¿Es la psoriasis una de las manifestaciones extrahepáticas del VHC?

A raíz de conocer que una de las asociadas de ASSCAT, portadora de hepatitis crónica C y vasculitis cutánea, y actualmente pendiente de iniciar el tratamiento anti-VHC, había presentado un brote autolimitado de psoriasis punctata hemos deseado profundizar en esta patología y ver una posible asociación.

¿Cuál es la relación entre psoriasis y hepatitis vírica?

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria de la piel de curso crónico y de gran variación clínica y evolutiva. Su etiología se desconoce aunque se la considera de origen multifactorial, ya que en ella influyen factores genéticos, inmunológicos y ambientales. Dentro de estos últimos se encuentran las infecciones, los medicamentos y el estrés. 

Es importante ver la psoriasis como una enfermedad importante y rechazar la tendencia a subestimarla. En pacientes con psoriasis se han descrito alteraciones en la estructura hepática, incluso hepatomegalia, pero es controversial si estos cambios responden únicamente a la psoriasis o si intervienen otros factores como tratamientos u otros.

Se ha publicado que algunos pacientes presentaron manifestaciones cutáneas de psoriasis asociadas a la infección por el virus de la hepatitis C, sin existir una correlación entre la gravedad de la psoriasis y el estadio de la hepatitis C.

Aunque no existe una curación definitiva para la psoriasis, se sabe que ciertas infecciones pueden desencadenar los síntomas. Por ejemplo, la persona que tiene el virus de la hepatitis C (VHC) en la sangre, puede tener un mayor riesgo de desarrollar psoriasis. En estudios realizados en los años 90 y con variaciones según el origen geográfico de los estudios (India, Latinoamérica, España, etc.) se halló que entre el 7% y el 30% de las personas controladas por psoriasis tenían anticuerpos antihepatitis VHC. En aquel momento, el único tratamiento se basaba en la administración de interferón alfa y se observó, además, que dicho tratamiento tenía el riesgo de reactivar lesiones de psoriasis.

En 2010, Cohen y colaboradores en Israel, comprobaron en pacientes con hepatitis crónica C estudiados en su consulta, y a pesar de no haber sido tratados con interferón alfa, una evidente asociación con la psoriasis. Otro dato interesante de este estudio fue que compararon los pacientes con hepatitis C con otro grupo que eran portadores de hepatitis B y éstos últimos no mostraron un aumento de casos de psoriasis.

Más recientemente, en el estudio publicado en el Journal of Dermatology en 2013 por S. Imafuku y J. Nakayama, titulado “Profile of Patients with Psoriasis Associated with Hepatitis C Virus Infection”, se explora el vínculo entre la hepatitis C y la psoriasis. Aunque tener el virus en sí mismo no causa directamente la psoriasis, aquellos que tienen una predisposición pueden desarrollar síntomas de psoriasis cuando el cuerpo está bajo estrés debido a la infección. El VHC apareció antes que la psoriasis en el 91% de las 54 personas que tenían hepatitis C y psoriasis. Los pacientes con psoriasis y hepatitis C eran más mayores al inicio de la psoriasis en comparación con los VHC negativos (media de 54 vs. 39 años), con un predominio masculino. Los antecedentes familiares de psoriasis fueron similares pero observaron una mayor asociación con diabetes mellitus e hipertensión. En este estudio se concluye que el VHC puede ser un desencadenante de la psoriasis en personas genéticamente propensas a presentar psoriasis.

Otras informaciones sobre el posible vínculo entre estas dos condiciones

¿Cuáles son los factores de riesgo para la psoriasis? La psoriasis es una enfermedad que puede afectar a mujeres, hombres y niños con un mayor riesgo de tenerla si ya se tienen antecedentes familiares.

Otros factores de riesgo para la psoriasis serían las infecciones virales (como el VHC y el VIH), las infecciones bacterianas, el estrés psicológico, la obesidad y el tabaco.

¿La genética de la persona influye en la aparición de la psoriasis? ¿Cuántas personas tienen VHC y psoriasis? Es difícil saberlo; de hecho, según los expertos se necesitan más estudios para explorar el vínculo entre el VHC y la psoriasis, así como su prevalencia en estas poblaciones.

Tratamientos de psoriasis

La psoriasis es una enfermedad crónica, aunque los síntomas pueden aparecer y desaparecer. Existen tres tipos de tratamientos disponibles: los tratamientos tópicos (lociones, pomadas, etc.), la fototerapia y los medicamentos sistémicos. El tipo e intensidad del tratamiento indicado en cada persona dependerá de la gravedad de los síntomas.

La psoriasis es una enfermedad autoinmune crónica que causa un rápido cambio de las células de la piel. Las lesiones psoriásicas pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo y suelen ser: gruesas, escamosas, de color rojo, producen picor y son dolorosas.

Hepatitis C

La hepatitis C es una infección viral que se disemina principalmente a través del contacto con sangre infectada. La transmisión puede ocurrir mediante el intercambio de agujas o el contacto sexual con personas infectadas. El VHC afecta principalmente al hígado, donde provoca inflamación.

Muchas personas que tienen el VHC no experimentan ningún síntoma hasta años después de haberse infectado. En este momento, a menudo se descubre el daño hepático con progresión a cirrosis.

Tratamientos para psoriasis en pacientes con hepatitis C

Algunos tratamientos indicados para la psoriasis no son aplicables si se tienen ciertas afecciones hepáticas, como es el caso de la hepatitis por VHC. En la psoriasis moderada los medicamentos tópicos pueden ser efectivos para personas con irritación leve. La fototerapia con luz ultravioleta B también puede ser útil para personas con el VHC y psoriasis moderada a grave.

Por ello, hasta hace poco tratar pacientes con psoriasis en el contexto de infección por hepatitis C (VHC) era un desafío. Por un lado, el tratamiento con interferón alfa podía exacerbar la psoriasis y, por otro lado, algunos de los medicamentos indicados para tratar la psoriasis son hepatotóxicos y/o inmunosupresores, por lo que su administración se halla limitada en las personas con una hepatitis C crónica. Actualmente, al disponer de los Antivirales de Acción Directa (AAD) los pacientes podrán recibir su tratamiento y curar el VHC, así como observar la evolución de la psoriasis, pues algunos expertos opinan que sería una de las manifestaciones extrahepáticas del VHC.

Existen pocos estudios publicados sobre el tema, por lo que será preciso seguir profundizando en la asociación entre estas dos enfermedades, así como indicar las pruebas necesarias para detectar hepatopatías crónicas en los pacientes que padecen psoriasis.

 

Autora: Teresa Casanovas, hepatóloga y presidenta de ASSCAT (enero 2018)

Última actualización: 25/01/18