Consecuencias de la COVID-19 en el sistema sanitario

Consecuencias de la COVID-19 en el sistema sanitario

Como consecuencia de la COVID-19 estamos en una crisis global sin precedentes, los sistemas de salud están sobrecargados y hemos visto restricciones graves en nuestro entorno.

Así, vemos que los equipos de primaria han cambiado su forma de proceder, no estamos siendo visitados presencialmente y el médico de familia que nos conocía ya no nos atiende. Además, la población no accede por miedo a los servicios de urgencias por dolencias como infarto de miocardio, ictus, etc.

Actualmente, los pacientes hepáticos, en medio de la incertidumbre, desearíamos recibir información clara sobre como continuará el sistema público de salud que hasta ahora nos controlaba y nos trataba. Comprendemos que se ha de adaptar a las problemáticas sanitarias y también sociales y económicas, pero hay poblaciones prioritarias y se tendrían que buscar equilibrios. Hay un gran vacío de información y se plantea que nuestra población en su mayoría no está preparada para que las visitas médicas se limiten al teléfono o la videoconferencia.

Aunque el futuro del virus no lo conocemos, los países han de continuar con los programas de salud y han de adaptarse a la ciudadanía. El derecho a la salud es un derecho fundamental y los pacientes deberíamos estar informados sobre cómo tendremos que afrontar la situación si se posponen o cancelan visitas y exploraciones.

Consideramos que hay dos poblaciones diferenciadas; la población en general, en la que nos incluimos todos, que hemos de protegernos y ser protegidos frente a la COVID-19, y la población con dolencias agudas o crónicas que siguen precisando cuidados médico-quirúrgicos, según las guías clínicas y que no pueden se retrasados.

Las excusas sobre los recortes aplicados desde hace años a los presupuestos de los programas sanitarios ya no nos sirven. Tampoco es de recibo que nos digan que no tienen personal suficiente. Ahora toca trabajar, planificar mejor y buscar los recursos necesarios. Evitar la transmisión de la COVID-19 para salvar vidas y también planificar la asistencia de los pacientes (agudos y crónicos). Si no se hace a tiempo, las consecuencias serán graves, afectarán a la salud pública y aumentarán los costes directos para la atención, no sólo sanitarios sino también sociales.

 

Fuente: ASSCAT

Autora: Dra. Teresa Casanovas, presidenta de ASSCAT y coordinadora del Comité Científico de la ELPA (European Liver Patients’ Association)

Petición a los responsables públicos sanitarios, pacientes y ciudadanía

Petición a los responsables públicos sanitarios, pacientes y ciudadanía

Mediante este comunicado nos gustaría dar visibilidad a una situación que en ASSCAT se viene produciendo con demasiada frecuencia: la recepción de llamadas y correos electrónicos de consultas de personas que, estando vacunadas y con marcadores activos de protección por vacunación del VHB, están preocupados e innecesariamente angustiados, ya que piensan que padecen infección de la mencionada hepatitis.

Esto se traduce en consultas de personas que, habiendo recibido en su día la vacuna anti-VHB y, por lo tanto, habiendo desarrollado anti-HBs Ag, tienen protección contra la hepatitis B, y han sido correctamente informadas sobre ello por su equipo de salud. Sin embargo, estas personas piensan que padecen hepatitis B, mientras que en realidad es lo contrario.

Desde ASSCAT no queremos generalizar ni propagar reproches a nadie, pero sí buscar dar la respuesta adecuada sobre esta circunstancia a quien corresponda y ponga los mecanismos oportunos para que los facultativos sanitarios y las personas afectadas tengan la respuesta e información correspondiente y conveniente en el momento de recibir el resultado.

La cuestión, independientemente del motivo por el que el paciente tenga marcadores de protección por vacunación, es que reciban el diagnóstico correcto, evitando los malentendidos y fundamentalmente las preocupaciones y miedos innecesarios que nos transmiten quienes nos lo consultan.

