre el estilo de vida estándar mejora la NASH y la fibrosis en niños con NAFLD

El asesoramiento sobre el estilo de vida estándar mejora la NASH y la fibrosis en niños con NAFLD

El asesoramiento sobre el estilo de vida estándar se correlacionó con las mejoras en la esteatohepatitis no alcohólica o fibrosis en la mitad de los niños con hígado graso no alcohólico, según los resultados del estudio publicados en Gastroenterology.

Sin embargo, los investigadores observaron una progresión continua en más de un tercio de los niños dentro de los 2 años.

El asesoramiento sobre el estilo de vida estándar de atención se correlacionó con mejoras en la esteatohepatitis no alcohólica o fibrosis en la mitad de los niños con hígado graso no alcohólico.

“La alta incidencia de diabetes tipo 2, y su fuerte relación con la progresión de la fibrosis, subraya la necesidad urgente de evaluar los resultados a más largo plazo”, escribieron Stavra A. Xanthakos, MD, de la división de gastroenterología, hepatología y nutrición en Cincinnati Children’s Hospital Medical Centre y el departamento de pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cincinnati en Cincinnati, Ohio, y sus colegas. “Se necesitan urgentemente ensayos de terapias novedosas para identificar intervenciones eficaces y accesibles para los niños que no responden al asesoramiento sobre el estilo de vida”.

En dos ensayos clínicos aleatorios de doble ciego, Xanthakos y sus colegas compararon el placebo con el asesoramiento sobre el estilo de vida estándar de atención en 122 niños con NAFLD de la red de investigación clínica NASH. Los cambios histológicos se evaluaron con análisis de regresión con respecto a los cambios basales y longitudinales en las variables clínicas.

“En el momento de la inscripción, el 31% de los niños tenían EHNA definitiva, el 34% tenía EHNA en la zona límite 1, el 13% tenía EHNA en la zona límite 3 y el 21% tenía hígado graso pero no EHNA”, escribieron los investigadores. “Durante un período de tiempo promedio de 1,6 años, la NASH límite o definitiva se resolvió en el 29% de los niños, mientras que el 18% de los niños con hígado graso o NASH límite desarrolló NASH definitiva”.

Los resultados mostraron mejoras en la fibrosis en el 34% de los niños; sin embargo, la fibrosis empeoró en un 23%. Los investigadores notaron que se notificó la progresión a NASH o fibrosis definitiva en el 36% de los niños y ambos se observaron en el 11% de los niños. Las mejoras de NASH o fibrosis ocurrieron en el 52% de los niños y el 20% de los niños vieron mejoras en ambos. La diabetes tipo 2 se desarrolló en el 5% de los niños. La edad adolescente, la circunferencia de cintura más alta, los niveles de alanina o aspartato aminotransferasa, el colesterol total y LDL al inicio del estudio, el aumento del nivel de alanina aminotransferasa, HbA1C (p <0,05) se correlacionaron con la progresión a NASH y/o fibrosis.

Otros factores correlacionados con la progresión a NASH y/o fibrosis fueron el aumento del nivel de gamma-glutamil transferasa y el desarrollo de diabetes tipo 2 (P <,01). El aumento de la gamma-glutamil transferasa se correlacionó con la disminución de las probabilidades de mejora (P = ,003).

 

Fuente: healio.com

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Nueva guía de los CDC para el manejo clínico de los profesionales sanitarios expuestos al VHC

Nueva guía de los CDC para el manejo clínico de los profesionales sanitarios expuestos al VHC

Los CDC desarrollaron nuevas recomendaciones para probar algoritmos y el manejo clínico del personal de atención médica con la posibilidad de exposición ocupacional a la hepatitis C, de acuerdo con la guía del Informe semanal de morbilidad y mortalidad.

“Un paciente fuente o (personal de atención médica) que resulte positivo para el ARN del VHC debe ser derivado a atención”, escribieron Anne C. Moorman, MPH, de la división de hepatitis viral, Centro Nacional de VIH / SIDA, Hepatitis Viral , STD y TB Prevention, CDC y sus colegas. “La profilaxis posterior a la exposición de la hepatitis C no se recomienda para los profesionales de la salud que tienen exposición ocupacional a la sangre y otros fluidos corporales”.

Los CDC recomiendan que el paciente fuente y el profesional de la salud se sometan a pruebas de referencia dentro de las 48 horas posteriores a la exposición al VHC. Dos opciones de prueba recomendadas para el paciente fuente incluyen la prueba de ácido nucleico (NAT) para el ARN del VHC o la prueba del paciente fuente de anticuerpos contra el VHC (anti-VHC). Si el paciente fuente es positivo para anticuerpos, entonces se les debe hacer una prueba de ARN del VHC.

