Detección de una elevada prevalencia de fibrosis hepática entre adultos europeos sin enfermedad hepática conocida: un estudio basado en la población

04/05/2018 | Artículos, Artículos científicos

A largo plazo, la progresión de la fibrosis hepática es el factor pronóstico más importante en las enfermedades hepáticas crónicas.

Contexto y objetivos

A largo plazo la progresión de la fibrosis hepática es el factor pronóstico más importante en las enfermedades hepáticas crónicas. Poco se sabe sobre la prevalencia de la fibrosis hepática en la población general. El objetivo del estudio fue investigar la prevalencia de fibrosis hepática en la población adulta en general con enfermedad hepática desconocida.

Métodos

Se trata de un estudio transversal de base poblacional realizado en el área metropolitana de Barcelona. Se identificaron al azar personas de entre 18 y 75 años de edad a través del registro de salud de atención primaria. De los 4.866 sujetos invitados, participaron 3.076 (63,2%). La fibrosis hepática se estimó midiendo la rigidez hepática (RH) con elastografía transitoria (ET). Se realizó biopsia hepática en 92 sujetos con aumento de la RH.

Resultados

Las estimaciones de prevalencia de aumento de la RH (>6,8, >8,0 y >9,0 kPa) fueron 9,0%, 5,8% y 3,6%, respectivamente. La etiología de la enfermedad hepática más prevalente fue la enfermedad por hígado graso no alcohólico (EHGNA, NAFLD en inglés), seguida por la toxicidad por alcohol. Los factores que se asociaron de forma independiente con un aumento de la RH fueron el sexo masculino, la obesidad abdominal, la diabetes tipo 2, la glucosa sérica, las lipoproteínas de alta densidad y los niveles de triglicéridos. Los sujetos sin factores de riesgo para NAFLD o sin consumo de alcohol tenían una prevalencia muy baja de incremento de RH. El mejor valor de corte de RH para la fibrosis hepática significativa (F2-F4) fue de 9,2 kPa, con alta sensibilidad y especificidad. La Elastografía o FibroScan® fue más precisa que la determinación de alanina aminotransferasa (ALT), la puntuación de fibrosis NAFLD o el score FIB-4. Se propone un algoritmo para el cribado de la fibrosis hepática utilizando la elastografía o FibroScan® en el entorno comunitario.

Conclusiones

Los hallazgos muestran una alta prevalencia de enfermedad hepática silente con fibrosis avanzada relacionada principalmente con NAFLD en sujetos europeos adultos sin enfermedad hepática conocida. Un valor de RH inferior a 9,2 kPa predice la ausencia de fibrosis hepática significativa con gran precisión y podría utilizarse con fines de cribado.

Introducción

Actualmente la hepatopatía asociada al VHC está disminuyendo en todo el mundo y se observa que aumenta la EHGNA y la hepatopatía asociada al consumo de alcohol. La EHGNA es un problema de salud cuya frecuencia está aumentando en la mayoría de las áreas del mundo y que se asocia a comorbilidades metabólicas, principalmente obesidad, diabetes tipo 2, hiperlipidemia y síndrome metabólico. La EHGNA afecta aproximadamente al 25% de la población en todo el mundo y los pacientes con EHGNA tienen una supervivencia menor en comparación con la población general. Sin embargo, se debe señalar que sólo en una proporción relativamente pequeña de pacientes con EHGNA su enfermedad progresará hasta desarrollar cirrosis, siendo el principal factor predictivo la fibrosis hepática. La presencia y gravedad de la fibrosis no sólo predice el desarrollo de la cirrosis, sino también la supervivencia a largo plazo. Los estudios epidemiológicos que evalúan la prevalencia de hígado graso no alcohólico en la población general se han basado en la evaluación de la grasa en el hígado, estudiada mediante ecografía abdominal, pero la información sobre la prevalencia de la fibrosis hepática en la población general es muy escasa. Esta información puede ser útil para diseñar estrategias de detección para el diagnóstico precoz de la fibrosis hepática, que puede permitir intervenciones terapéuticas antes de que se desarrolle la cirrosis.

Métodos

Diseño del estudio y participantes

Se trata de un estudio transversal de base poblacional, cuyo objetivo es investigar la prevalencia de la fibrosis hepática, evaluada mediante la medición de la rigidez hepática (RH) con elastografía transitoria (ET) o FibroScan®, un método ampliamente aceptado para la evaluación no invasiva de la fibrosis hepática. El estudio se realizó en varios municipios en la parte norte del área metropolitana de Barcelona entre abril de 2012 y enero de 2016, en población general adulta sin enfermedad hepática conocida de un área urbana de Cataluña, en el suroeste de Europa.