Aprovechamos para hacer un llamamiento a quienes concierna para que en los centros públicos de salud (ambulatorios, hospitales, centros de servicios sociales, drogodependencia, centros Point-of-Care, etc.) se informara adecuadamente de la conveniencia de que aquellas personas que puedan vivir situaciones de riesgo de poder infectarse del VHB, se les aconseje vacunarse como medida de prevención.

Reconocemos y somos conscientes de que los programas de vacunación iniciados en 1991 y en recién nacidos o edad temprana funcionan, pero por razones varias (además de lo mencionado anteriormente), también nos llegan demasiadas consultas de diagnóstico del VHB tanto en fase aguda como crónica en personas que podrían haber sido vacunadas.

 

Fuente: Grupo de Trabajo de ASSCAT, atención al paciente

Resumen del webinar SLTC (Screening and Linkage to Care) organizado por Gilead el 15 de septiembre

Resumen del webinar SLTC (Screening and Linkage to Care) organizado por Gilead el 15 de septiembre

Esta reunión, que es la primera vez que se realiza totalmente online, contó con la moderación del Dr. Graham Foster desde Londres con panelistas desde diferentes países: Australia, Alemania, Barcelona, Grecia, Dinamarca y Hong Kong.

La reunión duró 1 hora y se enfocó en los puntos más importantes y novedosos.

Los panelistas, procedentes de diferentes campos que trabajan en la detección y tratamiento de las hepatitis víricas, expusieron el impacto que la COVID-19 ha tenido y tiene en las poblaciones que atienden, en especial usuarios de drogas.

La Dra. Marta Torrens, psiquiatra y con gran experiencia desde el punto de vista de las adicciones, las enfermedades psiaquiátricas y las infecciones comentó que, en las circunstancias actuales, han de trabajar de manera conjunta con otros especialistas haciendo que el proceso de visitas, diagnóstico y tratamiento sea lo más fácil posible para el usuario. Los programas realizados por su equipo han tenido muy buena aceptación en poblaciones que tienen dificultades de acceso, explicando que alcanzan una retención del 92%, similar a la de la población general. Realizan la visita inicial con una evaluación de la problemática en cada caso y el segundo día ofrecen al paciente el tratamiento. En este proceso, que es presencial, el paciente está siempre acompañado por una persona procedente de alguna asociación comunitaria (par) o por un educador social. El objetivo es caminar juntos y darles una explicación y tratamiento integral.

Los problemas relativos al “linkage to care” se ven de forma diferente en Hong Kong, Australia o Alemania. En Australia se centran en el programa de eliminación de las hepatitis en las prisiones; en Hong Kong, donde la prevalencia de hepatitis B es elevada, antes de plantear un posible tratamiento anti-VHC realizan screening del VHB por si la persona precisa vacunación / tratamiento, para prevenir una reactivación durante el tratamiento anti-VHC. En Australia, reconocen una prevalencia del 5% de portadores del HBsAg y ello lo ven como una oportunidad en la estrategia de reducción de daños.

Al preguntar al representante de Grecia si actualmente se precisa screening del VHB antes de plantear el tratamiento del VHC, su respuesta es que se ha de considerar el screening en la población general, no sólo en los portadores del VHC y esto es una oportunidad para mejorar el programa de eliminación de las hepatitis.

La Dra. Marta Torrens recordó la importancia de disponer del FibroScan® y del screening del VHB, además de la evaluación del hepatólogo. Pero no sólo se ha de pensar en las hepatitis víricas, también eventualmente se pueden diagnosticar VIH, tuberculosis, etc. En una día se va a disponer de toda esta información, que es crucial tanto para el paciente individual como desde el punto de vista de salud pública. En el segundo día, ya con el “fast track” en marcha, se accede al resto de exploraciones y tratamiento(s) si es necesario. En su centro, trabajan los profesionales de una forma interdisciplinar siguiendo el modelo que se inició con la asistencia a las personas con VIH. Han visto que en estas personas es importante considerar y tener en cuenta el estigma asociado que sufren. Los pacientes no quieren ir a otros centros y los atienden los mismos profesionales. En este momento COVID se utiliza, en muchas ocasiones, el diagnóstico de las hepatitis víricas por venopunción junto con otras modalidades diagnósticas como el diagnóstico mediante la gota de sangre seca, que se envía a un laboratorio central para evitar desplazamientos.