“Se recomienda realizar pruebas de seguimiento al personal de atención médica si el paciente fuente es positivo para el ARN del VHC, positivo para el anti-VHC con estado de ARN desconocido o no se puede analizar”, escribieron los autores.

El profesional sanitario puede ser probado simultáneamente con el paciente fuente.

Según los CDC, se pueden recomendar pruebas de seguimiento según el estado del paciente fuente.

A las 3 a 6 semanas después de la exposición, el personal de atención médica debe analizarse con una prueba de ácido nucleico para detectar ARN del VHC. Si el ARN del VHC es negativo en este momento, los CDC recomiendan una prueba final para detectar el VHC entre los 4 y 6 meses posteriores a la exposición.

“Los CDC ahora recomiendan pruebas de seguimiento adicionales a los 4 a 6 meses para anti-VHC con reflejo o ARN de VHC de seguimiento si es anti-VHC positivo debido a la posibilidad de períodos intermitentes de aviremia durante la infección aguda por VHC”, escribieron Moorman y sus colegas.

 

Fuente: healio.com

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Atención de pacientes con enfermedad hepática durante la pandemia de COVID-19

Atención de pacientes con enfermedad hepática durante la pandemia de COVID-19

La Asociación Europea para el Estudio del Hígado (EASL) y la Sociedad Europea de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas (ESCMID) publicaron un documento de posicionamiento sobre el “Cuidado de pacientes con enfermedad hepática durante la pandemia de COVID-19” para ayudar a los proveedores de atención médica en cuanto a la reasignación de recursos para administrar la atención de personas con enfermedad hepática y aquellas que han recibido trasplantes de hígado.

El mundo todavía está aprendiendo sobre el impacto del SARS-CoV-2 (el virus que causa COVID-19) en las enfermedades hepáticas, y hasta que tengamos evidencia para guiar las decisiones sobre la atención, esta opinión de expertos es importante. Este documento es un resumen de la Guía de la EASL-ESCMID.

Es un documento de posicionamiento y está destinado a ser leído junto con la orientación local y nacional sobre COVID-19.

El resumen cubre:

  • Cómo los proveedores de atención médica están minimizando la transmisión de COVID-19.
  • Qué cambios esperar en su atención durante la pandemia.
  • Qué esperar si tienes la COVID-19.
  • Priorización de pacientes para algunas pruebas y procedimientos.

Minimizando el riesgo de transmisión de la COVID-19

Durante la pandemia de COVID-19, los proveedores de atención médica pueden necesitar reorganizar dónde y cómo se brinda la atención al reducir su contacto físico con su equipo médico en el hospital. Esto es para minimizar el riesgo de su exposición al SARS-CoV-2.

Es posible que los hospitales organicen las áreas de espera de manera diferente y establezcan nuevos sistemas para ayudarlo a protegerse del virus. Donde sea posible, y si los hospitales tienen los recursos adecuados, incluso puede tener algunas citas por teléfono o vídeo.

En algunos casos, tu médico general u hospital local trabajarán con tu especialista del hospital para hacerse cargo de algunos de sus cuidados y monitoreo, y es posible que se te pidan que vayas a un hospital diferente de lo habitual. La comunicación clara es fundamental entre los centros especializados, los proveedores locales de atención médica, los médicos generales y los pacientes para que esto funcione bien.

Qué esperar durante la pandemia de COVID-19: personas que tienen enfermedad hepática

Los médicos deben equilibrar los riesgos de infección dañina del virus con los riesgos y beneficios de retrasar o cambiar su atención.

Qué esperar:

  • Algunas citas y pruebas de rutina se reorganizarán para una fecha posterior (incluyendo algunos controles de cáncer y detección de varices).
  • Podrían usarse pruebas no invasivas para evaluar su riesgo de varices.

Si tienes cáncer de hígado o enfermedad hepática avanzada (cirrosis descompensada) con complicaciones como ictericia, encefalopatía hepática, ascitis o hemorragia por varices.

Qué esperar:

  • Las pautas habituales que se deben seguir para la atención, pero con una atención mínima cara a cara.
  • La priorización de los casos más urgentes para el trasplante de hígado y cualquier evaluación hospitalaria que se mantenga al mínimo.
  • Un énfasis en la importancia de las vacunas contra Streptococcus pneumoniae y la influenza.
  • Énfasis en reducir el riesgo de peritonitis bacteriana espontánea y encefalopatía hepática.
  • Hacerse la prueba del SARS-CoV-2 si desarrolla complicaciones hepáticas graves.
  • Ser admitido en el hospital antes si tienes COVID-19.

Situaciones especiales

Hepatitis viral

No se cree que la hepatitis viral aumente el riesgo de COVID-19 grave. Sin embargo, tu médico ha de enviarte tus recetas antivirales en curso por correo.

