Luchemos por nuestros DERECHOS utilizando nuestros DEBERES

Alguien dijo que «para que nos respeten, debemos empezar por respetarnos a nosotros mismos».

Existe una Legislación publicada con fecha 15 de Noviembre del 2002 en la cual  se desarrollaron los Derechos y Deberes de los Pacientes. Podemos hacer mención a uno de los Derechos, no más importante que los demás,  que dice así: «Derecho a recibir el Tratamiento sin sufrir discriminación».

Pero también y no menos importantes son los Deberes:

«Acudir a citas para realización de pruebas médicas….» = a PREVENCIÓN.

«Participar activamente en Asociaciones de afectados…» = a ACTUACIÓN.

«Hacer llegar las quejas a las Autoridades» = a REACCIÓN.  Y por encima de todo:

«No rechazarse o excluirse a uno mismo» = a AUTO-RESPETO, como base para desarrollar entre otras las actividades anteriormente mencionadas.

Debemos dar un paso más hacia nuestro reconocimiento por parte de las Autoridades Médicas y Legislativas, como pacientes con una «enfermedad crónica» tal y como nos diagnostican los especialistas médicos y así la consideran en los ámbitos científicos, diferenciándola de las que son las enfermedades comunes.

Para el reconocimiento por parte de todas las Autoridades, debemos de «mostrarnos socialmente», y hacernos «visibles», porque a quien no se le ve, no está y el que no está, no importa y no se le conoce. ¿Cómo podemos desarrollar esta visibilidad?; simplemente, pero esencialmente importante como afectados por la Hepatitis y otras enfermedades, asociándonos, creando grupos y redes sociales cada vez más activas y numerosas, inter-actuando constantemente. Utilicemos todos los recursos a nuestro alcance social y tecnológico. Es importantísimo o mejor dicho «obligado», que la familia y nuestro entorno más directo se implique estrechamente  en todas las acciones para mejorar.

No podemos ser los primeros que nos ocultemos, nos escondamos o auto-estigmaticemos para que no se nos reconozca y pretender con esa actitud luchar con ello.

Es nuestro gran Deber  trabajar en la PREVENCION de la enfermedad, que es conseguir el Tratamiento médico último, actual y de última generación para todos los pacientes, sin tener que llegar al final del recorrido, al gran «fracaso» que es el Trasplante, tal como ha sido denominado por personas con gran peso en el sector y que avalo y suscribo en su totalidad.

El camino y la lucha no es nada fácil, pero no debemos desfallecer y ser constantes, intensos y directos, ya que al final  tendremos nuestra recompensa.

Juan Fdez.

Última actualización: 25/02/13