Un tema que preocupa mucho es que se está introduciendo la posibilidad de hacer visitas médicas por vía telemática, se dispone de la telemedicina, ¿pero es esto una solución? Se ha visto que es eficaz en pocos casos, en la mayoría de poblaciones y por diferentes motivos es un reto con importantes dificultades asociadas a su implantación. Aún hay muchas barreras, que se enumeraron durante la reunión: en relación al staff (por falta de hábito y formación específica), en cuanto a los pacientes porque la tecnología no es barata y hemos de ser conscientes que en el contexto COVID las personas afrontan retos por una posible falta de confidencialidad, por el estigma y por “fake news”.

En Alemania ven barreras en la implantación de la telemedicina, que persisten en las áreas rurales, en los usuarios de metadona, etc. y creen que para implantar esta tecnología tendrán que dotar de los dispositivos necesarios a los usuarios. Sin embargo, el problema inicial es cómo llegar a los usuarios, ya que en ocasiones no tienen dirección estable ni teléfono. En resumen, a día de hoy, la telemedicina se está implantando en casos muy seleccionados y en pocos países.

Se preguntó a la Dra. Marta Torrens sobre si los pacientes se pueden reunir para trabajar en grupo y, en su opinión, no lo ve factible. Tan sólo lo sería en los casos seleccionados y que ya conocemos. Actualmente, y como oportunidad a raíz de la COVID-19, han asistido a pacientes nuevos que han acudido a los centros de adicciones para obtener ayuda en el tema de adicciones y tienen la oportunidad de recibir tratamiento por hepatitis, etc. Se busca el contacto con los grupos que han tratado previamente a estas personas, médicos de familia, trabajadores sociales, grupos de pacientes, etc.

Por un lado, los panelistas ven la COVID-19 como una amenaza, pero también como una oportunidad en el camino de la eliminación de las hepatitis. Es necesario buscar apoyos, se reconocen las dificultades en relación con el uso de la telemedicina, aceptan realizar visitas presenciales en los nuevos casos, hacer el seguimiento por vía telefónica, tienen dudas sobre la adherencia requerida y creen necesario que haya conexiones con el entorno, con la comunidad, la colaboración con los trabajadores sociales, etc. Asimismo, reconocen que muchas personas no tienen acceso a la tecnología.

Por otro lado, en relación con la epidemia COVID-19 y las enfermedades hepáticas, el consenso es que se ha de seguir trabajando y reconocer las situaciones de urgencia. Se habló de la población atendida en albergues y que han recibido ayuda desde un punto de vista holístico. Aunque tenemos una oportunidad para detectar y tratar a más personas, que buscarán tratamiento sustitutivo, se precisa continuar con los programas de eliminación de las hepatitis, con el compromiso político y el trabajo de los grupos comunitarios. La base sigue siendo la educación, el trabajo constante en equipo y seguir con los retos y oportunidades actuales.

En conclusión, recomiendan continuar con el screening amplio, FibroScan®, el diagnóstico por medios no invasivos, pensar en la hepatitis B, compartir iniciativas, reservar las visitas presenciales para casos concretos y, por último, la opinión más general sobre la telemedicina es que no es tan fácil su implementación como parecía.

