El hígado graso no alcohólico (NAFLD) es la enfermedad hepática más común, y se observa en aproximadamente el 30% de la población general.

Nuevas técnicas radiológicas de ultrasonidos sobre cuantificación de acumulación de grasa permiten detección temprana del hígado graso no alcohólico (NAFLD), según el Dr. José Ángel Jiménez Lasanta, del Hospital GTIP de Badalona-Barcelona, especialista en radiología y especialmente de ultrasonidos que ha participado en el 36 Congreso de la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM) y XXXI CIR.

El hígado graso no alcohólico (NAFLD) es la enfermedad hepática más común, se caracteriza por la acumulación de triglicéridos hepáticos y resistencia a la insulina, se observa en aproximadamente el 30% de la población general y se asocia con varias comorbilidades metabólicas que son el factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares. Todo ello hace fundamental la detección de la enfermedad, especialmente en sus fases de reversibilidad.

El médico radiólogo es clave, por la detección, progresión de la técnica y seguimiento de ensayos clínicos para tratamientos específicos. La ecografía se posiciona como técnica multiparamétrica cada vez más utilizada, partiendo de un estudio morfológico, doppler, contraste, elastografía y coeficiente de atenuación (unificación de la grasa).

Según el Dr. José Ángel Jiménez Lasanta, ponente del 36 Congreso de la SERAM y XXXI CIR “En concreto, la cuantificación y la estadificación de esteatosis por ecografía tiene la ventaja de que no se usan radiaciones ionizantes, es más asequible económicamente, transportable, reduce otro número de exploraciones como la biopsia hepática por lo que disminuye el gasto; aunque es operador dependiente, respecto a otras técnicas. Además, puede prevenir la evolución de la cirrosis tratándola cuando está en fases precoces de esteatosis, de ahí la importancia de su cuantificación y la estadificación”.

Existen varias técnicas según la tecnología utilizada, pero las que entran dentro del contexto del estudio multiparámetrico hepático por ecografía y que incluye desde un estudio morfológico del mismo, pasando por la elastografía y el estudio de atenuación o de cuantificación de grasa , con buenos resultados en las últimas publicaciones científicas en relación con los hallazgos histológicos por biopsia, “aunque la resonancia magnética (RM) y tomografía computarizada (TAC) también pueden ser utilizadas para la detección de grasa en el hígado”, puntualiza el Dr. Jiménez.

Factores de riesgo

Los principales factores de riesgo de la NAFLD son: obesidad (sobre todo visceral), diabetes mellitus tipo 2, dislipidemia, síndrome metabólico y síndrome del ovario poliquístico. Entre los factores de riesgo se enumeran también se encuentran el hipotiroidismo, hipopituitarismo, hipogonadismo, apnea del sueño, estado tras pancreatoduodenectomía y psoriasis.

 

Fuente: immedicohospitalario.es

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