Hepatitis C en niños: transmisión, progresión de la enfermedad, diagnóstico y tratamiento

29/09/2017 | Noticias de prensa

Los niños en los que la enfermedad progresa deben ser evaluados para el tratamiento. Tratar a los niños antes de que la enfermedad avance hoy en día es posible gracias a las nuevas terapias disponibles.

Introducción

En este artículo, se comentarán algunos aspectos de la hepatitis C (VHC) en los niños, incluyendo lo que sabemos y lo que no sabemos. Los temas que se abordarán son la transmisión de madre a hijo, la transmisión de la hepatitis C entre los niños, la progresión de la enfermedad por el VHC en los niños, las pruebas para controlar a los niños con hepatitis C y los medicamentos recientemente aprobados para tratar a los niños. La perspectiva para los niños con hepatitis C ha cambiado actualmente puesto que tenemos medicamentos antivirales de acción directa que ya están aprobados para tratar a los niños con hepatitis C, pero antes de poderlos tratar se han de identificar y diagnosticar.

Prevalencia

La prevalencia de la hepatitis C (VHC) en los niños se estima entre 0,05% a 0,36%. Aunque por varias razones estas cifras son probablemente una subestimación:

  • Si el cribado para la hepatitis C no se realiza a todas las mujeres embarazadas y sólo se basa en la evaluación de los factores de riesgo, es muy probable que se estén perdiendo casos de niños que pueden nacer con hepatitis C.
  • En la actualidad existe en Estados Unidos una epidemia de consumo de opioides en jóvenes usuarios de drogas inyectables, tanto hombres como mujeres. La edad de las personas afectadas, se halla comprendida entre los 20 y los 29 años de edad. En este grupo de edad las mujeres están en edad fértil.
  • En Estados Unidos no se realizan pruebas de rutina para la hepatitis C a todas las mujeres embarazadas, las cuales deberían reconocer un factor de riesgo como el uso de drogas inyectables para poder ser sometidas a dichas pruebas de la hepatitis C. Esto es un grave problema porque una vez que reconocen el uso de drogas se deberán enfrentar al estigma.

Se sabe que los porcentajes del VHC en mujeres embarazadas en los condados rurales y en zonas de Apalaches han alcanzado un récord. En Virginia Occidental, 1 de cada 50 recién nacidos fueron expuestos al virus de la hepatitis C. En 2014, Tennessee tuvo la tasa más alta con 10,1 infecciones por hepatitis C por cada 1.000 nacidos vivos. El aumento de las tasas de transmisión de madre a hijo alcanzó un máximo hace 15 años en Estados Unidos. Sin embargo, en realidad no se conoce la tasa real de transmisión del VHC de madre a hijo, ya que algunos Estados no pueden informar a los centros para el Control y Prevención de Enfermedades en Estados Unidos.

Transmisión de madre a hijo

El riesgo de transmisión del VHC de madre portadora a su hijo es aproximadamente del 4-6%. Existen algunos factores que podrían aumentar la probabilidad de la transmisión viral de madre a hijo, como son la práctica de punción para analítica en el cuero cabelludo fetal, el parto por cesárea, una elevada carga viral (RNA del VHC o viremia) y la coinfección con el VIH. En este momento, no hay ningún estudio sobre los fármacos de acción directa de la hepatitis C que pudieran prevenir la transmisión de la hepatitis C de la madre al niño. Dichos estudios se llevarán a cabo en un futuro para averiguar si el tratamiento contra el VHC durante el embarazo es seguro y eficaz en la prevención de la transmisión del VHC de madre a hijo.

¿Cuándo hacer las pruebas para confirmar el diagnóstico del bebé?

Un bebé nacido de una madre que es portadora del VHC recibirá los anticuerpos del VHC de la madre. Los anticuerpos contra el VHC permanecerán en la sangre del bebé durante un año o más. Por esta razón, se recomienda que al bebé no se le haga una analítica para detección de los anticuerpos contra el VHC durante al menos 18 meses. Sin embargo, se puede realizar una prueba de RNA del VHC (carga viral) después de dos meses, pero se aconseja que se realice al bebé una nueva analítica confirmatoria para confirmar si el bebé sigue siendo positivo para el RNA del VHC. La razón para repetir la analítica es que muchos bebés limpian de forma natural el virus de su cuerpo (también conocido como aclaramiento viral espontáneo). Si la carga viral vuelve a ser negativa, la prueba se repetirá dos veces, con al menos seis meses de diferencia. Entre el 25 y el 40% de los bebés eliminará el VHC de manera natural seis meses después del nacimiento.

