Un nuevo tratamiento contra la hepatitis C: asequible y con un 97% de eficacia

Los resultados del ensayo clínico, impulsado por el gobierno de Malasia, son una esperanza para los países donde el coste de los medicamentos los hace inaccesibles.

La lucha para contener los efectos de la hepatitis C a nivel global acaba de dar un salto enorme. Se calcula que la enfermedad afecta a unos 71 millones de personas en todo el mundo y que mata a 400.000 enfermos cada año. Y a pesar de que existen tratamientos que curan la enfermedad, apenas un pequeño porcentaje de ellos (entre 1 y 3 millones) pueden acceder a ellos. Para intentar poner fin a este problema, la Iniciativa Medicamentos para Enfermedades (DNDi, por sus siglas en inglés) trabaja desde hace tiempo en colaboración con gobiernos como los de Malasia e India y organizaciones como Médicos Sin Fronteras y la Fundación Gates en busca de un tratamiento eficaz y con un coste inferior a los 300 euros. Y ayer comunicaron el éxito de un ensayo clínico con estos medicamentos.

Los resultados de las fases II y III del ensayo, denominado STORM-C-1, fueron presentados ayer en el Congreso Internacional del Hígado de París por el director del DNDi, Bernard Pécoul, quien asegura que los resultados del tratamiento basado en una combinación de los compuestos sofosbuvir y ravidasvir “son comparables a las mejores terapias contra la hepatitis C disponibles hoy en día, pero su precio es asequible y podría permitir una opción alternativa a los países excluidos de los programas de acceso de las empresas farmacéuticas”. Los medicamentos han sido producidos por la empresa egipcia Pharco (en Egipto existen una serie de acuerdos para permitir el acceso a tratamientos más baratos) y las pruebas se han realizado con 301 enfermos crónicos en 10 localidades de Malasia e Indonesia. Los acuerdos firmados en 2016 y 2017 garantizan que el tratamiento de 12 semanas tendrán un coste inferior a 300 euros, lo que supone una reducción muy notable respecto a los tratamientos existentes en territorio malasio.

“Dado que la hepatitis C se ha convertido en un asunto de salud pública en Malasia, es vital que hagamos el tratamiento accesible para el beneficio de la nación”, asegura Noor Hisham Abdullah, del ministerio de Salud malasio. Ya en septiembre de 2017 su Gobierno aprobó una licencia para suministrar un genérico del tratamiento con sofosbuvir a 400.000 enfermos en los hospitales públicos del país, aunque el nuevo medicamento será aún más barato y eficaz.

*Mapa con los afectados por hepatitis C.

Durante el ensayo clínico, los médicos suministraron la combinación de medicamentos a más de 300 enfermos y lo aplicaron durante 12 semanas para aquellos sin cirrosis y durante el doble de tiempo a quienes tenían ya dañado el hígado. Las tasas de curación fueron en torno al 97% en todos los genotipos de la enfermedad y no se detectaron problemas de seguridad inesperados.

“Desde el punto de vista de quienes aplicamos terapias, esto es muy emocionante porque hemos estado esperando a un tratamiento simple, asequible y robusto, además de tolerado por todos los grupos de pacientes”, asegura Pierre Mendiharat, de Médicos sin Fronteras. “Esto será crucial para expandir el tratamiento para categorías más vulnerables de pacientes en los países en desarrollo”.

Gracias a los acuerdos de concesión de licencias y a la producción local en algunos países ya se habían dado pasos para reducir el precio de estos medicamentos. Pero, como señala la OMS, estos precios siguen siendo muy dispares en función del país. Por poner un ejemplo, mientras que en Brasil cuesta 9.400 dólares, en Rumanía roza los 80.000. Por otro lado, el número de personas infectadas cada año por la hepatitis C aumenta por encima de las que reciben el tratamiento, una situación que el nuevo tratamiento más barato probado en Malasia podría ayudar a revertir. El objetivo de la OMS para 2030 es conseguir que al menos el 80% de los pacientes diagnosticados reciban la medicación que revierta los efectos de la enfermedad.

*Así estaba el acceso a los tratamientos en 2016, según la OMS.

 

Fuente: vozpopuli.com (12/04/18)

Última actualización: 13/04/18