 

Fuente: ASSCAT

Autora: Dra. Teresa Casanovas, hepatóloga, presidenta de ASSCAT y coordinadora del Comité Científico de la ELPA (European Liver Patients’ Association)

Resumen del Congreso Europeo de Enfermedades Hepáticas 2020 (DILC 2020)

Resumen del Congreso Europeo de Enfermedades Hepáticas 2020 (DILC 2020)

Los pasados días 27, 28 y 29 de agosto tuvo lugar el Congreso anual que organiza la EASL (European Association for the Study of the Liver) y, con motivo de la COVID-19, éste se desarrolló totalmente online.

En estos días de pandemia se ha puesto de manifiesto más que nunca la importancia de que la ciencia esté al servicio de la sociedad buscando soluciones a los problemas de salud concretos y también poniéndola al servicio de los decisores políticos. La ciencia, en este caso, los estudios sobre avances en las enfermedades hepáticas han de estar al servicio del paciente.

En este pequeño resumen, nuestro objetivo es informar brevemente sobre algunos puntos que consideramos que pueden ser de mayor interés para los pacientes hepáticos con los siguientes temas:

  • Tumores hepáticos. Carcinoma hepatocelular (HCC).
  • Hepatitis víricas. Algunos avances terapéuticos.
  • Enfermedad hepática por ingesta dañina de alcohol.
  • Equipos de enfermería para enfermos hepáticos.
  • Salud Pública, ¿cómo se transmite la evidencia científica al mundo real?

El Congreso online reunió virtualmente a más de 7.000 delegados de más de 100 países, explorando diferentes modos de trabajar y comunicarnos entre representantes de las asociaciones científicas, especialistas, presentadores, investigadores, compañías farmacéuticas, etc. Hubo 98 sesiones con más de 100 horas de presentaciones, por lo que es muy difícil hacer un resumen de todo lo que se trató en DILC 2020.

Es de destacar que este año 2020, la OMS ha proclamado que sea el año de la Enfermería, por coincidir con el 200 aniversario del nacimiento de Florence Nightingale, enfermera británica que nació en 1820 y que es recordada por su vocación y su dedicación para profesionalizar la enfermería y cambiar las condiciones sanitarias de los hospitales. Desde entonces han cambiado mucho los roles que tienen los equipos de enfermería que trabajan para mejorar la salud y la calidad de vida de las personas y ello se reflejó de forma significativa en el programa dedicado a la enfermería hepática en este Congreso Europeo de las Enfermedades del Hígado.

En el Congreso DILC 2020, destacó la posibilidad de acceder a todas las sesiones a través de videoconferencia. Todas ellas quedan almacenadas y se permite así una revisión de todas las presentaciones, mediante los vídeos pregrabados, y también comentarios y resúmenes en directo de los expertos. Se agradece mucho tener todas las sesiones, puesto que llegaron a realizarse hasta 6 de forma simultánea.

Tumores hepáticos. Carcinoma Hepatocelular (HCC)

Se ha presentado mucha información sobre el HCC, no sólo por resultados con nuevos tratamientos y combinaciones de los mismos, sino también en todo lo referente al diagnóstico, al pronóstico, al tratamiento quirúrgico o mediante radiología intervencionista.

Cabe destacar el impacto de un programa de enfermería para mejorar la calidad de vida y el manejo del síndrome posquimioembolización (QE) en los pacientes con HCC. En este estudio, presentado por el equipo de enfermería hepática del Hospital Clínic de Barcelona, se demostraron los resultados favorables al promover que los pacientes sean autosuficientes y estén bien informados cuando se les realiza QE.

Los resultados en el mundo real, con un estudio no randomizado de Corea, a través de un tratamiento que compara regorafenib versus nivolumab después del fracaso de sorafenib en pacientes con HCC. Los resultados sobre la supervivencia en pacientes tratados con regorafenib y nivolumab después del fracaso de sorafenib no difirieron significativamente. Sin embargo, vieron que nivolumab puede ser más eficaz y con menos efectos secundarios que regorafenib en los respondedores al tratamiento.

