Prevalencia global de consumo de drogas inyectables y características sociodemográficas y prevalencia de VIH, VHB y VHC en personas que se inyectan drogas

Contexto

El intercambio de equipos utilizados para el uso de drogas inyectables (UDI) es una causa importante de la carga de la enfermedad y un contribuyente a la transmisión del virus transmitido por la sangre. Se hizo una revisión sistemática global de etapas múltiples para identificar los siguientes aspectos: la prevalencia de UDI entre las personas de 15 a 64 años; las características sociodemográficas y los factores de riesgo para las personas que se inyectan drogas (PWID, por sus siglas en inglés); y la prevalencia del VIH, el virus de la hepatitis C (VHC) y el virus de la hepatitis B (VHB) en personas que se inyectan drogas.

Metodología

De acuerdo con las directrices GATHER y PRISMA y sin restricciones de idioma, se buscaron sistemáticamente: bases de datos revisadas por pares (MEDLINE, Embase y PsycINFO, artículos publicados desde 2008, últimas búsquedas en junio de 2017), sitios web y bases de datos (búsquedas entre abril y agosto de 2016), y también se enviaron solicitudes de datos a expertos y agencias internacionales (solicitudes enviadas en octubre de 2016). Asimismo, se buscaron datos sobre la prevalencia de UDI, las características de las personas que se inyectan drogas, incluido el sexo, la edad y las características sociodemográficas y de riesgo, y la prevalencia del VIH, el VHC y el VHB en las personas que se inyectan drogas.

Se seleccionaron datos elegibles sobre la prevalencia de UDI como anticuerpos del VIH, HBsAg y anticuerpos contra el VHC entre personas que se inyectan drogas y, cuando se dispuso de múltiples estimaciones, se agruparon para cada país a través de un meta-análisis de efectos aleatorios. También se seleccionaron los datos elegibles sobre el porcentaje de personas que se inyectan drogas que eran mujeres con las siguientes características: menores de 25 años, que recientemente se habían quedado sin hogar; que alguna vez habían sido arrestadas; que alguna vez habían sido encarceladas; que recientemente se habían visto involucradas en el trabajo sexual, el riesgo sexual o el riesgo de inyectarse drogas; y cuyas principales drogas consumidas fueron opioides o estimulantes. Se generaron estimaciones regionales y globales en línea con revisiones globales previas.

Conclusiones

Se revisaron 55.671 documentos e informes, y se extrajeron datos de 1.147 registros elegibles. La evidencia de UDI se registró en 179 de 206 países o territorios, que cubren el 99% de la población de entre 15 y 64 años, así como un aumento de 31 países (principalmente en el África subsahariana y las islas del Pacífico) desde una revisión de 2008. Se identificaron estimaciones de prevalencia de UDI en 83 países. En todo el mundo, se estimó que hay 15,6 millones de personas, de entre 15 y 64 años, que se inyectan drogas (con un intervalo de incertidumbre [IU] del 95%: 10,2-23,7 millones): 3,2 millones de mujeres (1,6-5,1 millones) y 12,5 millones de hombres (7,5-18,4 millones).

La composición de género varió según la ubicación: se estimó que las mujeres representaban el 30,0% (95% UI 28,5-31,5) de personas que se inyectan drogas en América del Norte y el 33,4% (31,0-35,6) en Australia, en comparación con el 3,1% (2,1-4,1) en el sur de Asia. A nivel mundial, se estimó que el 17,8% (10,8-24,8) de las personas que se inyectan drogas viven con VIH, el 52,3% (42,4-62,1) tienen anticuerpos positivos del VHC, y el 9,0% (5,1-13,2) dan positivo al antígeno de superficie del VHB.

Mapa 1: Prevalencia estimada de VIH entre personas que se inyectan drogas (por países)

Mapa 2 : Prevalencia estimada del virus de la hepatitis C entre las personas que se inyectan drogas (por países)

Mapa 3: Prevalencia estimada del antígeno de superficie del virus de la hepatitis B en personas que se inyectan drogas (por países)

Hay una variación geográfica sustancial en estos niveles. A nivel global, se estimó que el 82,9% (76,6-88,9) de personas que se inyectan drogas consumen principalmente opioides y el 33,0% (24,3-42,0) consumen estimulantes. Se estimó que el 27,9% (20,9-36,8) de personas que se inyectan drogas en todo el mundo son menores de 25 años. De ellos, el 21,7% (15,8-27,9) tuvieron recientemente (en el último año) problemas de falta de vivienda o inestabilidad de vivienda, y el 57,9% (50,5-65,2) tenían un historial de encarcelamiento.

Interpretación

Se identificó evidencia de UDI en más países que en 2008, con los nuevos países compuestos en gran parte por países de África con ingresos bajos y medios. En todos los países, un número considerable de personas que se inyectan drogas viven con el VIH y el VHC y están expuestos a múltiples entornos de riesgo adverso que aumentan los daños a la salud.

Autores

Prof. Louisa Degenhardt, PhD, Amy Peacock, PhD, Samantha Colledge, BPsynchSc[Hons], Janni Leung, PhD, Jason Grebely, PhD, Prof. Peter Vickerman, PhD, Jack Stone, MMathStat, Evan B. Cunningham, BSc[Hons], Adam Trickey, MSc, Kostyantyn Dumchev, MD, Prof. Michael Lynskey, PhD, Paul Griffiths, MSc, Prof. Richard P. Mattick, PhD, Prof. Matthew Hickman, PhD, Sarah Larney, PhD.

 

Fuente: The Lancet (23/10/17) 

Artículo traducido por ASSCAT

Última actualización: 26/10/17