Transmisión y prevención de la infancia

La forma de transmisión más común del VHC en niños es el uso de drogas inyectables. La transmisión sexual es otro posible factor de riesgo, pero es improbable. Otra posible causa es hacerse un tatuaje en un salón de tatuajes sin licencia donde la atención a la seguridad no se practica.

Enfermedad progresiva

En general, la mayoría de los niños tienen una progresión lenta de la enfermedad tanto en la fase aguda (los primeros 6 meses) como en la fase crónica de la hepatitis C. En una minoría de los casos, la progresión de la enfermedad crónica de la hepatitis C puede ser más agresiva. A medida que el niño se hace mayor, el avance de la enfermedad puede acelerarse. Por esta razón, todos los niños con hepatitis C deben ser controlados de una manera regular. Existen factores que favorecen la progresión de la enfermedad y su gravedad, como son: la coinfección con el VIH o con la hepatitis B, el cáncer o la anemia.

Para prevenir la progresión de la enfermedad hepática en los niños, se debería seguir el mismo consejo que se da a los adultos, o sea evitar el consumo de alcohol y las drogas recreativas, comer una dieta saludable y hacer ejercicio regularmente.

Los niños en los que la enfermedad progresa deben ser evaluados para el tratamiento. Tratar a los niños antes de que la enfermedad avance hoy en día es posible gracias a las nuevas terapias disponibles.

Control de enfermedades en los niños con hepatitis C

Los niños deben ser controlados periódicamente. Se recomienda que tengan visitas anuales con su pediatra/médico y consultas con un especialista en hígado.

Los niños deben recibir las vacunaciones regulares incluyendo las vacunas frente a las hepatitis A y B si no son inmunes, así como las otras vacunas infantiles según lo aconsejado por un médico.

Existen analíticas específicas para controlar el funcionalismo hepático, como la aminotransferasa, un marcador no específico de la inflamación hepática. Otra prueba es la elastografía transitoria controlada por vibraciones de FibroScan® que puede estimar la fibrosis del hígado.

Tratamiento anti-VHC

Recientemente, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó dos medicamentos del Laboratorio Gilead para tratar niños a partir de los 12 años de edad:

  • Harvoni (que se compone de ledipasvir más sofosbuvir) para pacientes pediátricos de 12 años de edad o mayores o que pesen al menos 35 kg para tratar los genotipos 1, 4, 5 o 6 sin cirrosis o con cirrosis compensada. Las tasas de curación en los ensayos clínicos fueron del 98% al 100%.
  • Sovaldi (sofosbuvir) para pacientes pediátricos de 12 años de edad y mayores que pesen al menos 35 kg para tratar la infección crónica por el VHC sin cirrosis o con cirrosis compensada en combinación con ribavirina (dosificada según el peso). Las tasas de curación en los ensayos clínicos fueron del 97% al 100%.

Conclusión

La epidemia de hepatitis C persiste en la población general de Estados Unidos. Una de las causas es el aumento del uso de drogas inyectables y también la falta de detección del VHC entre la población de los ‘Baby Boomers’ (nacidos entre 1945 y 1965). Estas circunstancias afectan y continuarán afectando a los niños.

Actualmente se dispone de un tratamiento contra el VHC que es muy eficaz y que ya está aprobado para los niños que tienen progresión de la enfermedad del VHC. Pero ya que existen medicamentos antivirales de acción directa altamente efectivos y con muy pocos efectos secundarios se debería indicar dicho tratamiento a todos los niños con hepatitis C.

A medida que se trabaja para la eliminación de la hepatitis C una de las primeras poblaciones en la que se debería eliminar esta enfermedad ha de ser nuestra población más vulnerable: nuestros hijos.

 

Fuente: hepmag.com
Noticia traducida y adaptada por ASSCAT

29/09/2017

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