El sistema de salud en Cataluña es público y todos los ciudadanos están incluidos en un registro de salud y se les asigna un médico de atención primaria que se encuentra en el centro de atención primaria más cercano a su domicilio. Los participantes en el estudio fueron identificados al azar de un total de 162.950 sujetos de entre 18 y 75 años de los registros de los centros de atención primaria de salud de los municipios incluidos en el estudio. Los sujetos identificados aleatoriamente fueron contactados por teléfono e invitados a participar. A los interesados en participar se les pidió que asistieran a su centro de atención primaria de salud, donde un miembro de su equipo de investigación, compuesto por un médico de atención primaria y una enfermera de investigación, les explicaron cuidadosamente el protocolo del estudio.

Los pacientes con antecedentes conocidos de enfermedad hepática se excluyeron del estudio. Otros criterios de exclusión fueron diagnósticos de malignidad u otras enfermedades graves (insuficiencia cardíaca congestiva, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, nefropatía crónica que requiere diálisis, trasplante de órganos previo y/o enfermedades neurológicas graves), o estar ingresados en centros de enfermos crónicos. Tras la firma del consentimiento informado, se realizó: (1) historial médico detallado, incluido el consumo de alcohol (evaluado como unidades de bebida/semana); medidas antropométricas, que incluyen el peso corporal, la altura y la circunferencia de la cintura; y presión arterial; (2) análisis de sangre, incluyendo bioquímica hepática, marcadores del virus de la hepatitis B y C (antígeno de superficie de la hepatitis B y virus de la hepatitis C), glucemia, hemoglobina glicosilada, perfil lipídico, creatinina sérica y ferritina sérica; y (3) se realizó un FibroScan® con medición de la RH (ver más adelante). Los sujetos con RH mayor de 6,8 kPa, que pueden ser indicativos de fibrosis hepática significativa, así como aquellos con RH menor de 6,8 kPa pero con niveles de alanina aminotransferasa (ALT) superiores a 2 veces el límite superior de la normalidad, se enviaron a la consulta de hepatología. Los sujetos restantes no se sometieron a ninguna evaluación adicional. La consulta de hepatología consistió en una evaluación exhaustiva del estadio y la causa de la enfermedad hepática, y se les ofreció realizar una biopsia hepática (si aceptaban someterse al procedimiento).

Procedimientos

La elastografía se realizó utilizando el sistema FibroScan® (402; Echosens, París, Francia). Sólo se utilizó la sonda M porque la sonda XL no estaba disponible.

Se realizó una biopsia hepática por vía percutánea con la aguja Trucut mediante el procedimiento estándar. La histología hepática fue evaluada por 2 patólogos hepáticos (N.O. y A.D.) que no conocían los resultados de la medición de la RH y se clasificó el estadio de la fibrosis de F0 a F4. La NAFLD y la hepatopatía alcohólica se definieron utilizando criterios de diagnóstico estándar.

Análisis estadístico

La principal variable de resultado fue la prevalencia de la fibrosis hepática, según se evaluó mediante un aumento de RH (mayor o menor de 6,8 kPa). Este valor de corte se utilizó como la principal variable de resultado en el análisis porque estaba predeterminado en el protocolo del estudio. No obstante, debido a que el nivel de corte óptimo de RH para definir fibrosis hepática significativa cambió desde que se escribió el protocolo de estudio, también se utilizaron otros valores, 8,0 kPa y 9,0 kPa, que se han mostrado útiles para definir una fibrosis hepática significativa en grandes poblaciones de pacientes, en especial con NAFLD. 

Resultados

Características de la población de estudio

De los 4.866 sujetos elegibles, 3.076 aceptaron participar en el estudio (tasa de éxito, 63,2%). 52 pacientes fueron excluidos: 46 (1,5%) por mediciones de RH no fiables y 16 por otras razones. Por lo tanto, la población de estudio consistió en 3.014 sujetos.

