La erradicación de la hepatitis C aún tiene obstáculos que salvar

John Dillon, de la Universidad de Dundee (Escocia). (Jaume Cosialls)

John Dillon, de la Universidad de Dundee (Escocia). (Jaume Cosialls)

John Dillon, profesor de Hepatología y Gastroenterología de la facultad de Medicina de la Universidad de Dundee, afirma que la hepatitis C debe ser una prioridad de salud pública en la que deben participar todos los agentes sanitarios.

John Dillon, profesor de Hepatología y Gastroenterología de la facultad de Medicina de la Universidad de Dundee (Escocia), ha indicado que la Unión Europea ha puesto en marcha un ambicioso plan para erradicar la hepatitis C en 2030. Sin embargo, “los retos en este campo son numerosos y precisan de mejoras en el diagnóstico, en el cribado, en el acceso a cuidados, en la adherencia o en el impulso a vías integradas de cuidado”. Los datos presentados en el Congreso Europeo del Hígado indican que 125 millones de personas están infectadas de hepatitis C en el mundo, 15 millones de ellas en Europa. La enfermedad causó 700.000 muertos en todo el mundo en 2013.

Dillon, que ha participado en una sesión científica que ha contado con el patrocinio de la farmacéutica Gilead, considera que “las barreras a las que nos enfrentamos oscilan entre la percepción de los pacientes que no están en riesgo, el estigma, la sensación de que este problema de salud no es una prioridad o la dificultad de acceder a las pruebas. También debe tenerse en cuenta que es una enfermedad asintomática, por lo que es preciso impulsar campañas de concienciación. Y existe también una percepción equivocada del tratamiento”.

“Si la enfermedad crónica no se trata, los casos se disparan hasta el 85 por ciento y al 30 por ciento los de cirrosis, con más posibilidades de cáncer y fallo hepático”

En su opinión, la mejora de los cribados en los grupos de riesgo, como niños nacidos de madres infectadas y personas drogodependientes que se inyectan, es una estrategia prioritaria. La eficacia del tratamiento está demostrada: se reducen en un 95 por ciento los casos de hepatitis C y en un 80 por ciento el carcinoma hepatocelular.

Prioridad pública

En el caso de no tratar, los casos de hepatitis C crónica se disparan al 85 por ciento y al 30 por ciento los de cirrosis, con 20 veces más riesgo de cáncer y posibilidad de fallo hepático y muerte. “Los costes de tratamiento se están disparando a causa de pacientes con enfermedad más avanzada. Esta debe ser una prioridad de salud pública en la que deben participar todos los agentes sanitarios. Y las estrategias deben estar centradas en el paciente”.

Fuente: diariomedico.com  Javier Granda Revilla   18-04-16         

Última actualización: 20/04/16