En un modelo de HCC en ratas, cabozantinib aumentó la tasa de respuesta a la terapia anti-PD1 y tuvo una actividad inmunomoduladora beneficiosa en el modelo singénico, lo que respalda una mayor investigación sobre la combinación cabozantinib y anti-PD1 para el tratamiento del HCC.

Fue muy importante la comunicación de los resultados del estudio con la combinación atezolizumab + bevacizumab versus sorafenib en pacientes con HCC no resecable. Los datos de eficacia y seguridad del estudio IMbrave150 de fase III, demuestran una mejor evolución global en el grupo que recibe la terapia combinada y una mejor supervivencia en comparación con sorafenib. 

Hepatitis víricas. Algunos avances terapéuticos

En relación a las hepatitis víricas se presentaron cientos de abstracts con información sobre la situación de los programas para su eliminación en diversos países, tratamientos anti-VHC en poblaciones especiales, evolución de los pacientes con fibrosis avanzada y que tras el tratamiento con los AAD y con RVS podrían presentar HCC, etc. Aquí nos centraremos en la hepatitis por el VHB y en especial sobre los nuevos tratamientos anti-VHB que están en sus fases iniciales de estudio.

Para iniciar este tema de los desarrollos actuales en la investigación de la Hepatitis B nos referiremos a la conferencia presentada por Anuj Gaggar, titulada: “Los obstáculos que persisten y dificultan poder alcanzar la cura del VHB”.

Tras exponer que la hepatitis B afecta globalmente a 257 millones de personas en todo el mundo, se justificaba que era urgente trabajar más en analizar y solucionar los obstáculos actuales. Fue una conferencia muy informativa con explicaciones claras sobre los tres aspectos que se consideran más importantes en las nuevas investigaciones para llegar a la curación del VHB:

1) En la actualidad, mejorar el tratamiento de las personas con indicación para recibir terapia, eliminando las barreras existentes.

2) Aumentar el número de personas que reciben tratamiento, evaluando todos los casos que tienen infección crónica.

3) Proporcionar tratamientos curativos que tengan una duración predeterminada. Para ello se precisa conocer un mayor número de marcadores séricos que informen de la situación de la replicación viral, y también realizar más investigaciones en los modelos animales que ya están en marcha y que sirvan para predecir el éxito en las personas.

El apartado más interesante y novedoso fueron las áreas relativas a la futura curación propiamente dicha de la enfermedad, estudiando la evaluación histológica (utilizando métodos aplicados en otros órganos), su correlación con la respuesta inmune (mediante la estandarización de metodologías de diferentes laboratorios), los nuevos biomarcadores de replicación viral y también entender lo que ocurre en el hígado a través de los marcadores de la sangre periférica. Se va avanzando para acortar el tiempo que se tarda en la evaluación de nuevas terapias.

En cuanto a los nuevos tratamientos anti-VHB en estudio, se presentaron resultados iniciales de ensayos clínicos en fase I y II. En estos estudios se presentan moléculas que actúan frente a diferentes dianas para frenar la replicación del VHB, o bien con el objetivo de potenciar la respuesta inmune para eliminar el virus. Dado que son estudios en fases iniciales, se han administrado a un número reducido de personas y no se pueden extraer conclusiones definitivas.

Muy importantes han sido las presentaciones sobre las estrategias actuales para la suspensión del tratamiento anti-VHB en pacientes con hepatitis B crónica, en casos no cirróticos, con ADN-VHB indetectable al menos tras 4 años de tratamiento. En algunas personas se ha visto que mantienen la respuesta antiviral, e incluso en algunos casos se negativiza el HBsAg. En un estudio randomizado multicéntrico alemán, en 158 pacientes a los que en 79 de ellos (50%) se les retiraba el antiviral, no se observaron efectos adversos graves y se considera como una estrategia viable en casos seleccionados. En un estudio multicéntrico en el que participaban Barcelona, Lyon y Londres también se presentaron resultados sobre los factores más favorables para seguir sin el tratamiento antiviral. Éstos fueron: los niveles de HBsAg y la frecuencia de las células T CD8+ anti-VHB específicas, recomendando la validación de los datos en estudios más amplios.

