Aprobación de emergencia de la FDA para bamlanivimab, de Lilly, frente a la COVID-19

19/11/2020 | Noticias de prensa

Está indicado en pacientes con la enfermedad en estadio leve a moderado y en riesgo elevado de progresar a un estadio grave.

La agencia reguladora estadounidense FDA ha emitido una aprobación de emergencia (EUA por sus siglas en inglés) para el anticuerpo monoclonal en desarrollo bamlanivimab, de la multinacional norteamericana Lilly, para el tratamiento de pacientes tanto adultos como pediátricos con COVID-19 leve a moderada y con un riesgo elevado de progresar a un estadio grave de la enfermedad o de requerir ingreso por ella. Esto último incluye a pacientes mayores de 65 años con patologías crónicas.

La agencia explica en su comunicado que, aunque la seguridad y efectividad de este tratamiento aún se sigue evaluando, bamlanivimab ha mostrado en ensayos clínicos que, en comparación con placebo, reduce los ingresos y consultas en urgencias asociados a la COVID-19 entre pacientes con alto riesgo de progresión en los 28 días siguientes al tratamiento.

Bamlanivimab no se ha aprobado para pacientes ya ingresados o que requieran oxígenoterapia por COVID-19, ya que entre éstos pacientes no se ha observado beneficio con el anticuerpo monoclonal. Este tipo de productos, según la FDA, pueden estar asociados con peores resultados clínicos cuando se administran a pacientes ingresados con COVID-19 que requieren oxígeno-terapia o ventilación mecánica.

Con esta aprobación, bamlanivimab se convierte en el segundo medicamento aprobado frente a la COVID, aunque su predecesor, el antiviral remdesivir, de Gilead, está indicado en pacientes más graves.

La aprobación de emergencia EUA sigue un procedimiento específico en la FDA. Para determinar si emite una autorización de este tipo o una aprobación convencional, la agencia evalúa la evidencia disponible y valora cuidadosamente el equilibrio entre cualquier potencial riesgo conocido y todos los potenciales beneficios conocidos del producto en su empleo durante una situación de emergencia. Así, basándose en la revisión que la propia agencia ha llevado a cabo de toda la evidencia científica disponible, finalmente ha concluido que “es razonable creer que bamlanivimab puede ser efectivo en el tratamiento de pacientes no ingresados con la enfermedad en “fase leve a moderada”, y que en esos casos los beneficios potenciales conocidos compensan los potenciales riesgos.

El organismo también recuerda que no hay alternativas terapéuticas adecuadas aprobadas para los pacientes en los que se ha indicado el uso de bamlanivimab. Como parte de la evaluación de la EUA, la agencia ha impuesto una serie de medidas de calidad para proteger a los pacientes, y que Lilly tendrá que implementar para la comercialización autorizada.

La FDA ha basado su decisión en el análisis de un ensayo en fase II randomizado, doble-ciego y controlado con placebo entre 465 pacientes adultos no ingresados con síntomas leves a moderados de COVID-19. Entre los 465 pacientes, 101 recibieron una dosis de 700 miligramos de bamlanivimab, 107 otra de 2.800 miligramos, 101 recibieron 7.000 miligramos y 156 recibieron placebo en los tres días posteriores al diagnóstico positivo confirmado con un test viral de SARS-CoV-2.

Investigación de Lilly en marcha

Lilly tiene dos anticuerpos bamlanivimab etesevimab, fruto de su colaboración con AbCellera y Junshi, respectivamente. En términos generales, el empleo de anticuerpos monoclonales en este caso se basa en la estrategia de clonar los anticuerpos procedentes de pacientes que han superado la COVID-19. “En esencia se basa en la misma estrategia de inmunidad pasiva que el plasma de convaleciente”, según explicó a este periódico hace unas semanas José Antonio Sacristán, director médico de Lilly España.

La compañía anunció en septiembre resultados positivos con bamlanivimab en monoterapia en pacientes ambulatorios con síntomas leves y moderados. Además de una reducción de la carga viral y los síntomas, el fármaco logró disminuir un 72% las hospitalizaciones y las visitas a Urgencias. Ya en octubre, comunicó nuevos datos del ensayo Blaze-1 con la combinación de bamlanivimab y etesevimab que mostraron una reducción de este parámetro del 84,5%. Los datos formaban parte de la documentación presentada por Lilly a la FDA para la solicitud de la aprobación de uso de emergencia del fármaco. Se trata, por otro lado, del primer estudio longitudinal que evalúa la carga viral en pacientes con COVID-19 ambulatorios.

Desde la compañía explican que bamlanivimab se une a la superficie de las partículas virales, bloqueando su entrada en las células del hospedador, lo que potencialmente conduciría a la reducción de la carga viral. En el estudio se observaron diferencias significativas en el descenso de la carga viral a los 11 días entre los pacientes tratados con la dosis de 2.800 mg de bamlanivimab y los del grupo placebo, siendo esta 3,4 veces menor en los primeros. Cuando se evaluó el descenso de la carga viral en puntos temporales previos, por ejemplo, 3 días después la infusión, se observó un posible efecto del tratamiento, sin diferencias relevantes entre las 3 dosis de bamlanivimab. Se confirmaría, de esta forma, la inmunización pasiva que se había reportado previamente en primates.

Menos hospitalizaciones

Además, un mes después de la infusión, la tasa de visitas a urgencias y hospitalizaciones asociadas a la COVID-19 entre los pacientes tratados con bamlanivimab fue un 72% inferior a la del grupo tratado con placebo. La mayoría de pacientes hospitalizados presentaban factores de riesgo como edad avanzada o un elevado índice de masa corporal, sugiriendo un efecto más pronunciado del tratamiento en estos pacientes. Los datos publicados sugieren, además, una relación entre una menor carga viral y una menor frecuencia de hospitalizaciones.

Mientras que la monitorización de la carga viral por PCR presenta ciertas limitaciones, al poder persistir el ARN viral incluso en ausencia de virus con capacidad replicativa, la reducción de las hospitalizaciones es un parámetro clínico objetivo. Respecto a la solidez y potencia de los resultados, se podría decir que el nivel de evidencia es alto, puesto que se trata de un criterio de valoración secundario clave, preespecificado en el protocolo, y de un ensayo aleatorizado, doble ciego.

Lilly sostiene que es de esperar que su anticuerpo monoclonal sea menos eficaz en pacientes en fase avanzada, que reciben otros tratamientos, que probablemente hayan desarrollado sus propios anticuerpos y se encuentren en la fase inflamatoria de la enfermedad.

 

Fuente: redaccionmedica.com

19/11/2020

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