El tratamiento antiplaquetario evita la progresión del hígado graso a cáncer de hígado

10/04/2019 | Artículos, Noticias de prensa

La incidencia de hígado graso no alcohólico ha aumentado significativamente en los últimos años como consecuencia del sedentarismo y los malos hábitos alimenticios.

Un estudio publicado en la revista Nature Medicine propone un cambio de paradigma en el abordaje de la esteatohepatitis, el grado más avanzado del hígado graso no alcohólico, una de las enfermedades responsables del aumento en la incidencia en los casos de cáncer de hígado.

Hasta ahora se consideraba que la inflamación del hígado era el proceso clave para el progreso de la enfermedad. El estudio demuestra que no es tan importante este proceso inflamatorio como el relacionado con la acumulación y la activación de las plaquetas. Si se inhibe este proceso, se evita que la esteatohepatitis progrese a un cáncer de hígado.

El estudio ha sido coordinado por Mathias Heikenwälder, investigador del Centro de Investigación del Cáncer de Heidelberg, y ha contado con la participación de Josep M. Llovet , jefe del grupo de investigación traslacional en oncología hepática del IDIBAPS, profesor ICREA y de la Universidad de Barcelona, y director del Liver Cancer Program a la Icahn School of Medicine at Mount Sinai (New York); y Roser Pinyol, investigadora del mismo grupo del IDIBAPS.

Problema sanitario en aumento

La incidencia de hígado graso no alcohólico ha aumentado significativamente en los últimos años como consecuencia del sedentarismo y los malos hábitos alimenticios. Los principales factores de riesgo para desarrollar la enfermedad son la obesidad, el síndrome metabólico, la resistencia a la insulina y la diabetes de tipo 2.

La esteatohepatitis puede conducir a un carcinoma hepatocelular, que representa el 90% de los tumores primarios de hígado y es la cuarta causa de muerte por cáncer en el mundo. Tiene una incidencia de 850.000 nuevos casos al año y es el tipo de cáncer con la tasa de crecimiento más rápida en Estados Unidos y Europa.

La enfermedad por hígado graso no alcohólico juega un papel importante en este aumento de la incidencia. “En Estados Unidos, la esteatohepatitis causa un 15-20% de los casos de carcinoma hepatocelular. Encontrar mecanismos para prevenir la progresión de la enfermedad es clave para reducir esta tasa”, ha explicado Josep M. Llovet.

Evitar la agregación de plaquetas para frenar la progresión de la enfermedad

El mecanismo de aparición de la esteatohepatitis ha relacionado con la inflamación provocada por los microdepósitos de grasa en el hígado. Estos depósitos inducirían estrés oxidativo y una disminución de células inmunes T, esenciales para la vigilancia y la eliminación de células cancerosas. El estudio, realizado en modelos animales, muestra, sin embargo, que las plaquetas también tienen un papel clave en la aparición de esteatohepatitis y la transición hacia cáncer hepático.

Los investigadores han observado en modelos animales que tanto el número de plaquetas como su activación y agregación aumentan de forma significativa en la esteatohepatitis. Asimismo, han visto que el tratamiento con antiagregantes plaquetarios, que evitan la acumulación y activación de plaquetas, sí que frena la progresión de la enfermedad y es eficaz, por tanto, en la prevención de la esteatohepatitis y del cáncer de hígado. Por el contrario, la administración de antiinflamatorios convencionales no frena la progresión de la enfermedad ni evita la aparición del cáncer de hígado.

 

Fuente: consalud.es

10/04/2019

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