Hepatitis A

La hepatitis A es una inflamación del hígado causada por el virus de la hepatitis A (VHA). Es más frecuente en niños, aunque en los países desarrollados la enfermedad se desplaza hacia edades más adultas, y afecta a los jóvenes. La mayoría de los niños desarrollan la enfermedad de forma muy benigna o sin ninguna sintomatología, mientras que los mayores y las personas adultas tienen más probabilidades de presentar síntomas. De todos modos, las formas graves de la enfermedad son muy poco frecuentes y en los países más desarrollados la hepatitis A afecta principalmente a casos aislados e individuales.

Por la infectividad de este virus, al cual es susceptible la población infantil y adulta, la enfermedad puede cursar con pequeños brotes epidémicos pero puede tener carácter epidémico principalmente en aquellos lugares que no cuenten con un tratamiento adecuado del agua corriente.

No cronifica y por tanto no hay portadores crónicos del virus de la hepatitis A, a diferencia de lo que ocurre con las hepatitis B i C.

La infección por el virus de la hepatitis A en Cataluña ha ido descendiendo de forma gradual en los últimos años, posiblemente debido a las medidas higiénicas, la mejora de las condiciones ambientales y la vacunación conjunta de la hepatitis A y la hepatitis B de forma sistemática de todos los preadolescentes de doce años.

Transmisión de la hepatitis A

El virus de la hepatitis A (VHA)  se encuentra en el excremento de las personas que padecen Hepatitis A y se puede transmitir, de persona a persona por el contacto personal cercano, por las manos sucias, después de usar el inodoro o de cambiar pañales (vía orofecal). También se puede extender por medio de objetos contaminados (juguetes, etc.) si entran en contacto con la boca.

Otra forma de transmisión de la enfermedad es por la ingestión de alimentos y agua contaminados (cubitos de hielo, frutas y verduras crudas lavadas en agua infectada). El consumo de marisco crudo cultivado en aguas contaminadas ha sido también una fuente de casos de hepatitis A.También el contacto con vectores de transmisión como moscas o cucarachas puede producir un contagio.

El virus se elimina por el excremento dos semanas antes y una semana después de la aparición de la enfermedad. Por lo tanto, el riesgo de que se extienda la infección es más alto las dos semanas anteriores a la aparición de los síntomas, pero baja completamente una vez aparece la ictericia (coloración amarilla de la piel y de los ojos).

Las personas con pocos síntomas o sin sintomatología pueden igualmente contagiar la infección. Como los lactantes y los niños con hepatitis A generalmente no tienen ningún signo de enfermedad y la infección acostumbra a pasar inadvertida, puede extenderse fácilmente en jardines de infancia, especialmente en aquéllos con niños y niñas menores de dos años y todavía con pañales.

El hecho de compartir aula con un niño más mayor de cinco años que ha contraído la enfermedad o realizar una visita breve a una casa donde hay una persona enferma no supone un riesgo significativo de infección.

Síntomas de la hepatitis A

Generalmente, la enfermedad aparece de dos a seis semanas después del contagio con el virus. Los síntomas incluyen:

-Fiebre

-Pérdida del apetito

-Náuseas

-Vómitos

-Cansancio

-Malestar general

-Ictericia (coloración amarilla de la piel y de los ojos)

-Orina oscura y excrementos blanquecinos

Normalmente, la recuperación se completa en pocas semanas y la persona será desde entonces inmune al virus de la hepatitis A.

Diagnóstico

El médico puede diagnosticar la hepatitis A mediante un análisis de sangre que permita constatar la presencia de anticuerpos producidos por el cuerpo humano contra el virus.

Tratamiento

No hay tratamiento específico para la hepatitis A. Quedarse en la cama no acelera la recuperación y sólo se recomienda mientras dure el malestar general. Durante la enfermedad, la persona puede seguir una actividad normal y una dieta regular que evite alimentos muy grasos, el alcohol y las sustancias tóxicas para el hígado (incluido el paracetamol).

Los niños con hepatitis A pueden volver a la escuela o al jardín de infancia cuando se encuentren bien, no tengan fiebre y haya pasado al menos una semana desde el inicio de la enfermedad.

