La colangitis esclerosante primaria podría beneficiarse de las estatinas

Las estatinas pueden ser candidatas prometedoras para el tratamiento de la colangitis esclerosante primaria, pero todavía no hay suficiente evidencia como para justificar su uso rutinario, según los profesionales que participaron en el Congreso Internacional del Hígado, en París.

Un estudio llevado a cabo en Suecia y presentado durante el Congreso Internacional del Hígado (ILC 2018), celebrado entre el 11 y el 15 de abril en París, concluye que las estatinas se asocian a una reducción de riesgo de mortalidad por todas las causas, trasplante de hígado, cáncer de hígado y sangrado variceal en pacientes con colangitis esclerosante primaria (CEP). El trabajo, basado en un registro de 3.000 pacientes, añadiría algunas evidencias más a otros estudios sobre el beneficio de las estatinas en enfermedades crónicas hepáticas y colestásicas.

Se había visto que las estatinas mejoraban los marcadores de estas enfermedades y que, además de reducir el colesterol, actuarían a través de diferentes mecanismos pleiotrópicos en inflamación, fibrosis, función endotelial, trombosis y coagulación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

*Esquema anatómico e imagen radiológica de la colangitis esclerosante primaria, mostrando estenosis segmentaria de conductos biliares extrahepáticos e intrahepáticos.

El estudio, el primero centrado en estatinas y colangitis esclerosante primaria, recibió este sábado el premio de la sesión general sobre CEP en ILC 2018. Su objetivo ha sido evaluar el impacto clínico de la exposición de estos pacientes a diferentes medicamentos como estatinas, ácido ursodeoxicólico, aminosalicilatos, antibióticos, azatioprina, y corticoesteroides.

Riesgo de mortalidad reducido

Sus autores explicaron que, aunque tanto la azatioprina como las estatinas se relacionaron con reducción del riesgo de muertetrasplante de hígado y sangrado variceal, durante el estudio se ha visto que las estatinas redujeron un 32% el riesgo de mortalidad por todas las causas y un 50% el de muerte o trasplante de hígado.

Durante la presentación de los resultados el investigador Knut Stokkeland, del Hospital Visby y el Instituto Karolinska de Suecia, resaltó que la acción de las estatinas puede ser muy relevante en CEP, puesto que no hay otras terapias médicas para la enfermedad, aunque con prudencia. “Creemos que las estatinas pueden ser candidatas prometedoras para el tratamiento de CEP, pero no hay suficiente evidencia como para justificar su uso rutinario”, advirtió el experto, recomendando nuevas evaluaciones mediante estudios aleatorios con controles.

Comentario de ASSCAT

La colangitis esclerosante primaria (PSC, en sus siglas en inglés) es una enfermedad de los conductos biliares. Los conductos biliares llevan la bilis del hígado al intestino delgado. En la colangitis esclerosante primaria, la inflamación causa cicatrices dentro de los conductos biliares. Estas cicatrices hacen que los conductos biliares se endurezcan y se estrechen y, gradualmente, causan grave daño al hígado.

 

 

 

 

 

 

 

 

*Biopsia hepática de un paciente con colangitis esclerosante primaria. Se aprecia la lesión característica con la fibrosis portal periductal en piel de cebolla.

En la mayoría de las personas con colangitis esclerosante primaria, la enfermedad progresa lentamente. Eventualmente puede causar insuficiencia hepática, infecciones repetidas, y tumores de los conductos biliares o del hígado. La única cura conocida actual para la colangitis esclerosante primaria avanzada es el trasplante de hígado, aunque en un pequeño número de pacientes la enfermedad puede recurrir en el hígado trasplantado.

Los controles en los pacientes con colangitis esclerosante primaria se centran en vigilar la función del hígado, controlar los síntomas y, cuando sea posible, realizar procedimientos para abrir o dilatar, aunque sea por un tiempo, los conductos biliares obstruidos.

En una enfermedad para la que no existe un tratamiento médico es esperanzador que se haya demostrado que las estatinas podrían ayudar en su evolución.

 

Fuente: diariomedico.com (13/04/18)

Última actualización: 16/04/18