Hepatitis A

Sep 20, 2019

INTRODUCCIÓN

La hepatitis A es una enfermedad del hígado causada por el virus de la hepatitis A (VHA). Se transmite principalmente cuando una persona no infectada (y no vacunada) come alimentos o bebe agua contaminados por heces de una persona infectada por el virus. La infección está muy asociada al agua y los alimentos no inocuos, el saneamiento deficiente, la mala higiene personal y el sexo buco-anal.

Es más frecuente en niños, aunque en los países desarrollados la enfermedad se desplaza hacia edades más adultas, y puede afectar a los jóvenes. La mayoría de los niños desarrollan la enfermedad de forma muy benigna o sin ninguna sintomatología, mientras que las personas mayores tienen más probabilidades de presentar síntomas. La hepatitis A se presenta esporádicamente y en epidemias en todo el mundo y tiende a reaparecer periódicamente.

El VHA es una de las causas más frecuentes de infecciones de transmisión alimentaria. Las epidemias asociadas a alimentos o agua contaminados pueden aparecer de forma explosiva, como ocurrió con la epidemia registrada en Shanghái en 1988, que afectó a unas 300.000 personas. Puede prolongarse en el tiempo y persistir durante meses en la población a través del contagio entre personas. Por la infectividad de este virus, al cual es susceptible la población infantil y adulta (personas no vacunadas), la enfermedad puede cursar con pequeños brotes epidémicos pero puede tener carácter endémico principalmente en aquellos lugares que no cuenten con un tratamiento adecuado del agua corriente. No cronifica y, por tanto, no hay portadores crónicos del virus de la hepatitis A, a diferencia de lo que ocurre con las hepatitis B y C.

La infección por el virus de la hepatitis A en Cataluña ha ido descendiendo de forma gradual en los últimos años, debido a las medidas higiénicas, la mejora de las condiciones ambientales y la vacunación conjunta de la hepatitis A y la hepatitis B de forma sistemática.

Transmisión de la hepatitis A

El virus de la hepatitis A (VHA)  se encuentra en las heces de las personas que padecen Hepatitis A y se puede transmitir de persona a persona por el contacto personal cercano, por falta de medidas de higiene, manos sucias, después de usar el inodoro o de cambiar pañales (vía oro-fecal). También se puede extender por medio de objetos contaminados (juguetes, etc.) si entran en contacto con la boca.

Otra forma de transmisión de la enfermedad es por la ingestión de alimentos y agua contaminados (cubitos de hielo, frutas y verduras crudas lavadas en agua infectada). El consumo de marisco crudo cultivado en aguas contaminadas ha sido también una fuente de casos de hepatitis A. El virus se elimina por las heces desde dos semanas antes y una semana después de la aparición de la enfermedad.

Por lo tanto, el riesgo de que se extienda la infección es más alto las dos semanas anteriores de que se manifiesten los síntomas, pero desaparece cuando se observa la ictericia (coloración amarilla de la piel y de los ojos). Las personas con pocos síntomas o sin sintomatología pueden igualmente contagiar la infección. Como los lactantes y los niños con hepatitis A generalmente no tienen ningún signo de enfermedad y la infección acostumbra a pasar inadvertida, puede extenderse fácilmente en jardines de infancia, especialmente en aquellos con niños y niñas menores de dos años y que todavía usan pañales. El hecho de compartir aula con un niño más mayor de cinco años que ha contraído la enfermedad o realizar una visita breve a una casa donde hay una persona enferma no supone un riesgo significativo de infección.

Síntomas de la hepatitis A

Generalmente, la enfermedad aparece de dos a seis semanas después del contagio con el virus. Los síntomas más frecuentes son:

  • Fiebre.
  • Pérdida del apetito.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Cansancio.
  • Malestar general.
  • Ictericia (coloración amarilla de la piel y de los ojos).
  • Orina oscura y heces blanquecinas.

Normalmente, la recuperación se completa a las pocas semanas y la persona será desde entonces inmune al virus de la hepatitis A.

Diagnóstico

El médico puede diagnosticar la hepatitis A mediante un análisis de sangre que permita constatar la presencia de anticuerpos de tipo IgM producidos por propio organismo contra el virus.

Tratamiento

No hay tratamiento específico para la hepatitis A. Quedarse en la cama no acelera la recuperación y sólo se recomienda mientras dure el malestar general. Durante la enfermedad, la persona puede seguir una actividad normal y una dieta regular que evite alimentos muy grasos, el alcohol y las sustancias tóxicas para el hígado (incluido el paracetamol). Los niños con hepatitis A pueden volver a la escuela o al jardín de infancia cuando se encuentren bien, no tengan fiebre y haya pasado al menos una semana desde el inicio de la enfermedad.

Vacunación

La vacuna de la hepatitis A tiene una eficacia prácticamente del 100% y todo el mundo que se vacuna queda protegido. Se administra en dos dosis separadas por un intervalo de seis meses y, como todas las vacunas, puede, ocasionalmente, producir manifestaciones locales (dolor y enrojecimiento), así como reacciones generales leves y de corta duración (dolor de cabeza, fiebre, náuseas).

