Informe del proyecto HEPAHEALTH: Factores de riesgo y la carga de la enfermedad hepática en Europa y algunos países de Asia Central

12/09/2018 | Publicaciones de otras entidades

HEPAHEALTH es el segundo resumen encargado por EASL sobre la carga de la enfermedad hepática en Europa. Esta nueva iniciativa abarca la región de la UE, así como la situación en Islandia, Kazajstán, Noruega, Rusia, Serbia, Suiza y Uzbekistán, un total de 35 países.

Los objetivos de este último informe fueron:

  • Informar sobre la última epidemia de hepatopatía en la región europea más amplia.
  • Presentar los datos sobre los principales factores de riesgo de enfermedad hepática.
  • Llevar a cabo una revisión sobre intervenciones de salud pública.

Desde que publicamos nuestro primer resumen en 2013, la carga de la enfermedad hepática no ha mejorado. Por el contrario, la prevalencia aumenta o se estanca en la mayoría de los países encuestados. En particular, la mortalidad por cáncer de hígado ha aumentado y sólo unos pocos países han visto una disminución o incluso una estabilización en las tasas desde 1980.

¿Por qué sucede esto?

La región europea es el mayor consumidor de bebidas alcohólicas en el mundo y los esfuerzos para reducir el consumo de alcohol se estancan en muchos países. Del mismo modo, las tasas de obesidad han aumentado en casi todos los países que encuestamos desde 2013, y las tasas de enfermedad hepática no alcohólica (NAFLD, en sus siglas en inglés) están aumentando en consecuencia. En el sur y este de Europa, la hepatitis viral sigue siendo la principal causa de mortalidad por enfermedad hepática. En general, dos puntos se destacan:

La enfermedad hepática mata temprano: dos tercios de todos los años potenciales de vida perdidos debido a una enfermedad hepática fueron años de vida útil. Esto contrasta con otras enfermedades, como el accidente cerebrovascular, donde la mayoría de las muertes ocurren después de los 65 años.

Existe una división geográfica y de ingresos: la mortalidad por enfermedad hepática ha disminuido en Europa occidental y central desde 1970. La mayoría de los países con tasas altas o estables de hepatopatía se encuentran en las partes más pobres de la Unión Europea y en los países de la antigua Unión Soviética. Pero el Reino Unido y Finlandia van en contra de las tendencias de Europa occidental y de los países nórdicos: ambos países han visto un aumento pronunciado en la mortalidad por enfermedad hepática desde 1970.

¿Qué es lo que hay que hacer?

Las vacunas para el virus de la hepatitis B (VHB) y la detección de productos sanguíneos en la UE desde principios de la década de 1990 han ayudado a reducir drásticamente el número de infecciones por el VHB. Pero se deben implementar mejores políticas de reducción de daños y estrategias de microeliminación en toda la región si queremos tener un impacto en las tasas de infección por el virus de la hepatitis C (VHC). La nueva generación de antivirales de acción directa eliminará en gran medida los casos de VHC, siempre que los gobiernos se aseguren de que todos los pacientes que los necesiten tengan acceso al tratamiento.

Está claro que la prevención es la clave para reducir otras enfermedades del hígado, particularmente para la enfermedad hepática relacionada con el alcohol y la obesidad donde no existen tratamientos efectivos o no son muy efectivos. Los países europeos deben hacer más para promover una reducción en el consumo de alcohol y para reducir los niveles de obesidad. La Unión Europea y sus Estados miembros solían ser un líder mundial en políticas progresivas de salud pública: es hora de que vuelvan a ponerse de pie y salven a otra generación de enfermedades hepáticas.

Para descargar el informe completo en inglés, clicad en la imagen:

 

Fuente: easl.eu

Noticia traducida por ASSCAT

12/09/2018

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