NAFLD / NASH

Si tienes enfermedad del hígado graso (NAFLD) o NASH, tu médico tendrá en cuenta los riesgos adicionales que puede tener, como diabetes, hipertensión y obesidad.

Enfermedad hepática autoinmune

Si tomas medicamentos para la enfermedad hepática autoinmune, es importante no reducir la dosis. Tu especialista sólo considerará esto en algunas circunstancias. También es importante vacunarse contra Streptococcus pneumoniae y la influenza.

Personas esperando un trasplante de hígado: qué esperar

  • Hacerse la prueba del SARS-CoV-2 justo antes de la operación de trasplante (así como también la prueba del hígado del donante).
  • Recibir información sobre los riesgos adicionales asociados con la COVID-19 y el trasplante.
  • Dar tu consentimiento para el trasplante de hígado y el posible riesgo hospitalario de infección por COVID-19.
  • Los trasplantes de hígado de donantes vivos se considerarán caso por caso.

Personas que han tenido un trasplante de hígado: qué esperar

  • Las pautas habituales que se deben seguir para tu cuidado y medicamentos (incluida la dosis del medicamento inmunosupresor) pero con un mínimo de cuidado presencial.
  • Énfasis en la importancia de las vacunas contra Streptococcus pneumoniae y la influenza.
  • Pruebas de rutina a cargo de tu médico de cabecera si tu condición es estable.

Qué esperar si te infectas de COVID-19

Cuidados en el hospital

Espera ser ingresado en el hospital si tienes un mayor riesgo de un curso COVID-19 más grave. La edad avanzada, tener hipertensión, diabetes u obesidad aumentan el riesgo. Se sospecha, pero no es seguro, que la presencia de cirrosis, cáncer de hígado o haber recibido un trasplante de hígado aumenta el riesgo de contraer la infección y/o tener un curso COVID-19 más grave.

Consideraciones de tratamiento

  • Se están probando medicamentos antivirales para tratar la COVID-19. Ya existe una comprensión científica sobre cómo funcionan algunos de estos medicamentos y cómo podrían afectar a las personas con enfermedad hepática o a las personas que han recibido un trasplante de hígado. El documento de la EASL-ESCMID sugiere que los médicos consideren incluir a los pacientes con enfermedad hepática en los primeros programas de tratamiento experimental antiviral para COVID-19.
  • Es importante prevenir la sobredosis de paracetamol (acetaminofén).
  • Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) no son adecuados para personas con cirrosis o hipertensión portal.
  • El documento de la EASL-ESCMID aconseja que se continúe el tratamiento de las complicaciones asociadas a la cirrosis, como hipertensión portal, ascitis, encefalopatía hepática y peritonitis bacteriana espontánea.
  • Algunos tratamientos para el cáncer de hígado pueden retirarse temporalmente mientras tengas COVID-19.
  • En pacientes que tienen COVID-19 y se han sometido a un trasplante de hígado, las dosis de algunos de medicamentos habituales pueden reducirse temporalmente si se te administra terapia antiviral para COVID-19.

Pruebas y procedimientos

Algunas pruebas y procedimientos para pacientes hepáticos pueden retrasarse dependiendo de los recursos en tu hospital, el riesgo de COVID-19 y sus circunstancias individuales. El siguiente cuadro muestra cómo tu médico puede priorizar esta atención:

Pruebas y procedimientos Pacientes hepáticos sin COVID-19 Pacientes hepáticos con COVID-19
Esofagogastroduodenoscopia (EGD) para detección de varices Los pacientes con mayor riesgo de hemorragia pueden ser priorizados. Estos procedimientos deben limitarse a emergencias:

– Hemorragia gastrointestinal

– Colangitis bacteriana

– Otras condiciones potencialmente mortales

Colangiografía retrógrada endoscópica terapéutica (ERC) La dilatación o el reemplazo del stent se debe realizar en personas que han recibido un trasplante de hígado o que tienen colangitis esclerosante primaria, pero el riesgo-beneficio individual se debe considerar cuidadosamente.
Ultrasonido (vigilancia del cáncer de hígado) Puede retrasarse. Las personas con niveles elevados de alfafetoproteína, cirrosis avanzada, hepatitis B crónica y NASH / diabetes pueden tener prioridad. Debe realizarse después de la recuperación de COVID-19.
Biopsia hepática Puede retrasarse por:

• Biopsias para comprender la etapa de la enfermedad en personas con NAFLD y hepatitis viral crónica

• Biopsias para diagnosticar enfermedades en personas con análisis de sangre del hígado levemente elevados

 

Se priorizarán los casos donde se sospeche cáncer y donde algunos análisis de sangre del hígado sean muy altos sin una razón clara.

 

Cuando se sospecha una enfermedad hepática autoinmune, el tratamiento puede comenzar sin una biopsia en algunos casos.

Debe realizarse después de la recuperación de COVID-19.

 

Fuente: infohep.org

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