Tratamiento de la Hepatitis C

El objetivo del tratamiento para la Hepatitis C es llegar a la curación de la enfermedad, lo que se conoce como conseguir la respuesta viral sostenida (RVS). Esta respuesta sostenida en la cual la carga viral permanece indetectable se da por conseguida si a las 24 semanas después de finalizar el tratamiento con carga vírica indetectable , ésta continua igual.

Desde la introducción de interferón estandar en el año 1991 para el tratamiento del VHC crónico fueron aumentando lentamente los porcentajes de curación , primero con la incorporación de ribavirina y más tarde con la incorporación de interferón pegilado.

Los hepatólogos y los pacientes hemos  pasado de disponer de un arsenal terapéutico escaso, basado en interferón pegilado y ribavirina, con una eficacia que apenas sobrepasaba el 50% , a disponer de los medicamentos inhibidores de la proteasa para tratar la hepatitis viral de los pacientes con genotipo 1 que consiguieron aumentar las tasas de curación para este genotipo y finalmente ya en 2015 están disponibles una variedad de agentes antivirales directos (AAD) capaces de eliminar de forma sostenida la replicación viral entre el 85 y el 100% de los casos, según el grado de enfermedad del paciente. Estos regímenes terapéuticos causan escasos efectos adversos, permiten tratamientos de duración mucho más breve y apenas requieren monitorización.

A partir del 1 de abril , en España, han sido ya aprobados varios Antivirales de Acción Directa (AAD) que combinados entre ellos tienen un alto potencial de curación para todos los genotipos del VHC, permitiendo prescindir de interferón y también en la mayoría de los casos de ribavirina.

Otros fármacos AAD están en fase de investigación avanzada lo cual permitirá ampliar aun más el espectro terapéutico disponible en los próximos meses y años.

Este espectacular y rápido progreso es debido al esfuerzo de la investigación básica y en último término de la industria farmacéutica, que ha proporcionado moléculas que interfieren específicamente en la replicación del virus de la hepatitis C (VHC) y consiguen su eliminación. Este evidente continuo avance, ha determinado que para un mismo paciente existan varias posibilidades de tratamiento y el paciente debe confiar en su médico en la elección del tratamiento más adecuado para él,  en función de  su situación clínica y del genotipo del virus.Para decidir correctamente los profesionales disponen de información contrastada acerca de la pauta más adecuada para cada una de las situaciones de acuerdo con la cambiante evidencia disponible.

Los datos epidemiológicos y de la historia natural de la enfermedad sugieren claramente que todos los pacientes deberían ser tratados  ya que por una parte se reduciría notablemente el reservorio de virus, foco a partir del cual se producen nuevas infecciones, y por tanto es el único sistema que permitiría considerar la posibilidad de erradicar esta infección. Además un tratamiento con resultado de curación eliminaría la necesidad de atención médica de estas personas, con el ahorro que esto comportaría. Finalmente porque un tratamiento eficaz eliminaría la carga de angustia que padecen los pacientes, incluso los afectados por formas menos graves de enfermedad, al ser conocedores de que la infección puede poner algún día en riesgo su vida. Además las personas que conviven con el VHC en su organismo, algunas desde hace muchos años,  quieren ser tratadas ya que hay tratamientos muy efectivos y no comprenden porqué tienen que esperar a empeorar para ser tratados.

Un inconveniente es el elevado coste de los tratamientos que puede dejar a una proporción muy elevada de pacientes infectados sin la posibilidad de resolver de una manera definitiva la enfermedad que les afecta y que pone su vida en peligro, ya que se imponen medidas restrictivas para su aplicación.El coste de los nuevos tratamientos puede cambiar como consecuencia de la negociación entre la industria farmacéutica y las autoridades sanitarias, puede verse modificado a medida que aparezcan nuevos fármacos. Además se debería disponer de un presupuesto más elevado para afrontar la Hepatitis C,  una enfermedad que en el momento actual es una de las que causa mayor mortalidad.

El día 26 de marzo  de 2015 se ha aprobado por fin en España un Plan Estratégico para el abordaje de la Hepatitis C en el Pleno del Consejo Interterritorial del SNS .

Aunque sobre el papel este Plan aborda todos los aspectos de la infección por VHC de manera global no va acompañado de una financiación finalista específica para su implementación.

Para información más detallada leer todos subapartados de esta sección.

 

 

Última actualización: 18/02/16