Actualmente, en Cataluña, todos los nacidos reciben de forma sistemática la vacunación combinada de la hepatitis A y la hepatitis B. También se recomienda esta vacuna a:

  • Profesionales que trabajan en jardines de infancia, ya que las actividades laborales que desarrollan hacen que puedan estar especialmente expuestos a este virus.
  • Personas que viajen a zonas endémicas (todas las destinaciones excepto Australia, Canadá, Estados Unidos, Europa Occidental, Japón y Nueva Zelanda), o que decidan ir a vivir a una zona de riesgo.
  • Homosexuales y heterosexuales con prácticas sexuales de riesgo (oral-anal).
  • Manipuladores de alimentos.
  • Usuarios de drogas por vía parenteral.
  • Trabajadores en contacto con aguas residuales no depuradas.
  • Personas con hepatopatía crónica.
  • Profesionales sanitarios de instituciones para discapacitados.
  • Militares y personas jóvenes que conviven en colectivos amplios.
  • Profesionales sanitarios y no sanitarios que trabajan en hospitales y centros de día.

Prevención

Aunque cualquier persona puede infectarse, hay situaciones en que el riesgo es más elevado, como:

  • Convivir con una persona enferma de hepatitis A.
  • Trabajar en jardines de infancia donde hay niños y niñas con pañales.
  • Viajar a países con riesgo de hepatitis A. En los países desarrollados se han publicado epidemias en brotes en homeless, en usuarios de drogas y en hombres que tienen sexo con hombres (HSH), por lo que en estas poblaciones se recomienda administrar la vacuna protectora.

La mejor forma de prevenir la hepatitis A es la vacunación y extremar las medidas higiénicas (lavarse las manos). Además, las personas que sospechen estar pasando una hepatitis A no deben manipular alimentos. Es importante que en las escuelas y los jardines de infancia, para evitar que el virus se extienda, se sigan las recomendaciones para detener la transmisión de persona a persona de las enfermedades de transmisión fecal-oral: lavarse siempre las manos después de ir al inodoro y antes de comer. También es importante que se utilicen guantes para cambiar pañales y toallitas de un solo uso para secarse las manos.

La hepatitis A es una enfermedad de declaración individualizada. Por lo tanto, cualquier profesional que sospeche la existencia debe notificarlo a la unidad de vigilancia epidemiológica correspondiente. También se notificarán de forma urgente los brotes epidémicos de hepatitis A.

Si aparece un caso de enfermedad en un jardín de infancia (niños, educadores o padres y madres), dos o más casos en una escuela, o un brote epidémico en otro ámbito (dos o más casos relacionados en el tiempo y en el espacio), la unidad de vigilancia epidemiológica implementará las medidas de control adecuadas. La actuación preventiva en estos casos consiste en la administración de inmunoglobulina inespecífica y/o vacunación de aquellas personas de los jardines de infancia o las escuelas que los servicios de salud pública consideren de riesgo. La vacuna de la hepatitis A es la mejor medida de prevención para los trabajadores de jardines de infancia.

Si se viaja  a países de riesgo (se consideran países de riesgo todos los de África, Centroamérica y el Caribe, América del Sur, todos los países de Asia, Oriente Medio, la antigua Unión Soviética, Europa del Este, así como las islas del Pacífico (excepto Australia). Se ha de tener en cuenta que se debe evitar la ingestión de bebidas y alimentos crudos que pueden estar contaminados. Con todo, la mejor medida de prevención es la vacunación previa. Hay que vacunarse al menos un mes antes del viaje y la protección dura más de veinte años, siempre que se apliquen las dos dosis.

Nota descriptiva de la OMS, julio de 2019:

Clicando en este enlace, se accede a la página de la Organización Mundial de la Salud (OMS) donde está la “Nota descriptiva sobre la Hepatitis A de julio de 2019”: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hepatitis-a

Además, en el lado derecho de esta Nota, se puede acceder a Enlaces conexos en los que se habla del Programa Mundial contra la Hepatitis y del Día Mundial contra la Hepatitis. También se pueden leer las notas descriptivas sobre otros tipos de hepatitis.

Referencias:

  1. Increase in Hepatitis A Virus Infections – United States, 2013-2018 MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2019 May 10; 68(18):413-415.
  2. Notes from the Field: Hepatitis A Outbreak Associated with Drug Use and Homelessness – West Virginia, 2018. MMWR Morb Mortal Wkly Rep.2019 Apr 12; 68 (14):330-331.
  3. Prevalence of Hepatitis A Virus Antibody in Portuguese Travelers: A New Paradigm. Acta Med Port.2017 Aug 31;30(7-8):534-540.
  4. Serosurveillance of hepatitis A in a region which adopted the universal mass vaccination. Medicine (Baltimore).2017 Mar;96 (9):e5884.
  5. Hepatitis A virus infections and outbreaks in asylum seekers arriving to Germany, September 2015 to March 2016. Emerg Microbes Infect.2017 Apr 26;6(4):e26.
  6. Underreporting of hepatitis A in non-endemic countries: a systematic review and meta-analysis BMC Infect Dis.2016 Jun 13;16:281.
  7. Changes in Hepatitis A epidemiological pattern in Andalucía: 2007-2017. Rev Esp Salud Publica.2018 May 9;92.
  8. Changes in the epidemiology of hepatitis A outbreaks 13 years after the introduction of a mass vaccination program. Hum Vaccin Immunother.2015;11(1):192-197.

20/09/2019

Info de contacto

Pere Vergés 1, piso 8, desp 11, Hotel d’Entitats La Pau,    08020 – Barcelona

}

L-J de 09:00-13:30h.

933 145 209 – 615 052 266

Envíanos un mensaje