El Área de Salud Valladolid Oeste pondrá en marcha una campaña de detección voluntaria de la hepatitis C, dado que se trata de una enfermedad que cursa muy pocos síntomas en las fases iniciales, por lo que es muy difícil diagnosticarla de manera precoz.

Por eso se ha creado una campaña de detección voluntaria de la enfermedad para concienciar a todos los pacientes que hayan tenido algún factor de riesgo de infección, de que deben ponerse en comunicación con los profesionales sanitarios adecuados para el análisis y seguimiento de los mismos.

La iniciativa incluye también facilitar a los ciudadanos esos cauces de contacto con sus centros asistenciales, dado que además la hepatitis C es una enfermedad vírica que puede derivar en el desarrollo de otras patologías como la cirrosis y el cáncer hepático.

Esta patología presenta muy pocos síntomas en las fases iniciales, por lo que muchos pacientes desconocen que la padecen hasta que son diagnosticados en estadios muy avanzados, han informado fuentes de la Junta, que han recordado que desde el año 2015 se dispone de nuevos antivirales que son capaces de curar la enfermedad en más del 95-97% de los casos, con tratamientos entre ocho y doce semanas, con muy pocos efectos secundarios.

De hecho, desde esa fecha, se ha tratado ya a más de 120.000 ciudadanos españoles de esta patología, de manera que España se convierte en uno de los países del mundo en el que más pacientes de hepatitis C se han curado en relación con su población total.

Por eso es “tan importante” potenciar la detección temprana de la enfermedad para seguir mejorando estas cifras y poder contribuir al objetivo marcado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de lograr eliminar la hepatitis C, en áreas de elevado nivel sanitario para el año 2030.

La principal dificultad para alcanzar esta meta es que, dado que este problema de salud no causa síntomas reconocibles hasta las fases más avanzadas, existe un grupo muy importante de pacientes que no acude a una consulta especializada en enfermedades hepáticas para poder recibir el tratamiento, bien porque desconocen que tienen hepatitis C o bien porque no lo consideran necesario.

Estrategia pionera

De esta forma, resulta preciso poner en marcha acciones que modifiquen este comportamiento, motivo por el que el Área de Salud Valladolid Oeste (ASVAO), coordinada por la Unidad de Hepatología del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid, lleva trabajando desde el año 2015 en la creación de una estrategia de búsqueda activa de pacientes con hepatitis C que no están siendo atendidos en consultas específicas y que, por lo tanto, no están siendo tratados.

Este plan de trabajo incluye tanto la búsqueda de pacientes diagnosticados, como la de las personas con factor de riesgo. Se han utilizado técnicas como la realización de screenings; la coordinación de los profesionales hospitalarios con los especialistas en medicina de familia (que son los que pueden detectar alteraciones analíticas hepáticas que hagan sospechar la enfermedad) y con los especialistas en adicciones (que también atienden a poblaciones de alto riesgo de enfermedad); y la utilización de aplicaciones informáticas para el análisis masivo de los datos clínicos de la población para la detección de pacientes hepáticos no localizados.

Este sistema de búsqueda activa es pionero en España y ha sido seleccionado por el grupo de trabajo de hepatitis C de la Gerencia Regional de Salud para la implantación como estrategia a seguir en el resto de áreas de salud de Castilla y León.

Se estima que en España existen entre unos 120.000 y 140.000 pacientes de ciudadanos con hepatitis C por diagnosticar, cifra que podría situarse en torno a los 6.800 en Castilla y León, “motivo por el que hay que seguir creando herramientas para reducir estos números”.

Con este fin, el Área de Salud Valladolid Oeste ha presentado la ‘Campaña de detección voluntaria de hepatitis C’; proyecto piloto en Sacyl que será evaluado, posteriormente, para conocer el alcance del programa y la satisfacción de los pacientes respecto al mismo.

Esta iniciativa incluye el lanzamiento de carteles y folletos informativos realizados con la colaboración de la empresa Abbvie y la puesta en marcha de un completo sistema de comunicación en los centros de salud.

El objetivo es que todos aquellos pacientes que hayan tenido algún factor de riesgo de infección puedan llamar a un número de teléfono o escribir a un correo electrónico en los que podrán hablar con un profesional de enfermería, especializado en enfermedades hepáticas, y desde donde se les citará directamente para realizarse la determinación de la prueba necesaria para detectar el virus y poderlo tratar cuando sea necesario.

Las personas que utilicen este servicio recibirán un informe confidencial en el que se les comunicará si padecen o no la enfermedad.

 

Fuente: lavanguardia.com

30/05/2019

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