Prevalencia de aumento de la rigidez hepática: relación con factores de riesgo de enfermedad hepática crónica

La prevalencia de RH incrementada (más de 6.8 kPa) en toda la serie fue del 9,0% (IC95%, 8,0%-10,1%). Cuando se usaron valores de corte más altos para la RH (8,0 kPa y 9,0 kPa), la prevalencia de RH fue del 5,8% (5,0%-6,7%) y 3,6% (2,9%-4,3%), respectivamente. En toda la serie, el valor medio de RH fue de 5 kPa (rango, 2-46,4 kPa). La distribución de los valores de RH en toda la población se muestra en la Figura 2 complementaria. Hubo una relación entre los valores de RH y la edad, el sexo masculino y una serie de factores de riesgo de enfermedades hepáticas crónicas. En análisis multivariados, los factores asociados con una RH aumentado fueron el sexo masculino, la obesidad abdominal, la diabetes tipo 2, el nivel de glucosa sérica, los niveles de lipoproteínas de alta densidad y los triglicéridos, así como niveles aumentados de ALT. Los factores predictivos fueron idénticos independientemente del nivel de corte de RH utilizado, 6,8, 8,0 o 9,0 kPa. Cuando los sujetos con alto riesgo de consumo de alcohol o portadores de anticuerpos antivirus de la hepatitis C o bien del antígeno de superficie de la hepatitis B positivo fueron excluidos del análisis (n: 304), la prevalencia de RH aumentada fue 8,3%, 5,3%, y 3,3% para los valores de corte 6,8, 8,0 y 9,0 kPa, respectivamente, valores ligeramente inferiores a los observados en toda la población. El análisis multivariado en esta población de pacientes arrojó resultados muy similares a los de la población total. Cuando sólo se consideraron sujetos con un aumento en el consumo de riesgo de alcohol (n: 273), la prevalencia de incrementos de RH fue 16,1% (12,0-21,0), 10,3% (6,9-14,5) y 6,6% (4,0-10,2) para los 3 diferentes valores de corte, respectivamente.

*Figura 2 complementaria: Clinical Gastroenterology and Hepatology. DOI: (10.1016/j.cgh.2017.12.048)

Hubo una relación entre la esteatosis, según lo estimado por el índice de hígado graso (IHG) y la RH. La prevalencia de aumento de RH en los pacientes con esteatosis grave (IHG 60) fue del 20,3%, 13,7% y 8,9% con los valores de corte de 6,8, 8,0 y 9,0 kPa, respectivamente. Los valores correspondientes en pacientes con IHG <60 fueron 2,6%, 1,2% y 0,4%, respectivamente (p <0,001, para todos).

Fibrosis en la biopsia hepática: relación con la RH (rigidez hepática) y las puntuaciones biológicas

Se ofreció una consulta de hepatología a 300 sujetos (10% de la población total, en 271 a causa de una RH mayor de 6,8 kPa y en 29 debido a ALT> 2 límite superior de la normalidad), y 179 aceptaron. 92 de estos 179 sujetos accedieron a someterse a una biopsia hepática (31% de todos los pacientes elegibles). De estos 92 pacientes, 81 tenían NAFLD y 7 tenían hepatopatía alcohólica. Los 4 pacientes restantes no tenían anomalías histológicas. La RH fue ligeramente mayor en los pacientes en los que se realizó una biopsia hepática en comparación con aquellos en los que no (10,1+5,3 vs. 8,9+3,5 kPa, respectivamente, p = .024).

La RH aumentó progresivamente con el grado de fibrosis en la biopsia hepática, de 8,4+1.9 en pacientes con F0 a F1 a 10,7+1,5, 14,2+1,6 y 30,8+10,8 kPa en pacientes con F2, F3 y F4, respectivamente (P <.001). La comparación de las características demográficas y clínicas de los pacientes con F0 a F1 y los de los pacientes con F2 a F4 sólo mostró diferencias estadísticamente significativas en los pacientes con diabetes tipo 2 (19% frente al 43%, respectivamente, P = .0015). La proporción de pacientes diagnosticados con fibrosis hepática significativa (F2) aumentó con el nivel de corte utilizado. Con una RH >6,8 kPa, el 32% de los pacientes tenía fibrosis hepática significativa, un porcentaje que aumentó a 45% y 65% con los valores de corte del FibroScan® de 8,0 kPa y 9,0 kPa, respectivamente.

El valor de RH que mejor predijo la presencia de fibrosis hepática significativa fue el de 9,2 kPa, con una sensibilidad del 93%, una especificidad del 78% y una precisión predictiva del 83%. La precisión predictiva de RH en la detección de fibrosis hepática significativa fue mejor que la de los niveles de ALT, y la puntuación de fibrosis NAFLD y FIB-4, 2 puntuaciones que se han correlacionado con la fibrosis hepática.

