Según un estudio, el tratamiento de la enfermedad de las encías puede mejorar los síntomas en pacientes con cirrosis

03/09/2018 | Artículos, Noticias de prensa

Un estudio halla que el cuidado bucal de rutina altera las bacterias intestinales y reduce la inflamación y los problemas cognitivos.

El cuidado bucal de rutina para tratar la enfermedad de las encías (periodontitis) puede desempeñar un papel en la reducción de la inflamación y las toxinas en la sangre (endotoxemia) y mejorar la función cognitiva en personas con cirrosis hepática, según un estudio publicado en American Journal of Physiology – Gastrointestinal and Liver Physiology.

La cirrosis, que es una epidemia creciente en EEUU, es la presencia de tejido cicatricial en el hígado. Cuando es severo, puede provocar insuficiencia hepática. Las complicaciones de la cirrosis pueden incluir infecciones en todo el cuerpo y encefalopatía hepática, una acumulación de toxinas en el cerebro causada por una enfermedad hepática avanzada. Los síntomas de la encefalopatía hepática incluyen confusión, cambios de humor y función cognitiva alterada.

Investigaciones anteriores muestran que las personas con cirrosis tienen cambios en la microbiota salival y en el intestino (bacterias que pueblan el tracto gastrointestinal y la boca) que pueden conducir a la enfermedad de las encías y a un mayor riesgo de complicaciones relacionadas con la cirrosis. Además, los estudios han encontrado que las personas con cirrosis tienen niveles elevados de inflamación en todo el cuerpo, lo que se asocia con encefalopatía hepática.

Los investigadores estudiaron dos grupos de voluntarios que tenían cirrosis y periodontitis leve a moderada. Un grupo recibió cuidado periodontal (“tratado”), incluida la limpieza de los dientes y la eliminación de toxinas bacterianas de los dientes y las encías. El otro grupo no fue tratado por enfermedad de las encías (“no tratado”). El equipo de investigación recolectó muestras de sangre, saliva y heces antes y 30 días después del tratamiento. Cada voluntario realizó pruebas estandarizadas para medir la función cognitiva antes y después del tratamiento.

El grupo tratado, especialmente aquellos con encefalopatía hepática, tuvieron niveles aumentados de bacterias intestinales beneficiosas que podrían reducir la inflamación, así como niveles más bajos de bacterias productoras de endotoxina en la saliva en comparación con el grupo no tratado. El grupo no tratado, por otro lado, demostró un aumento en los niveles de endotoxinas en la sangre durante el mismo período de tiempo. La mejora en el grupo tratado “podría estar relacionada con una reducción de la inflamación oral que conduzca a una inflamación sistémica más baja, o debido a que (bacterias menos dañinas) sean ingeridas y afecten a la microbiota intestinal”, escribió el equipo de investigación.

La función cognitiva también mejoró en el grupo tratado, lo que sugiere que los niveles reducidos de inflamación en el cuerpo pueden minimizar algunos de los síntomas de la encefalopatía hepática en personas que ya están recibiendo terapias estándar para la afección. Este hallazgo es relevante porque no hay más terapias aprobadas por la Administración de Medicamentos y Alimentos de EEUU (FDA, en sus siglas en inglés). Para aliviar los problemas de cognición en esta población, dijeron los investigadores, “la cavidad oral podría representar un objetivo de tratamiento para reducir la inflamación y la endotoxemia en pacientes con cirrosis para mejorar los resultados clínicos”.

 

Fuente: eurekalert.org

Noticia traducida por ASSCAT

03/09/2018

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