Mi pequeño homenaje a mi padre: un luchador, una gran persona

Sabemos que la enfermedad es parte de la vida o deberíamos saberlo y también deberíamos saber asumirla, pero es tan difícil….

Mi padre, Eugenio Peláez Potenciano, al que quiero con locura, ya no ha podido resistir la dura batalla contra la enfermedad y el 16 de octubre de 2014 ha fallecido a los 68 años. Él, es sólo un ejemplo más de los numerosos infectados por hepatitis C que han batallado y que continúan batallando contra una infección transmitida durante una transfusión sanguínea en una operación.

Él fue infectado en el año 1989 aunque no lo supo hasta 12 años después, ya que esta es una enfermedad silenciosa que cuando se manifiesta ya ha hecho bastantes estragos en el hígado.

Como cualquiera que se enfrenta a esta enfermedad sintió rabia, miedo, impotencia…
Su particular calvario comenzó, aunque gracias a su fuerza y ganas de vivir, hacía una vida absolutamente normal. Padre de seis hijos siempre preocupado por su familia y su esposa, siempre ha sido un ejemplo de lucha y coraje.

A pesar del seguimiento de su enfermedad por parte de los médicos nunca tuvo un tratamiento efectivo y hace unos 6 meses llegó al tan temido estado de descompensación de enfermedad hepática provocada por la hepatitis C. En este momento los médicos tiraron la toalla y no querían hacer nada por él, no le daban ninguna esperanza. Nosotros, su familia, empezamos una dura batalla para que mi padre tuviera al menos la oportunidad que se merecía de intentar curarse. Casi por casualidad conocí a la asociación ASSCAT y a la Dra.Teresa Casanovas que tanto nos ha ayudado y apoyado durante estos meses. La información que recibimos y el apoyo ha sido clave en nuestra lucha. Conseguimos que mi padre comenzara el tratamiento de sofosbuvir + daclatasvir, aunque desgraciadamente el tratamiento tardó demasiado y la enfermedad estaba muy avanzada.

Mi padre no perdió la esperanza hasta el final y nosotros tampoco. Tuvimos tiempo de hablar con él, de soñar juntos que haríamos si se curaba y de despedirnos.

Mi deseo es que nadie más tenga que pasar por esto, que todas las personas infectadas tengan acceso a estos medicamentos y que no se comentan más injusticias.

Muchas gracias a todas las personas que están luchando para que todos los enfermos tengan acceso a estos nuevos antivirales, en especial a la asociación ASSCAT y a la Dra. Teresa Casanovas que es una excelente profesional y mejor persona.

Mi pequeño homenaje a mi padre; un luchador, una gran persona, un gran padre que seguro desde el cielo seguirá cuidando de su familia.

Virginia Peláez Muñoz, Barcelona,  21 de octubre de 2014


Última actualización: 21/10/14