Hepatitis Delta

Resultados al final del tratamiento en un estudio de fase II con la administración durante 24 semanas de Interferón Pegilado lambda, lonafarnib y ritonavir en pacientes con hepatitis D crónica.

La hepatitis Delta es una forma de hepatitis que puede ser grave y que todavía no tiene una terapia aprobada por la FDA. Los ensayos clínicos han demostrado actividad anti-VHD con el inhibidor de prenilación lonafarnib (LNF), reforzado con monoterapia con ritonavir (RTV) y peginterferón lambda-1a (LMD). En un primer ensayo clínico en humanos, evaluó la seguridad y los efectos antivirales de la terapia combinada con LMD / LNF / RTV en pacientes con infección por VHD. En el presente estudio, aún en marcha, se realizan evaluaciones seriadas de parámetros de seguridad, pruebas hepáticas, farmacocinética, marcadores histológicos y virológicos (ARN del VHD y ADN del VHB). Después de 24 semanas, casi todos alcanzan >2 log de disminución del ARN del VHD durante la terapia y más de la mitad logran niveles indetectables de ARN del VHD. Estos resultados de final de tratamiento apoyan que se siga explorando esta combinación terapéutica en la hepatitis Delta.

Enfermedad hepática por ingesta dañina de alcohol

He seleccionado dos trabajos donde se destaca la importancia de la abstención de alcohol para mejorar el pronóstico en los pacientes hepáticos y una investigación sobre el trasplante de microbiota intestinal en pacientes con hepatitis aguda alcohólica.

Trabajo 1: Experiencia del Hospital Universitario Central de Asturias sobre la influencia de la abstinencia alcohólica (AA) en la mortalidad en pacientes con cirrosis hepática alcohólica.

El objetivo era saber si la abstinencia alcohólica reduce el riesgo de muerte en pacientes con cirrosis hepática de origen alcohólico (ALC). Se estudia la evolución de 754 pacientes con ALC, Child A / B, 83% hombres, media de edad de 56 años, 64% con descompensación hepática previa, 77% Child A y 75% con varices. Se realizó seguimiento en programa de vigilancia de HCC cada 6 meses. La abstinencia alcohólica (AA) se definió como ausencia de cualquier consumo. Cualquier muerte después de un trasplante de hígado (TH) se consideró relacionada con el hígado. Se analizaron 14 variables recogidas en el momento de la inclusión, junto con AA durante el seguimiento. La abstinencia de alcohol en los pacientes con problemas hepáticos relacionados con el alcohol reduce el riesgo de mortalidad relacionada con el hígado. Sin embargo, las variables asociadas con enfermedad hepática avanzada tienen un peso sustancial en la mortalidad relacionada con el hígado y por todas las causas. En consecuencia, el diagnóstico precoz de la enfermedad hepática crónica por alcohol es esencial.

Trabajo 2: Experiencia en el King’s College de Londres sobre “El papel de los equipos multidisciplinares en la atención del consumo excesivo de alcohol y el diagnóstico precoz de la enfermedad hepática relacionada”.

La mortalidad por enfermedad hepática relacionada con el alcohol sigue subiendo en el Reino Unido y el NHS del Reino Unido gasta 3,5 mil millones de libras esterlinas al año en los problemas relacionados con el alcohol. De este coste, el 78% es destinado a la atención hospitalaria para pacientes con enfermedad hepática relacionada con el alcohol y suele presentarse en casos clínicamente avanzados y con complicaciones. El equipo de atención al alcohol (ACT) fue establecido en octubre de 2018 en el King’s College Hospital de Londres, con el objetivo de reducir las admisiones hospitalarias relacionadas con el alcohol y readmisiones y para mejorar la atención al paciente.

