La prueba de la hepatitis B ha dado positivo, ¿qué hacer?

La prueba de la hepatitis B ha confirmado que una persona padece infección por el VHB ¿Qué hacer? ¿Cómo afecta al ritmo de vida diario el hecho de recibir un diagnóstico de hepatitis B?

Si el diagnóstico de la hepatitis B  ha sido casual, caso bastante probable, debe acudir a su médico de cabecera. Si él está al corriente, debe derivarle al hospital de referencia para que pueda ponerse en manos de un hepatólogo. Paralelamente puede ponerse en contacto con una asociación de pacientes que le ayudará a seguir la hoja de ruta marcada por el especialista y, si lo desea, le pondrá en contacto con otros pacientes lo cual puede serle muy útil.

La persona diagnosticada de hepatitis B crónica debe recibir información sobre la enfermedad y su tratamiento. Esta información debería incluir:

-La evolución clínica dinámica de la HBC.

– Que la mayoría de infecciones por VHB se mantienen totalmente asintomáticas aún en el caso de enfermedad severa.

-La necesidad de un control regular de por vida.

-Posible transmisión a contactos— la familia y los contactos deben hacerse estudios de VHB y se debe vacunar a aquellos sin inmunidad contra el VHB, y derivar a aquellos que sean HBsAg positivos para su evaluación clínica.

-Mejor momento para iniciar el tratamiento y la necesidad de un absoluto cumplimiento con éste, posiblemente de por vida.

-La necesidad de un cumplimiento absoluto con los exámenes de control, tanto cuando el paciente está en tratamiento como en los períodos de descanso.

-Se debe enfatizar la importancia de no beber alcohol y de tener cautela con el uso de fármacos que puedan ser hepatotóxicos o peligrosos en pacientes con enfermedad hepática avanzada (por ejemplo los AINEs).

-Aquellos que no sean inmunes a la hepatitis A deben recibir dos dosis de vacuna contra hepatitis A con 6–18 meses de separación. Así se evita el riesgo de infección simultánea por el VHA y se previene un posible daño añadido al hígado.

Esta información se le debe explicar el paciente y se debe conversar al respecto. Para las mujeres en edad de procrear se prefieren los medicamentos considerados como seguros en el embarazo, dado que una vez que se recete un nucleósido o nucleótido ya no se puede interrumpir en quienes mantengan el HBeAg positivo. La persona con hepatitis B debe comprender que la interrupción del tratamiento puede precipitar una hepatitis severa, lo que en algunas raras ocasiones puede llevar a una insuficiencia hepatocítica fulminante, aún en ausencia de cirrosis.

Las personas recién diagnosticadas con hepatitis B afrontan cambios importantes en su modo de vida; sin embargo, tras un período de adaptación, generalmente es posible controlar la situación y convivir con todo lo que supone padecer una enfermedad crónica y transmisible sangre-sangre. Los posibles aspectos que pueden precisar adaptación son:

Protección de otras personas

La persona a quien se le ha diagnosticado de hepatitis B, deberá tomar medidas para evitar que otras personas entren en contacto con su sangre y contraigan el virus. Estas medidas se detallan en el apartado 1.4 Prevención de la transmisión de la hepatitis B y son en su mayor parte de sentido común; no es necesario que la persona infectada con VHB comunique a otras personas su diagnóstico si no lo desea, aunque sí que se aconseja informar a las personas que conviven con el paciente para que puedan también tomar medidas de prevención.

Autocuidados

Un diagnóstico de hepatitis B, puede resultar muy estresante y difícil de  tratar desde el punto de vista emocional. Es normal tener sentimientos variables entre conmoción, ira, preocupación y desesperación. Muchas personas sienten que el hecho de contar con ayuda hace que estas emociones sean más fáciles de manejar. El apoyo emocional y psicológico, como el asesoramiento directo o un grupo de apoyo de pacientes, es muy valioso y  desde ASSCAT recomendamos considerar estas opciones. Aconsejamos buscar un grupo de pacientes y contactar con ellos. A menudo las asociaciones de pacientes también ayudan a conocer las opciones de tratamiento que existen en cada país y facilitan el contacto directo con otros pacientes, lo cual es muy útil.

El consumo de alcohol puede agravar el daño hepático y dar lugar a unas concentraciones más altas del virus de la hepatitis B en el organismo. Por tanto debe suprimirse completamente el consumo de alcohol y seguir una dieta sana  que ayude al hígado.

Situación laboral

Una persona diagnosticada de hepatitis B, es posible que tenga que adaptar su situación laboral a un nuevo ritmo, dependiendo principalmente del tipo de trabajo que desarrolle. Puede ser que tenga que tomarse horas o días libres para acudir al médico con el fin de someterse a pruebas. Muchas personas con hepatitis B consideran que la reducción del volumen de trabajo y los descansos periódicos les ayudan a afrontar la enfermedad. Es muy útil que la persona recién diagnosticada acuda a un grupo de apoyo de pacientes para comprobar cómo se han adaptado otras personas y compartir su situación.

Familiares y amigos

Si la persona con VHB decide informar a sus familiares y amigos de que padece hepatitis B, es posible que también experimenten diversas emociones. La persona debe estar preparada para que sus alegados se sientan en un principio en shock y atemorizados, ya que quizá no sepan demasiado acerca de la enfermedad. Es bueno darles algún folleto explicativo y anime a sus más allegados a ir al médico con usted para obtener explicaciones más detalladas.  La persona que quiere comunicar su infección a otras puede hablar con el médico si tiene alguna duda, ya que puede proporcionarle apoyo. También las asociaciones de pacientes pueden ser muy útiles para informar a los familiares y amigos.

Viajes

No hay motivos para que la hepatitis B impida viajar. Sin embargo, quizá la  persona infectada por el VHB deba investigar más sobre su destino y comentar posibles problemas de salud con su médico, sobre todo si está recibiendo tratamiento para la hepatitis B. También es aconsejable que compruebe que su seguro de viaje es válido, porque algunas compañías solicitan que comunique la enfermedad antes de irse. Normalmente puede obtener más información en los grupos de pacientes o en los centros de asesoramiento sanitario sobre viajes.

Última actualización: 8/03/16