Desarrollo de un algoritmo para la detección de la fibrosis hepática en la comunidad

A continuación, se estudió desarrollar un algoritmo que podría ser útil para el cribado de la fibrosis hepática en sujetos de la comunidad utilizando el FibroScan® como método de cribado. El nivel de corte utilizado fue de 9,2 kPa porque este valor tenía la mayor precisión predictiva para la fibrosis hepática significativa, con un valor predictivo negativo muy alto y un valor predictivo positivo razonablemente alto.

Primero se analizó la prevalencia de fibrosis hepática significativa en sujetos clasificados según la presencia o ausencia de factores de riesgo de fibrosis hepática (obesidad, diabetes tipo 2, hiperlipidemia, hipertensión arterial, síndrome metabólico o consumo de alcohol). En general, el 57,9% de los sujetos tenían 1 o más factores de riesgo. Notablemente, la prevalencia de una RH> 9,2 kPa en pacientes sin factores de riesgo fue sólo del 0,4%, en comparación con el 5,0% en pacientes con 1 o más factores de riesgo (p <0,001). Luego se analizó si algunas variables de laboratorio o puntuaciones (scores) podrían ser útiles para descartar una fibrosis hepática significativa en el subconjunto de pacientes con factores de riesgo. De las 4 variables analizadas (niveles de transaminasas, puntuación de fibrosis NAFLD, FIB-4 y IHG), el IHG tuvo el valor predictivo negativo más alto y también mostró una mejor área bajo la curva para la predicción de fibrosis hepática significativa.

Sobre esta base, se desarrolló un algoritmo de 3 pasos para el cribado de la fibrosis hepática en atención primaria. El primer paso consiste en la evaluación de los factores de riesgo para la fibrosis hepática (síndrome metabólico o sus componentes y un consumo de riesgo de alcohol). Los sujetos sin factores de riesgo no deben someterse a exámenes de detección debido a un riesgo muy bajo de fibrosis hepática. El segundo paso consiste en calcular IHG en sujetos con factores de riesgo. Los pacientes con un valor de IHG menor a 60 no deben ser examinados debido a un riesgo muy bajo de fibrosis hepática. Finalmente, en el tercer paso, se debe realizar un FibroScan® en sujetos con factores de riesgo e IHG> 60. La prevalencia de RH> 9,2 kPa en este grupo de alto riesgo es de 8,7%. Con este enfoque, aproximadamente dos tercios de la población de 18 a 75 años no requerirían exámenes de detección de fibrosis hepática. El algoritmo se comportó igualmente bien en sujetos de 45 a 75 años y si se excluyeron los sujetos con consumo de alcohol (datos no mostrados).

Discusión

El presente estudio mostró una elevada prevalencia de fibrosis hepática, estimada por el aumento de la RH medida con el FibroScan®, en una cohorte de 3.014 sujetos europeos de entre 18 y 75 años con enfermedad hepática desconocida previamente e identificada aleatoriamente de la población general. Los puntos fuertes de la investigación han sido los siguientes: (1) estudio basado en la población; (2) alta tasa de participación de sujetos elegibles (casi dos tercios); y (3) la correlación entre los hallazgos de RH y la fibrosis hepática evaluada mediante biopsia hepática en casi un tercio de los sujetos con aumento de RH.

Existen muy pocos estudios que investiguen la prevalencia de la fibrosis hepática en la población general. No se ha definido un valor de corte preciso de RH en esta población; por lo tanto, las estimaciones de prevalencia varían según el valor de RH elegido. Koehler et al. informaron de una prevalencia de fibrosis hepática del 5,6% con un valor de corte de 8,0 kPa en 3.040 sujetos mayores de 45 años de Rotterdam. En un estudio de Hong Kong, la prevalencia estimada entre 922 sujetos de 18 a 72 años fue del 2%, con un límite de 9,6 kPa. No se realizaron biopsias hepáticas en estos 2 estudios; por lo tanto, no se pudo establecer un corte ideal de RH. Finalmente, en un estudio de Francia que incluyó 1.358 sujetos mayores de 45 años, la prevalencia estimada fue del 7%, con un valor de corte predefinido de 8 kPa. La fibrosis hepática se confirmó histológicamente en algunos sujetos con aumento de RH. En los 3 estudios, la causa más común de enfermedad hepática fue la EHGNA.

