Avances de las investigaciones sobre hepatotoxicidad por medicamentos

La hepatotoxicidad por medicamentos es un tema que ha sido motivo de conferencias y del que se han presentado resultados en forma de resúmenes de diferentes estudios durante la celebración del congreso de la Asociación Americana para el Estudio de Enfermedades Hepáticas (AASLD, por sus siglas en inglés).

La conferencia la impartió el Dr. Robert J. Fontana, profesor de Medicina Interna y Director Médico de la Unidad de Trasplante Hepático de la Universidad de Michigan. De entrada, mencionó el legado del Dr. Hyman J. Zimmerman, pionero de los estudios sobre hepatotoxicidad y que publicó el libro Hepatotoxicity, considerado como la “biblia” sobre este tema.

El Dr. Fontana, comentó que desde los años 90, tras el fallecimiento del Dr. Zimmerman en 1999 a los 84 años, se han alcanzado algunos progresos gracias a las investigaciones llevadas a cabo por diferentes grupos en todo el mundo, en especial a través de los estudios de registro de casos que han permitido discernir los factores de riesgo, las causas y, en conjunto, la historia natural del Daño Hepático Inducido por Medicamentos (DILI, por sus siglas en inglés).

El DILI es una causa de enfermedad hepática aguda o crónica. Las investigaciones han descubierto que algunos rasgos genéticos, inmunológicos o del entorno de la persona pueden aumentar la susceptibilidad y favorecer que se presente Daño Hepático Inducido por Medicamentos, y que también influyen en la evolución.

El Dr. Fontana, investigador clínico con especial dedicación y experiencia en DILI e insuficiencia hepática aguda, comentó en la presentación algunos aspectos actuales sobre avances en este campo. “En el pasado, la investigación empezaba con el análisis clínico del caso. Actualmente, también se tiene en cuenta cómo se presenta la reacción adversa, el estudio es más científico y se basa en el laboratorio para conocer cómo sucede y por qué ocurre determinado evento, con el objetivo de llegar al tratamiento y a prevenir complicaciones futuras”, afirmó.

“Con esta enfermedad, la cual se estima que es frecuente en la población general, es difícil avanzar, pues la incidencia de los casos confirmados es relativamente baja”, añadió. Por ello, el Dr. Fontana señaló que ha sido muy importante que los especialistas en este tema se dedicasen a dar visibilidad al problema, a crear registros y a compartir la información.

Desde 2004, el Dr. Fontana es uno de los investigadores principales del Registro Americano del Daño Hepático Inducido por Medicamentos (DILIN, por sus siglas en inglés), que está financiado por el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Hígado (NIDDK, por sus siglas en inglés). Este Instituto, así como otros a nivel mundial, reúnen y analizan los casos diagnosticados de lesión hepática grave con sospecha de toxicidad. Recogen en cada caso las circunstancias específicas y analizan las causas posiblemente implicadas: medicamentos recetados, medicamentos sin receta, suplementos dietéticos, y/o “medicamentos naturales” (también llamados medicamentos a base de hierbas).

El Dr. Fontana, además de colaborar en la identificación de los agentes causales, participa en el diseño de estudios sobre los factores determinantes o favorecedores de la hepatotoxicidad, ya sean genéticos de la persona, inmunológicos y/o del entorno que favorecen o determinan las reacciones adversas, el desarrollo de enfermedad hepática crónica u otras evoluciones clínicas de los pacientes que sufren DILI. Además, se están realizando estudios para avanzar en los análisis farmacogenómicos, en los biomarcadores específicos que serían útiles para el diagnóstico y la creación de fichas para la historia clínica electrónica de los casos.

En la conferencia, el Dr. Fontana dijo: “Hoy en día las redes de investigación están recogiendo muestras biológicas de gran valor junto con información clínica detallada. Además, estamos revisando los resultados del laboratorio para identificar factores que otorgarían una mayor susceptibilidad”. Así, esperan comprobar todo lo que han aprendido en estos años. En este sentido, los investigadores se hacen preguntas como: ¿Se dispone de mejores métodos para el diagnóstico? ¿Se dispone de pruebas para establecer el pronóstico? ¿Se conocen los mecanismos inmunes en las reacciones en las que el hígado se halla afectado?

El Dr. Fontana mencionó una tendencia alarmante en relación con el DILI y que se está observando en Estados Unidos en los últimos años: el uso creciente de suplementos dietéticos y medicamentos a base de hierbas que no están regulados por la FDA (Food and Drug Administration), la agencia norteamericana que controla medicamentos y productos sanitarios), los cuales pueden contener ingredientes o mezclas que son potencialmente tóxicos para el hígado.

“Se han observado brotes de DILI grave en personas que habían tomado suplementos aparentemente no tóxicos y que presentaron insuficiencia hepática aguda, precisando un trasplante de hígado”, indicó el Dr. Fontana. Esto es un grave problema de salud pública y, además, va en aumento. Por lo tanto, uno de los objetivos de su charla era que se tomara conciencia de este asunto. Ya existen grupos comprometidos que trabajan coordinadamente en este importante tema.

También aconsejó a los asistentes que en caso de tener pacientes con enfermedades “raras” del hígado no duden en consultar con otros equipos donde se pueda investigar más en cada caso, ya que pueden ser enfermedades por toxicidad medicamentosa.

Mientras se va avanzando en comprender los factores de riesgo, los agentes causales y las manifestaciones clínicas del DILI, el Dr. Fontana resaltó que era necesaria más y más investigación. “Estamos sólo en la superficie del tema, pero empezamos a ser expertos y tenemos una responsabilidad. Además, ahora en 2016 estamos mejor que en 1999. Hemos fomentado la toma de conciencia en los profesionales y en la población general sobre los riesgos de la posible toxicidad hepática por medicamentos. Se empieza a comprobar que existen asociaciones de Daño Hepático Inducido por Medicamentos (DILI, por sus siglas en inglés) con factores genéticos específicos de la región HLA (Antígeno Leucocítico Humano) y también se dispone de algunos biomarcadores nuevos, pero se ha de reconocer que existe un largo camino aún por recorrer”.

Elaboración propia. Fuente: www.aasld.org. ReferenciaConferencia del Dr. Robert J. Fontana durante el Congreso de la Asociación Americana para el Estudio de Enfermedades Hepáticas (AASLD, por sus siglas en inglés) – Noviembre de 2016

 

Última actualización: 14/12/16