Carta de Carmen, paciente con Hepatitis C

Hola a todos.

Me llamo Carmen y hace 23 años que me vida empezó a cambiar. Me diagnosticaron hepatitis C; entonces no entendía mucho que me pasaba pero con el paso del tiempo he podido saber que lo que tengo es grave. Una patología que me ha colgado una mochila llena de “una sentencia de muerte” y ¡pesa!…cada año más.

Desde 1992 cada año paso revisiones con las consiguientes biopsias (llevo 2). Ahora se ha substituido por la prueba “FibroScan” que a veces no da la información del estadio de fibrosis con la suficiente precisión. El año pasado tuve un susto tremendo por esto mismo.

Cuando llego a la consulta para los resultados siempre voy con el miedo en el cuerpo. Qué saldrá…cruzo todos los dedos de las manos y de los pies si también pudiera. Un vuelco que me altera mi sistema inmunológico y si aquello que se dice es verdad que las preocupaciones atacan al hígado…

Últimamente están saliendo un día y otro también noticias que hablan de tratamientos innovadores que ofrecen una tasa muy alta de curación, pero que posiblemente no lleguen a todos. ¿Qué es lo que pasa? ¿Hay enfermos de primera, de segunda y de tercera? Todos tenemos derecho a curarnos si hay posibilidades reales, tanto los más malitos (estos si se curan igualmente tendrán que ir de por vida a la consulta) como los menos malitos que si con el tratamiento negativizan el virus podrán dar un “portazo” al sistema sanitario.

Que yo sepa cuando el año pasado en España hubo una enferma de ébola no se escatimó en nada. Los que podían estar también infectados  también tuvieron la misma consideración.¿ En nuestro caso porqué no?

Mi estado emocional se ha alterado tanto que ahora no estoy en condiciones de controlarlo. Me invade tanto la apatía, el sin vivir, el pesimismo que no sé si conseguiré apartarlos de mí.

Agradezco enormemente a todos los que hacen que su lucha sea su vida y la nuestra.

 Un saludo.

 Carmen

 19 de enero del 2015

Última actualización: 20/01/15