¿Con qué frecuencia debemos analizar la hepatitis C en personas que se inyectan drogas?

09/10/2018 | Artículos, Noticias de prensa

La llegada de los antivirales orales de acción directa anuncia una nueva era en el manejo del virus de la hepatitis C (VHC) en la que la eliminación es un objetivo realista (1).

Un elemento crucial de la estrategia de eliminación es el examen regular de las poblaciones en riesgo. La población de VHC no diagnosticada no sólo representa una carga significativa de enfermedad sino que también impulsa la transmisión. Un desafío importante asociado con el cribado es la pérdida de seguimiento que ocurre con las personas que se inyectan drogas (PQID). Esto se ve agravado por los múltiples pasos inherentes a las pruebas convencionales. Una detección de anticuerpos contra el VHC positiva requiere una prueba de ARN del VHC para distinguir la infección activa de la resuelta. En la práctica, esto significa que se necesitan al menos 3 visitas a la clínica antes de que pueda comenzar el tratamiento.

Un reciente estudio de modelos matemáticos publicado en el Journal of Viral Hepatitis aborda la cuestión de la frecuencia de las pruebas del VHC en PQID (2). El modelo evaluó los entornos con diferentes tasas de prevalencia del VHC: bajo, medio y alto (25%, 50%, 75%, respectivamente). El modelo asumió el acceso universal al tratamiento con un 100% de iniciación después de 30 días de diagnóstico y una tasa de curación del 95%. El resultado fue la frecuencia de prueba requerida para lograr el objetivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de una reducción del 80% en la incidencia para 2030 (utilizando 2015 como referencia). También se evaluó el impacto del cambio a una estrategia de prueba en la que se usa directamente el ARN del VHC o una nueva prueba del antígeno central del VHC. Esto permitiría omitir la prueba inicial de anticuerpos contra el VHC, reduciendo las pérdidas durante el seguimiento y el retraso en el diagnóstico.

Los resultados del modelo muestran que en poblaciones de PQID de baja prevalencia, es posible alcanzar el objetivo de reducción del 80% con una estrategia de prueba de 2 años. Sin embargo, este resultado se basa en una prueba inicial de anticuerpos contra el VHC con un seguimiento del 100% de las pruebas de ARN del VHC en 3 meses y una cobertura de prueba del 80%. Curiosamente, si las pruebas se aumentaran a 6 meses, el objetivo podría alcanzarse tan pronto como 2024. Para poblaciones de PQID de prevalencia media, se requieren pruebas anuales para alcanzar el objetivo si hay 90% de cobertura y 50% de seguimiento con la prueba de ARN del VHC.

Finalmente, para poblaciones de PQID de alta prevalencia (típica para Estados Unidos y Francia), la prueba trimestral con la prueba de anticuerpos contra el VHC lograría sólo una reducción de la incidencia del 60% suponiendo un seguimiento del 100% para pruebas adicionales y una cobertura del 80%. Cambiar a una estrategia de prueba de ARN del VHC / del antígeno central del VHC añade una pequeña mejora, pero incluso con una cobertura del 90%, no se alcanzará el objetivo. Otras medidas de prevención como los programas de jeringuillas y agujas y la terapia de sustitución de opioides (3) deberán ampliarse para lograr una reducción de la incidencia del 80%.

Este estudio destaca la importancia de la prevalencia inicial para las estrategias de eliminación del VHC en las poblaciones de PQID. Las pruebas más frecuentes, la mejor vinculación con la atención y una mayor cobertura de las pruebas serán todas importantes en el camino hacia la eliminación.

Infectious Disease Advisor habló con el Dr. Nick Scott del Departamento de Epidemiología y Medicina Preventiva, Universidad de Monash, Australia, y el Programa de Eliminación de Enfermedades, Burnet Institute, Melbourne, Australia, autor principal del estudio de modelos matemáticos previamente discutido y publicado en el Journal of Viral Hepatitis.

Infectious Disease Advisor: Para los médicos, ¿cuáles son las principales implicaciones de su estudio en poblaciones con alta, media y baja prevalencia del VHC?

Dr. Scott: La principal implicación para los médicos es que las pruebas regulares de VHC y la educación sobre el VHC deben ofrecerse a las personas que indican que están inyectando drogas activamente. En entornos de prevalencia baja, media y alta, sería apropiado ofrecer pruebas trimestrales, semestrales y anuales, respectivamente.

En particular, el estudio demuestra que muchos de los beneficios para la salud pública del tratamiento contra el VHC no se lograrán sin que los médicos realicen un seguimiento activo de los pacientes con anticuerpos positivos para las pruebas confirmatorias de ARN y el inicio del tratamiento.

Infectious Disease Advisor: ¿Es probable que estas recomendaciones cambien con el tiempo si la prevalencia del VHC disminuye?

Dr. Scott: Es probable que estas recomendaciones permanezcan hasta que se haya controlado el VHC como una amenaza para la salud pública, que podría demorar hasta 2030 en muchos entornos. Más allá de esto, se requerirán más modelos para informar las actualizaciones de las pautas de prueba.

Infectious Disease Advisor: ¿Cree que es inevitable que para cumplir con la eliminación del VHC de la OMS será necesario implementar a gran escala las pruebas del antígeno central del ARN del VHC en lugar de las pruebas de anticuerpos contra el VHC?

Dr. Scott: Los modelos sugieren que en entornos con baja prevalencia de VHC, los métodos de prueba existentes (es decir, pruebas de anticuerpos contra hepatitis C seguidas de pruebas de ARN confirmatorias) son suficientes para alcanzar el objetivo de eliminación de hepatitis C, siempre que pudiera lograrse una alta cobertura entre las poblaciones de riesgo. Sin embargo, para entornos de prevalencia de moderada a alta, la disponibilidad de pruebas de antígeno central de ARN de la hepatitis C haría considerablemente más factible alcanzar los objetivos.

Conclusión

La eliminación del VHC dentro del plazo previsto por la OMS requerirá un considerable enfoque en las PQID, particularmente en países como Estados Unidos, donde la prevalencia es muy alta. En combinación con un mayor acceso al tratamiento, es probable que los nuevos enfoques de evaluación sean importantes.

 

Fuente: infectiousdiseaseadvisor.com

Autor: Benjamin Patterson, MBBS, especialista en enfermedades infecciosas.

Referencias:

1) World Health Organization. Combating hepatitis B and C to reach elimination by 2030. Advocacy Brief. http://www.who.int/hepatitis/publications/hep-elimination-by-2030-brief/en/. May 2016. Accessed September 12, 2018

2) Scott N, Sacks-Davis R, Pedrana A, Doyle J, Thompson A, Hellard M. Eliminating hepatitis C: the importance of frequent testing of people who inject drugs in high-prevalence settings [published online July 26, 2018]. J Viral Hepat. doi: 10.1111/jvh.12975

3) Martin NK, Boerekamps A, Hill AM, Rijnders BJA. Is hepatitis C virus elimination possible among people living with HIV and what will it take to achieve it? J Int AIDS Soc. 2018;21 Suppl 2:e25062.

Noticia traducida por ASSCAT

09/10/2018

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