Los nuevos casos de hepatitis C se han triplicado en la última década

04/05/2020 | Noticias de prensa

Las personas de entre 20 y 30 años ahora representan más de un tercio de los infectados por hepatitis C crónica.

La tasa de hepatitis C aguda o recién adquirida se triplicó entre 2009 y 2018, según un informe reciente de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los EEUU (CDC, en sus siglas en inglés). Además, la enfermedad hepática ahora afecta a cada generación, con nuevos casos de hepatitis C crónica entre los millennials, en gran medida asociados con la crisis de los opioides, igualando a los de los ‘baby boomers’.

Se estima que 2,4 millones de personas viven con la infección crónica por el virus de la hepatitis C (VHC), y alrededor del 40% de ellas no saben que portan el virus. Aunque algunas personas con VHC recién adquirido eliminarán el virus espontáneamente sin tratamiento, más de la mitad desarrollan infección crónica que dura más de seis meses.

Como se describe en el Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad del 10 de abril, se informaron 3.621 casos de VHC agudo a los CDC en 2018, lo que representa un estimado de 50.300 casos nuevos en total después de tener en cuenta el subregistro. La tasa de nuevas infecciones aumentó en aproximadamente un 300% entre las personas de 20 a 29 años y en aproximadamente un 400% entre las personas de 30 a 39 años.

Además, los CDC recibieron informes de 137.713 casos nuevos de hepatitis C crónica durante el mismo año. Casi dos tercios (63,1%) estaban en hombres. Los millennials (personas nacidas entre 1981 y 1996) representaron el 36,5% de estos casos, en comparación con el 36,3% entre los ‘baby boomers’ (los nacidos entre 1945 y 1965) y el 23,1% entre la generación X (los nacidos entre 1966 y 1980).

Estos hallazgos respaldan la nueva recomendación de los CDC de que todos los adultos de 18 años de edad y mayores, no sólo los ‘baby boomers’, deben someterse a la detección del VHC al menos una vez, a menos que la prevalencia local del virus sea muy baja. El aumento de las tasas de hepatitis C entre las personas en edad fértil ha llevado a un riesgo cada vez mayor de transmisión del VHC de madre a hijo, y los CDC ahora recomiendan a las mujeres hacerse la prueba durante cada embarazo. Las personas de cualquier edad deben hacerse la prueba si tienen un mayor riesgo de hepatitis C, y aquellos que actualmente comparten agujas u otro equipo de inyección de drogas deben recibir pruebas regulares de detección del VHC siempre que sigan en riesgo.

Muchas personas con hepatitis C no tienen síntomas o sólo síntomas menores, como fatiga, durante sus primeras etapas. Pero durante años o décadas, la hepatitis C crónica puede provocar complicaciones hepáticas graves, como cirrosis, cáncer de hígado e insuficiencia hepática que requieren un trasplante. El VHC ahora es fácilmente curable con antivirales de acción directa, por lo que es importante que las personas que viven con el virus conozcan su estado para que puedan recibir atención y tratamiento oportunos.

Junto con más pruebas y tratamiento de la hepatitis C, los CDC recomiendan ampliar los servicios de prevención, incluidos los programas de acceso a jeringas y el tratamiento asistido con medicamentos (por ejemplo, usando metadona o buprenorfina) para personas con trastorno por abuso de sustancias. Estos servicios se pueden proporcionar en una variedad de entornos, como clínicas de atención primaria y departamentos de emergencias.

“Cada caso de insuficiencia hepática y cada muerte por esta enfermedad es una tragedia prevenible”, afirmó Carolyn Wester, MD, MPH, directora de la División de Hepatitis Viral de los CDC, en un comunicado de prensa. “Nuestra esperanza es que la detección universal y el mayor acceso al tratamiento mejoren significativamente la salud de millones de estadounidenses que ya tienen hepatitis C y también ayuden a detener la epidemia de infecciones de hepatitis C entre todas las generaciones”.

 

Fuente: hepmag.com

04/05/2020

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