El tratamiento de la infección por el virus de la hepatitis C (VHC) se asocia con un mejor control de la glucosa y una menor probabilidad de desarrollar diabetes, según un informe presentado en la Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI 2019) este mes en Seattle.

La doctora Adeel Butt, de la Administración de Veteranos de Pittsburgh del Sistema de Cuidado de Salud informó que la incidencia de diabetes fue un 52% menor entre las personas tratadas con antivirales de acción directa (AADs).

“Es bien sabido que la infección por VHC se asocia con un mayor riesgo de diabetes, aunque el mecanismo subyacente no se conoce bien. Determinar el vínculo sería un aumento sustancial en nuestro conocimiento médico”, explicó Butt, sugiriendo que la inflamación podría ser un factor o el VHC podría tener un efecto directo en el metabolismo de la glucosa.

Los estudios realizados durante la era del interferón produjeron resultados mixtos, y algunos mostraron que el éxito del tratamiento de la hepatitis C redujo el riesgo de diabetes, mientras que otros relacionaron el interferón y la ribavirina con la diabetes de nueva aparición.

Los AAD más nuevos son altamente activos contra el VHC pero tienen muchos menos efectos secundarios que la terapia basada en interferón, incluidos los efectos metabólicos. Los informes recientes sugieren que los AAD tienen un efecto beneficioso a corto plazo en el control de la glucosa, pero hasta la fecha, ningún estudio ha comparado el riesgo de diabetes en personas no tratadas con hepatitis C y en aquellas tratadas con interferón pegilado/ribavirina o AAD.

Butt y sus colegas analizaron el efecto del tratamiento contra el VHC sobre el riesgo y la incidencia de la diabetes entre más de 52.000 veteranos de EEUU, utilizando datos de la cohorte de veteranos infectados por el VHC recuperados electrónicamente (ERCHIVES, en sus siglas en inglés), una cohorte nacional longitudinal de veteranos con hepatitis C.

Después de excluir a las personas con VIH o hepatitis B, las personas tratadas con terapia basada en interferón y AADs, y las que faltaban en el seguimiento de los datos de carga viral del VHC para determinar la respuesta virológica sostenida (RVS), el análisis incluyó 4.764 pacientes con hepatitis C crónica tratados con interferón pegilado más ribavirina y 21.279 tratados con AADs, junto con el mismo número de individuos de control pareados no tratados.

La mayoría de los participantes del estudio (96%) eran hombres, como es típico de una población veterana, por lo que estos hallazgos no pueden generalizarse a las mujeres. Alrededor del 54% eran blancos, aproximadamente el 29% eran negros y la edad media era de aproximadamente 60 años. Alrededor del 20% tenía fibrosis avanzada o cirrosis según el índice no invasivo FIB-4. Entre los pacientes tratados, el 79% logró la RVS, o el ARN del VHC no detectable continuó 12 semanas después de finalizar el tratamiento, lo que se considera una cura.

Durante el período de seguimiento, 1.679 veteranos no tratados, 633 de los tratados con interferón pegilado/ribavirina y 255 de los tratados con AADs fueron diagnosticados con diabetes. Las tasas de incidencia de diabetes correspondientes fueron 20,6, 19,8 y 9,89, respectivamente, por 1.000 personas/año. El tratamiento contra el VHC se asoció con una mayor reducción en la incidencia de diabetes en personas con fibrosis o cirrosis más avanzada, según Butt.

Si bien la incidencia de la diabetes no difirió significativamente entre los pacientes no tratados y los tratados con interferón, fue sustancialmente menor entre los tratados con AADs. Las personas que lograron la RVS con cualquiera de los dos tipos de tratamiento tuvieron menos probabilidades de desarrollar diabetes que las personas sin RVS (13,3 vs 19,2 por cada 1.000 personas/año). Pero la diferencia en el riesgo de diabetes se debió más al tipo de tratamiento que a la presencia o ausencia de RVS, según Butt. Los AAD redujeron el riesgo de diabetes en un 52%, mientras que lograr una RVS redujo el riesgo en un 19% más modesto.

Butt informó, además, que las personas tratadas con AADs tuvieron una mayor supervivencia sin diabetes que las personas no tratadas o las tratadas con interferón pegilado/ribavirina, aunque no hubo diferencias significativas entre los pacientes no tratados y los tratados con terapia basada en interferón.

“El tratamiento contra el VHC reduce significativamente la incidencia y el riesgo de diabetes subsiguiente, que parece estar impulsado en gran medida por los regímenes AADs”, concluyeron los investigadores. “El tratamiento del VHC con regímenes AADs confiere beneficios más allá del control virológico y puede ser útil para controlar o mitigar las complicaciones extrahepáticas del VHC”.

 

Fuente: infohep.org

Referencia: Butt AA et al. Incient diabtes and glucose control after HCV treatment with DAAs in ERCHIVE. Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections, Boston, abstract 88, 2019.

Noticia traducida por ASSCAT

29/03/2019

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