El equipo se compone de un hepatólogo consultor, un psiquiatra consultor de adicciones y seis enfermeras. El enfoque es multidisciplinar con el objetivo de la abstención de alcohol en los pacientes con enfermedad hepática crónica para prevenir una mayor progresión de la enfermedad hepática y las complicaciones asociadas. Recientemente se estableció la identificación temprana de la enfermedad hepática crónica con el uso de FibroScan® en pacientes con enfermedad por alcohol. La identificación temprana de la enfermedad hepática y la intervención oportuna es vital en prevenir la progresión a enfermedad hepática crónica. Se detectan resultados de FibroScan® compatibles con enfermedad hepática crónica y que además tienen una puntuación AUDIT alta pero se precisan más datos y mayor seguimiento para establecer esta correlación.

Se han presentado más investigaciones sobre la microbiota intestinal y estudios sobre el eje cerebro-intestino. Éstas llamaron mucho la atención y crearon numerosos interrogantes sobre los datos del trasplante de microbiota fecal en pacientes con hepatitis aguda alcohólica y el cuadro clínico con una elevada mortalidad. En estos pacientes se presentaron los resultados que demostraban una mejora de la supervivencia, del estado cognitivo y menos episodios de craving (deseos intensos de alcohol).

Salud Pública, ¿cómo se transmite la evidencia científica al mundo real? Enfermedades del hígado y comunidad: ¿ Cómo responde la sociedad civil para mejorar los retos futuros de la Hepatología?

Se dice repetidamente que es importante escuchar la voz del paciente y también que la ciencia está al servicio del paciente. Sin embargo, la realidad nos muestra que con los mismos avances diagnósticos y terapéuticos no se producen los mismos resultados en todos los países.

Se ha de entender que las estructuras sanitarias y los sistemas de salud se han de adaptar en cierto modo y que se ha de mantener un diálogo con la sociedad civil, es decir, con los representantes de los pacientes, no sólo considerando la base económica, sino también a nivel político y de la experiencia para establecer las buenas prácticas.

Con estas premisas se inició la sesión sobre las enfermedades del hígado y la comunidad. Las conferencias fueron excelentes y desarrollaron temas como: el aumento de la ingesta dañina de alcohol en Europa, la despenalización de las drogas en Portugal y el impacto que ha tenido en la disminución de hepatitis asociadas, la necesidad de seguir con la vacunación preventiva anti-VHB, etc.

En el origen de estas conferencias está la credibilidad en la ciencia. Es básico el rol del médico de primaria, por ejemplo, para explicar a determinadas personas que deberán restringir el consumo de alcohol y por qué se ha de hacer; no para limitar la libertad, sino como una necesidad para mejorar la salud. Ricardo Leite, médico especialista en enfermedades infecciosas y parlamentario, destacó la importancia de los medios y las redes sociales. En este sentido, argumentó que no es suficiente producir ciencia y tratamientos de calidad, se ha de saber comunicar y la comunidad científica tiene la obligación de comunicarlo de manera eficaz y transparente a toda la población.

 

Fuente: ASSCAT

Autora: Dra. Teresa Casanovas, presidenta de ASSCAT y coordinadora del Comité Científico de ELPA (European Liver Patients’ Association).

 

Cuarta sesión Paciente Experto en Hepatología 2020

Cuarta sesión Paciente Experto en Hepatología 2020

Debido a la situación de crisis sanitaria que vivimos actualmente, causada por la pandemia de la COVID-19, desde ASSCAT nos hemos visto obligados a cancelar las sesiones presenciales del Curso Paciente Experto en Hepatología 2020. Por ello, el resto de sesiones las impartirá online la Dra. Teresa Casanovas, presidenta de la Asociación y coordinadora del Comité Científico de la European Liver Patients’ Association (ELPA).

¿Cómo lo haremos?

  • Colgaremos en la web y en redes sociales el PDF descargable con el material de cada sesión del curso.
  • Subiremos un vídeo a nuestro canal de YouTube con la voz en off de Teresa Casanovas explicando cada sesión.
  • Será posible realizar consultas a través de nuestros canales habituales de comunicación online.

