Soy mujer y tengo Hepatitis C

Como persona y como mujer, nada fue igual desde que el día 15 de agosto de 2005 en unos análisis rutinarios descubrí que tenía hepatitis C y nunca he sabido ni sabré cómo me infecté o me infectaron con el VHC genotipo 1b.

Hasta entonces nunca fui consciente de la existencia de esta enfermedad y desde luego no tenía ni idea de en qué consistía y cuáles eran sus consecuencias. Con los años, he aprendido tanto sobre hepatitis que en este momento estoy saturada de información, cansada de trabajar por la hepatitis C y de vivir con esta enfermedad que por fin ahora ya es curable.

Descubrir que tenía hepatitis C dio un giro de 180º a mi vida como mujer en muchos aspectos. Como madre, lo primero que pensé cuando aprendí rápidamente que era una enfermedad infecciosa que podía transmitirse, fue que mis dos hijos podían tener la enfermedad, o bien por infección durante el parto o después por transmisión en la vida diaria (aunque luego aprendí que es difícil la transmisión en la vida diaria si se toman precauciones básicas cuando ya sabes que tienes Hepatitis B o Hepatitis C). Me afané para que mis hijos se hiciesen la prueba y recuerdo que ellos no querían y tampoco creían que yo tuviese una enfermedad tan grave. Después de insistir y llorar por fin conseguí que se hiciesen las pruebas y las de los dos salieron negativas.

Recuerdo cuando tuve que dejar mi tratamiento con interferón y ribavirina era el día de la lotería, 22 de diciembre, me quedé en el sofá de casa sentada. Estaba tan hundida, que sólo me levantaba para beber e ir al baño. Estuve así dos días, pensando qué podía hacer a partir del fallo del tratamiento. Solo me moví cuando me di cuenta que tenía que hacer la cena de nochebuena que mis hijos cada año esperaban.

Otro aspecto que me gustaría destacar de todos estos años conviviendo con la Hepatitis C , es que durante este tiempo he conocido a muchas personas con esta dolencia y he ayudado a aprender sobre la enfermedad a muchas de ellas, tanto hombres como mujeres. Y tengo que decir que conocer a estas personas y tratar con ellas ha cambiado mi visión de la vida en todos los sentidos, algunas totalmente en positivo y otras dramáticamente en negativo. Tal como soy ahora como mujer, está relacionado y condicionado totalmente a cómo he vivido mi experiencia con la Hepatitis C durante estos largos años.

Para mí las personas son las que mueven el mundo; es lo más importante: la relación de respeto y afecto con las personas de tu entorno. Por la manera en como he vivido mi vida con la Hepatitis C he conocido y tratado a fondo a muchas mujeres que tienen o han tenido Hepatitis C, Hepatitis B o VIH y también a médicas hepatólogas. Quiero hoy, pensando en que escribo estas líneas con motivo del Día Internacional de la Mujer, rendir un homenaje a LAS MUJERES EN MAYÚSCULA que he conocido en estos años y a las que quiero y respeto profundamente porque me han aportado mucho.

Espero que todas las personas que tenemos HEPATITIS, sea del tipo que sea, seamos mujeres o hombres, podamos curarnos, dar otro giro de 180º, tirar adelante y quedarnos con la parte positiva de nuestras experiencias durante estos años.

Lérida, 8 de marzo de 2015     J.C

Última actualización: 16/06/17