En el estudio actual, las estimaciones de prevalencia de fibrosis hepática significativa no variaron del 9% con el valor de corte de 6,8 kPa, al 5,8% con 8,0 kPa y al 3,6% con 9,0 kPa. Las tasas más altas se observaron entre los sujetos con factores de riesgo para EHGNA y los sujetos con un mayor consumo de alcohol. Los factores predictivos independientes asociados con una RH aumentada fueron el sexo masculino y los componentes del síndrome metabólico. Las estimaciones del estudio actual indican que la prevalencia de fibrosis hepática significativa (F2-F4) entre la población europea de origen caucásico, de 18 a 75 años, sin enfermedad hepática conocida, es del 2,61%, y la prevalencia de cirrosis es del 0,4%. La extrapolación de estos datos a toda la población europea (738 millones en 2016) indica que aproximadamente 10 millones de ciudadanos europeos con enfermedad hepática desconocida tienen fibrosis hepática significativa y aproximadamente 1,5 millones tienen cirrosis silente (no diagnosticada).

Una característica específica de la presente investigación en comparación con estudios previos basados ​​en la población, es la evaluación de la relación entre la rigidez hepática (RH) y la fibrosis hepática según lo determinado por el examen histológico. El mejor nivel de corte para un diagnóstico de fibrosis hepática significativa fue de 9,2 kPa, con una sensibilidad del 93% y una especificidad del 78%, con el 83% de los casos diagnosticados correctamente. Casi dos tercios de los sujetos con una RH> 9,2 kPa tenían fibrosis hepática significativa, mientras que casi todos los sujetos (95,8%) con RH por debajo de este valor tenían sólo F0 o F1. Este valor es similar al 8,7 kPa informado en una investigación reciente en pacientes con NAFLD. Por lo tanto, nuestros resultados sugieren que el FibroScan® es un método valioso para detectar la fibrosis hepática significativa en sujetos sin enfermedad hepática conocida y es útil para la detección de la fibrosis hepática en la comunidad. El valor de corte de 9,2 kPa parece lo suficientemente preciso como para definir una fibrosis hepática significativa; sin embargo, debido a que este valor se deriva de un número relativamente bajo de sujetos con histología hepática, debería validarse en futuros estudios poblacionales prospectivos antes de que se implemente en la práctica clínica con fines de cribado.

Los hallazgos del estudio actual muestran que el FibroScan® tiene una mayor precisión predictiva si se compara con la puntuación de fibrosis NAFLD o con el FIB-4, lo que sugiere que estos marcadores de fibrosis, no son útiles para la detección de fibrosis hepática significativa en la población general. Esto de alguna manera se esperaba porque estas pruebas se diseñaron para diagnosticar o bien excluir casos con fibrosis avanzada y su rendimiento para la fibrosis hepática significativa es limitado. Los enzimas hepáticos (ALT) también se han propuesto para detectar enfermedad hepática en sujetos con sospecha de NAFLD. Los presentes hallazgos muestran que casi el 75% de los sujetos con una RH> 9,2 kPa tenían niveles normales de ALT, lo que indica que muchos sujetos con fibrosis hepática significativa podrían pasar sin diagnóstico si se utilizaran niveles de enzimas hepáticos para el cribado de la fibrosis hepática.

En base de los hallazgos del presente estudio, se propuso un algoritmo para el cribado de la fibrosis hepática en la comunidad, que incluye 3 pasos: (1) identificación de sujetos con factores de riesgo de fibrosis hepática; (2) evaluación de IHG; y (3) realizar FibroScan® para medir la RH. La estimación de prevalencia de fibrosis hepática entre sujetos sin factores de riesgo para NAFLD o sin consumo de riesgo de alcohol fue muy baja (0,4%); por lo tanto, de acuerdo con estos resultados, los sujetos sin factores de riesgo no deben ser evaluados. El segundo paso se debe aplicar a los sujetos con factores de riesgo y consiste en utilizar un sistema de puntuación con un alto valor predictivo negativo para identificar a los sujetos con una muy baja probabilidad de fibrosis hepática significativa y que no requerirían detección. En este sentido, la mejor puntuación fue el IHG, una puntuación que proporciona una evaluación no invasiva de la cantidad de grasa en el hígado, mientras que la puntuación de fibrosis NAFLD y la FIB-4 tuvieron un rendimiento inferior. Finalmente, el tercer paso consiste en realizar el FibroScan® en todos los casos (edad, 18-75) con factores de riesgo de fibrosis hepática e IHG> 60.