Vacunación

La vacuna de la hepatitis A tiene una eficacia prácticamente del 100% y todo el mundo que se vacuna queda protegido. Se administra en dos dosis separadas por un intervalo de seis meses y, como todas las vacunas puede, ocasionalmente, producir manifestaciones locales (dolor y enrojecimiento), así como reacciones generales leves y de corta duración (dolor de cabeza, fiebre, náuseas).

Actualmente, en Cataluña, todos los preadolescentes de doce años reciben de forma sistemática la vacunación combinada de la hepatitis A y la hepatitis B. También se recomienda esta vacuna a:

-Profesionales que trabajan en jardines de infancia, ya que las actividades laborales que desarrollan hacen que puedan estar especialmente expuestos a este virus.

-Personas que viajen a zonas endémicas (todas las destinaciones excepto Australia, Canadá, EE.UU., Europa Occidental, Japón y Nueva Zelanda) o que decidan ir a vivir a una zona de riesgo.

-Homosexuales y heterosexuales con prácticas sexuales de riesgo (oral-anal).

-Manipuladores de alimentos

-Usuarios de drogas por vía parenteral

-Receptores habituales de hemoderivados (hemofílicos y otros)

-Trabajadores en contacto con aguas residuales no depuradas

-Personas con hepatopatía crónica

-Profesionales sanitarios y de instituciones para discapacitados psíquicos

-Militares y personas jóvenes que conviven en colectivos amplios

-Profesionales sanitarios y no sanitarios que trabajan en hospitales y centros de día

Prevención

Aunque cualquier persona puede infectarse, hay situaciones en que el riesgo es más elevado, como:

-Convivir con una persona enferma de hepatitis A

-Trabajar en jardines de infancia donde hay niños y niñas con pañales

Viajar a países con riesgo de hepatitis A

La mejor forma de prevenir la hepatitis A es la vacunación y extremar las medidas higiénicas (lavarse las manos). Además, las personas que sospechen estar pasando una  hepatitis A no deben manipular alimentos.

Es importante que en las escuelas y los jardines de infancia, para evitar que el virus se extienda, se sigan las recomendaciones para detener la transmisión persona a persona de las enfermedades de transmisión fecal-oral: lavarse siempre las manos después de ir al inodoro y antes de comer. También es importante que se utilicen guantes para cambiar pañales y toallitas de un solo uso para secarse las manos.

La hepatitis A es una enfermedad de declaración individualizada. Por lo tanto, cualquier profesional que sospeche la existencia debe notificarlo a la unidad de vigilancia epidemiológica correspondiente. También se notificarán de forma urgente los brotes epidémicos de hepatitis A.

Si aparece un caso de enfermedad en un jardín de infancia (niños, educadores o padres y madres), dos o más casos en una escuela, o un brote epidémico en otro ámbito (dos o más casos relacionados en el tiempo y en el espacio), la unidad de vigilancia epidemiológica implementará las medidas de control adecuadas. La actuación preventiva en estos casos consiste en la administración de inmunoglobulina inespecífica y/o vacunación de aquellas personas de los jardines de infancia o las escuelas que los servicios de salud pública consideren de riesgo.La vacuna de la hepatitis A es la mejor medida de prevención para los trabajadores de jardines de infancia.

Distribución global del VHA

Si se viaja  a países de riesgo (Se consideran países de riesgo todos los de África, Centroamérica y el Caribe, América del Sur; todos los países de Asia, Oriente Medio, la antigua Unión Soviética, el Este de Europa, así como las islas del Pacífico (excepto Australia) ), hay que tener en cuenta que se debe evitar la  ingestión de bebidas y alimentos contaminados. Con todo, la mejor medida de prevención es la vacunación.

Hay que vacunarse al menos un mes antes de marcharse y la protección dura más de veinte años, siempre que se apliquen las dos dosis.

NOTA DESCRIPTIVA DE LA OMS Nº 328, julio de 2012:

Si clicáis en este enlace, accederéis a la página de la Organización Mundial de la Salud y podréis leer la Nota descriptiva N°328 de Julio de 2012 sobre la Hepatitis A:

http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs328/es/index.html

Además en el lado derecho de esta nota  podréis acceder a Enlaces conexos en los cuales se habla del Programa Mundial contra la Hepatitis y del Día Mundial contra la Hepatitis; podréis leer también las notas descriptivas sobre otros tipos de hepatitis.

Última actualización: 6/05/15