Plan de hepatitis C, éxitos y amenazas

11/05/2017 | Noticias de prensa

Después de más de dos años desde su implantación, el Plan Estratégico para el Abordaje de la Hepatitis C puede calificarse de éxito. Se ha tratado a más de 72.000 pacientes y se ha conseguido eliminar el virus en casi un 95% de los casos.

Los resultados obtenidos han sido celebrados por gestores y hepatólogos. Se une ahora también la Organización Mundial de la Salud (OMS) que declara como “muy impresionantes” los últimos datos presentados. Este reconocimiento de la OMS pone de manifiesto el trabajo que se ha hecho desde las comunidades autónomas en el tratamiento de estos pacientes.

El Plan ha funcionado y funciona bien en la actualidad. Sin embargo, conviene comenzar a poner el foco en un problema que empieza a surgir en el Plan y que debe cortarse de raíz. Se trata de la falta de equidad. Dos comunidades autónomas, Madrid y Valencia, han decidido comenzar a tratar a todos los pacientes, incluidos aquellos que están infectados del virus y que no presentan daño hepático o aquellos que sufren una lesión leve.

El resto de regiones continúa centrada en el tratamiento de los pacientes con fibrosis más avanzadas. Este de la equidad no puede considerarse un problema exclusivo del Plan para la hepatitis C. Es un mal que se ha extendido al acceso a tratamientos y a las innovaciones sanitarias.

Por este motivo, las autoridades sanitarias deben atajar ya este problema para evitar que el éxito en la lucha contra el VHC pueda convertirse en un nuevo desbarajuste en el que los pacientes sean tratados o no otra vez en función de su código postal. El Ministerio de Sanidad debe instar y facilitar a las comunidades autónomas que extiendan el acceso a todas las personas afectadas, una iniciativa que ya han tomado otros países de nuestro entorno cercano como Francia y Portugal.

Las comunidades autónomas deben extender el acceso a todos los pacientes si quieren cumplir con los objetivos marcados por la OMS para reducir en 2030 en todo el mundo las infecciones un 90% y la mortalidad por hepatitis en un 96%.

 

Fuente: gacetamedica.com

Desde ASSCAT queremos destacar dos conceptos muy importantes en relación a esta noticia: se ha de matizar cuando se habla del éxito del Plan y se ha de resaltar la falta de equidad en el acceso a la medicación que sufre la población que no es de Valencia o de Madrid.

Primero: En cuanto al Plan Estratégico de Hepatitis, se habla de éxito del Plan Estratégico Nacional, pero es un éxito parcial porque se está llevando a cabo sólo una cuarta parte del Plan, la referente a los tratamientos. A día de hoy, los médicos de cabecera no pueden hacer el diagnóstico, sólo pueden solicitar si la persona tiene anticuerpos anti-VHC, pero el paciente debe realizar más analíticas y más visitas, debe ser remitido a un especialista para confirmar si tiene hepatitis activa, el estadio de su enfermedad y sólo si cumple los requisitos actuales será enviado a un hospital para poder recibir el tratamiento curativo anti-VHC.

No se han realizado los programas previstos en el Plan para detectar los casos en la población, actualmente aún se habla de cifras estimadas. Para ASSCAT es prioritario realizar estudios epidemiológicos de seroprevalencia y de los factores de riesgo asociados que nos den una fotografía real de la situación actual de la Hepatitis C en España y sus características porque si no estamos actuando a ciegas. Además, el diagnóstico de los casos “ocultos” es muy importante para adoptar medidas de prevención pues no existe una vacuna preventiva de la hepatitis por VHC.

No se han hecho campañas de información y de detección precoz a nivel nacional para que las personas afectadas por Hepatitis C puedan acceder lo antes posible al sistema sanitario y a los tratamientos, ya que el diagnóstico tardío de la enfermedad se asocia a un peor pronóstico, a una disminución de la calidad de vida y a más costes para el sistema sanitario. No se ha de olvidar que sigue siendo un problema de Salud Pública. Estamos frente a una enfermedad que es progresiva, que cursa sin síntomas, que conduce a cirrosis y a cáncer de hígado, pero que se puede curar.

Segundo: El otro aspecto muy destacable que surge en esta noticia es la falta de equidad entre los ciudadanos. Las personas con hepatitis C de Valencia y de Madrid tienen acceso al tratamiento curativo de la hepatitis C, en cualquier estadio de su hepatitis, mientras que el resto de los afectados sólo pueden recibir dicho tratamiento si se hallan en determinadas fases de la enfermedad.

¿Ante una enfermedad con un pronóstico grave, pero con un tratamiento curativo, no sería más provechoso para la sociedad buscar todos los casos con infección activa y hacer una planificación para que de una manera progresiva todos tuvieran acceso a la curación? Esta circunstancia revela que no está resuelta la financiación de los fármacos y que los responsables de la salud de la población no dan importancia al problema, puesto que siguen manteniéndolo en la sombra.

11/05/2017

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