Aquí podéis descargar el PDF de la cuarta sesión del Curso Paciente Experto en Hepatología 2020, cuya temática gira en torno a: “Carcinoma Hepatocelular (HCC). Prevención. Diagnóstico precoz. Tratamiento”.

 

Fuente: ASSCAT

Crónica I Conferencia Virtual: COVID-19 y los trasplantados

Crónica I Conferencia Virtual: COVID-19 y los trasplantados

La Conferencia empezó con la intervención del Dr. Moreso, jefe de la Unidad de Trasplantados Renales del Hospital Vall d’Hebron y presidente de la Sociedad Catalana de Trasplantes, explicando la terminología del SARS-CoV-2 (COVID-19) y cómo se transmite el virus en la comunidad en forma de gotas de agua tosiendo, respirando o estornudando. Por ello, indicó que es necesario protegerse manteniendo la distancia de seguridad de 2 metros, llevando mascarilla y lavándose frecuentemente las manos.

En los hospitales, muchos de los ingresados por diferentes enfermedades fueron contagiados por la COVID-19. En este punto, se tomó la decisión de parar los trasplantes para mantener la seguridad de los pacientes.

Todas las camas del Vall d’Hebron (700) fueron destinadas a la COVID-10 y los enfermos sin virus fueron reubicados en las unidades de Materno-Infantil y Traumatología.

El Dr. Moreso indicó el porcentaje de afectados por la COVID-19, así como hizo referencia al impacto que ha tenido a nivel profesional y humano. Destacó que en estas circunstancias las donaciones de órganos han caído en picado. Para ello, mostró un gráfico donde figuraban los datos del año pasado y los de este año indicando el buen ritmo en que se había empezado el año. Se han perdido tanto los donantes como los trasplantes.

Al pararse las donaciones, la realización de los trasplantes ha quedado suspendida, con el impacto correspondiente en la lista de espera de los pacientes. Para tener una idea de cómo podían ir las cosas: el año pasado, de 1.000 pacientes se trasplantaron 800.

El recuento de la afectación de la COVID-19 en los trasplantados se procura que se unifique en un solo estamento (ONT, OCATT, Nefrología) y el Ministerio de Sanidad. Por ejemplo, según datos de la tercera semana de mayo de la ONT (Organización Nacional de Trasplantes), tenían notificados 335 trasplantados de riñón susceptibles de tener la COVID-19.

En cuanto a la población general, se calcula que se han infectado unas 5 personas por cada 1.000 habitantes. En la población de trasplantados son unas 10, ya que la probabilidad de que los trasplantados se infecten es más alta que en la población general porque son enfermos inmunodeprimidos.

No se han comprobado otras variables como el lugar y el barrio donde viven y la incidencia que el coronavirus ha podido tener en ellos. Desafortunadamente, la mortalidad ha sido de 1 de cada 4 trasplantados por COVID-19.

Esta mortalidad debida a la infección en los diversos grupos de trasplantes ha sido:

  • Trasplantes pulmonares: La incidencia ha sido especialmente alta.
  • Trasplantes hepáticos: La incidencia ha sido baja.
  • Trasplantes coronarios: La incidencia ha sido alta.
  • Trasplantes renales: La incidencia ha sido alta.

El Hospital Clínic, junto con el de la Vall d’Hebron, la Clínica Puigvert y el Hospital de Bellvitge han recogido datos de unos 30 enfermos que han tenido el virus. En esta serie hay 103 infectados de más de 7.000 enfermos que tienen en la unidad de seguimiento. En definitiva, la prevalencia en los trasplantados con la COVID-19 es el doble que en la población general y tienen más riesgo de contagiarse por el virus que la población general.

 

Fuente: ASSCAT

Autora: Roser Guiñón, voluntaria y vocal de ASSCAT