El umbral más bajo de edad podría aumentarse a 40-50 años debido a la baja prevalencia de fibrosis hepática en sujetos menores de esta edad según los presentes hallazgos. Los sujetos con una RH <9,2 kPa no deberían ser derivados a una consulta de hepatología debido a una muy baja probabilidad de fibrosis hepática significativa. Los problemas de salud de estos pacientes deberían ser controlados a nivel de atención primaria por médicos generales y enfermeras, mediante programas específicos de modificación del estilo de vida. Por el contrario, los sujetos con una RH> 9,2 kPa deben ser derivados a un hospital para una consulta de hepatología.

No se ha realizado un análisis de coste-efectividad de este algoritmo propuesto para el cribado en la población general. No obstante, la viabilidad de tal intervención de salud pública depende únicamente del grupo específico a estudiar. Si se aplica a un entorno de población general, la cantidad de personas a las que sería necesario estudiar para diagnosticar correctamente un nuevo caso de fibrosis significativa es de aproximadamente 36,7 individuos. Sin embargo, con las estimaciones de prevalencia actuales y dentro del algoritmo propuesto, este número disminuye a 13,8, lo que representa una mayor eficiencia de 2,65 veces con respecto al primer escenario.

Este estudio tuvo algunas limitaciones que deberían mencionarse. En primer lugar, la población estudiada era principalmente de origen caucásico, con sólo el 5% de los sujetos de otros orígenes étnicos. Por lo tanto, no sabemos si los resultados encontrados se aplican a otros grupos étnicos. En segundo lugar, no se dispuso de la sonda XL. El uso de esta sonda podría reducir el número de mediciones de RH no valorables, particularmente entre sujetos obesos, y también un número de resultados falsos positivos. Además, hubiera sido interesante cuantificar la cantidad de grasa en el hígado mediante el uso de un parámetro de atenuación controlada, un sistema que está acoplado a la medición RH; sin embargo, esta herramienta no estaba disponible. Finalmente, como se mencionó anteriormente, hubiera sido ideal tener un mayor número de sujetos con una evaluación de histología hepática; aunque, para un estudio poblacional en sujetos asintomáticos con enfermedad hepática desconocida previamente una tasa de biopsia hepática del 31% es bastante alta.

En conclusión, los hallazgos de este estudio poblacional muestran una prevalencia inesperadamente alta de fibrosis hepática significativa, principalmente relacionada con NAFLD, en una población urbana europea de entre 18 y 75 años, de origen caucásico, sin enfermedad hepática conocida. Estos datos resaltan la relevancia de la EHGNA como un problema de salud importante y sugieren que se deben tomar medidas preventivas y de detección eficaces para reducir el impacto presente y futuro de esta enfermedad en la población.

Comentarios de ASSCAT sobre el presente estudio:

Esta investigación realizada en el área de Barcelona es un estudio que demuestra que el FibroScan® realizado en la población general sin enfermedad hepática conocida sería un buen método de screening para detectar EHGNA (enfermedad hepática por grasa de origen no alcohólico).

Las aportaciones del estudio son sólidas ya que compara el resultado del FibroScan® con los hallazgos de la biopsia hepática en aquellas personas en las que se ha realizado.

Además, los autores diseñan un algoritmo que podría ser muy útil para detectar qué se debería hacer a nivel de Medicina Primaria, y qué tipo de pacientes se deberían remitir a una consulta específica, en las personas en las que se demuestre la EHGNA (enfermedad hepática por grasa de origen no alcohólico) tanto leve o más avanzada.

Se ha de reconocer que la prevalencia de la EHGNA está en aumento en los países occidentales y que puede progresar a cirrosis y a hepatocarcinoma (HCC) por lo que es crucial poner en marcha iniciativas para su mejor conocimiento y manejo, puesto que en la actualidad no se dispone aún de terapias específicas.

Por nuestra parte, sólo felicitarles por el estudio y reconocer que serán necesarias campañas de información y formación dirigidas a equipos de primaria y a los especialistas involucrados.

Destacar también que este equipo ha conseguido una beca de financiación de la agencia europea EIT para realizar un estudio sobre 20.000 personas de la población general con FibroScan® en diversas ciudades de Europa.

Fuente: Artículo en prensa High Prevalence of Liver Fibrosis Among European Adults With Unknown Liver Disease: A Population-Based Study. Ll. Caballeria, et al. (Clinical Gastroenterology and Hepatology. Publicado online: Feb 13, 2018).
Artículo traducido por ASSCAT

 

04/05/2018

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