Un análisis de los receptores de trasplante en EEUU revela un cambio importante en la forma en que se asignan los órganos.

Los riñones de donantes infectados con el virus de la hepatitis C (VHC) funcionan tan bien como los riñones no infectados durante el primer año después del trasplante, según un nuevo estudio de Penn Medicine, de la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos).

El análisis de los receptores de trasplante de riñón en Estados Unidos, publicado en el Journal of the American Society of Nephrology, también revela un aumento triple en el número de centros de trasplante que usan riñones infectados con VHC y un cambio importante en la forma en que se asignan los órganos.

Donantes infectados

Antes de septiembre de 2018, la mayoría de los órganos infectados con VHC fueron trasplantados en pacientes que ya tenían infección por VHC. Desde entonces, sin embargo, casi el 75% de los pacientes que fueron trasplantados con riñones infectados con VHC aún no tenían el virus.

Los investigadores informaron resultados similares a un año para ambos grupos de pacientes. A pesar del uso cada vez mayor de órganos infectados con el VHC y los resultados prometedores, la calculadora del índice de perfil de donantes de riñón (KDPI), que combina una variedad de factores de donantes para resumir la probabilidad de insuficiencia orgánica después del trasplante de donante fallecido, todavía asigna puntuaciones de riesgo mucho peores a los órganos de donantes con VHC positivo.

“Reescalar” el índice de perfil de donantes de riñón

“Estos sorprendentes resultados proporcionan evidencia adicional de que el KDPI no evalúa con precisión la calidad de los riñones de los donantes positivos para el VHC”, explica el autor correspondiente del estudio, Peter Reese, MD, MSCE, profesor asociado de Medicina y Epidemiología.

“Reescalar el índice para reflejar estos resultados positivos podría llevar a los médicos a ofrecer estos riñones a pacientes más jóvenes con mayor esperanza de vida, cuando sea clínicamente apropiado, y podría ayudar a ampliar el acceso de los casi 100.000 estadounidenses que esperan un trasplante de riñón”.

Tasas de supervivencia más bajas

Durante décadas, la mayoría de los órganos infectados por el VHC en Estados Unidos se descartaron en parte debido a la preocupación de que los órganos estuvieran asociados con tasas de supervivencia significativamente más bajas.

Sin embargo, en los últimos años, la aparición de nuevos tratamientos antivirales, junto con la creciente necesidad de trasplantes de riñón, impulsó el lanzamiento de nuevos estudios para evaluar la seguridad y la eficacia del trasplante de riñones infectados con VHC en pacientes en la lista de espera que no tenían virus.

Dudas sobre el funcionamiento

Los estudios, que incluyen un ensayo clínico pionero lanzado por Penn Medicine en 2016, revelaron que el uso de riñones infectados con VHC, cuando se sigue con una terapia antiviral, puede conducir a resultados de trasplante muy buenos para los pacientes.

Sin embargo, quedaban dudas sobre si los órganos infectados con el VHC funcionarían de manera comparable a los riñones no infectados similares, particularmente en pacientes que no tenían el virus, y si los resultados prometedores de los estudios de centro único se confirmarían en un estudio más amplio a nivel nacional.

Un equipo de investigadores, dirigido por Reese y Vishnu Potluri, instructor de Nefrología en Penn, analizó los datos del registro nacional de trasplantes para examinar el uso de riñones infectados con VHC entre abril de 2015 y marzo de 2019.

 

Fuente: redaccionmedica.com

17/09/2019

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